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Quote by Jón Kalman Stefánsson

“Cerchi il principio e intanto racconti una storia, forse per non pensare che non esiste nessun cielo. Nessun inizio, nessuna fine, solo un moto incessante, una distanza infinita e nient'altro. Certo, può essere un assurdo malinteso, un errore scientifico, e allora forse c'è ancora qualcosa che non comprendiamo.”

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Work

Crepitio di stelle

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Author

Jón Kalman Stefánsson

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“e siano maledette tutte le cose che fanno innalzare gli occhi dell’uomo a quel cielo, che può solo bruciarlo col suo ardente splendore, come questi vecchi occhi sono bruciati, anche adesso, dalla tua luce, o sole! Gli sguardi degli occhi dell’uomo sono livellati dalla natura all’orizzonte di questa terra; non saettano dalla sommità della testa, come sarebbe stato se se Dio avesse inteso fargli fissare il firmamento.”

“And where are the windows? Where does the light come in? Bernie, old friend, forgive me, but I haven't got the answer to that one. I'm not even sure if there are any windows in this particular house. Maybe the light is just going to have to come in as best it can, through whatever chunks and cracks have been left in the builder's faulty craftsmanship, and if that's the case you can be sure that nobody feels worse about it than I do. God knows, Bernie; God knows there certainly ought to be a window around here somewhere, for all of us.”

“De acuerdo con las líneas sugeridas por san Agustín, no hay escapatoria. Ni tampoco de acuerdo con otras líneas. No hay inversión segura. Amar, de cualquier manera, es ser vulnerable. Basta con que amemos algo para que nuestro corazón, con seguridad, se retuerza, y posiblemente se rompa. Si uno quiere estar seguro de mantenerlo intacto, no debe dar su corazón a nadie, ni siquiera a un animal. Hay que rodearlo cuidadosamente de caprichos y de pequeños lujos; evitar todo compromiso; guardarlo a buen recaudo bajo llave en el cofre o en el ataúd de nuestro egoísmo. Pero en ese cofre —seguro, oscuro, inmóvil, sin aire— cambiará, no se romperá, se volverá irrompible, impenetrable, irredimible. La alternativa de la tragedia, o al menos del riesgo de la tragedia, es la condenación. El único sitio, aparte del Cielo, donde se puede estar perfectamente a salvo de todos los peligros y perturbaciones del amor es el Infierno.”

“No me mueve, mi Dios, para quererte el Cielo que me tienes prometido ni me mueve el Infierno tan temido para dejar por eso de ofenderte. Tú me mueves, Señor. Múeveme el verte clavado en una cruz y escarnecido; muéveme el ver tu cuerpo tan herido, muévenme tus afrentas, y tu muerte. Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera, que, aunque no hubiera Cielo, yo te amara, y, aunque no hubiera Infierno, te temiera. No me tienes que dar porque te quiera, pues, aunque lo que espero no esperara, lo mismo que te quiero te quisiera”