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Quote by Homero

“Pero tú, Aquiles, eres más dichoso que todos los hombres que han sido. Ninguno de los venideros será más dichoso que tú. Cuando vivías, nosotros los aqueos te honrábamos como a un dios, y ahora riges a todos los muertos. No te lamentes, pues, Aquiles, ya que así estás, a pesar de ser muerto". Así dije, y él me respondió: "No me hables de la muerte, ilustre Ulises. Preferiría ser labrador y servir por un salario a un hombre pobre que apenas pudiera mantenerse a reinar sobre los que ya no son".”

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Work

La Odisea

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Author

Homero

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“El amor de necesidad clama a Dios desde nuestra indigencia; el amor-dádiva anhela servir a Dios y hasta sufrir por Él; el amor de apreciación dice: «Te damos gracias por tu inmensa gloria». El amor de necesidad dice de una mujer: «No puedo vivir sin ella»; el amor-dádiva aspira a hacerla feliz, a darle comodidades, protección y, si es posible, riqueza; el amor de apreciación contempla casi sin respirar, en silencio, alegre de que esa maravilla exista, aunque no sea para él, y no se quedará abatido si la pierde, porque prefiere eso antes que no haberla conocido nunca.”

“«Todo el que ama ha nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama no ha llegado a conocer a Dios, porque Dios es amor. En esto se manifestó entre nosotros el amor de Dios: en que Dios envió a su Hijo Unigénito al mundo para que recibiéramos por él la vida» (1 Jn 7b-9) Dios es amor. Esta es su gloria. Esta es su sustancia. Jesucristo crucificado y resucitado es la visibilidad de esta gloria. Si estoy hecho a imagen de Dios según su semejanza, entonces también yo soy amor. El amor es mi verdad. En efecto, soy yo mismo cuando amo, cuando sirvo, cuando doy la vida por alguien. El pecado no es mi verdad. El pecado es mi «falso yo mismo».”

“[San Pablo] experimenta la íntima relación entre cruz y resurrección: estamos expuestos a la muerte «para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo» (2 Co 4, 11). Cristo sigue sufriendo en sus enviados, su lugar sigue siendo la cruz. Sin embargo, Él es de manera definitiva el Resucitado. Y si el enviado de Jesús en este mundo está aún inmerso en la pasión de Jesús, ahí se puede percibir también la gloria de la resurrección, que da una alegría, una «beatitud» mayor que toda la dicha que se haya podido experimentar antes en el mundo.”

“La unidad interna entre la kénosis vivida por Jesús (cf. Flp 2, 5-10) y su venida gloriosa es el motivo permanente de la actuación y la predicación de Jesús, es precisamente lo novedoso, lo «auténticamente jesuánico» que no ha sido inventado, sino que constituye más bien el aspecto esencial de su figura y de sus palabras.”

“En Jesús se aprecia la unión de sufrimiento y «exaltación», de abajamiento y elevación. El servir es la verdadera forma de reinar y nos deja presentir algo de cómo Dios es Señor, del «reinado de Dios». En la pasión y en la muerte, la vida del Hijo del hombre se convierte también en «pro-existencia» (existir para los demás); se convierte en liberador y salvador para «todos»: no sólo para los hijos de Israel dispersos, sino para todos los hijos de Dios dispersos (cf. Jn 11, 52), para la humanidad. En su muerte «por todos» traspasa los límites de tiempo y de lugar, se hace realidad la universalidad de su misión.”