Quotessence
Home / Authors / Ana Acosta Rodriguez Biography

Ana Acosta Rodriguez Biography

Author

Related Quotes

“Al gestionar una pataleta debemos ubicarnos a la misma altura de nuestro peque y mirarlo a los ojos para una mejor conexión y para no connotar superioridad. «Ubicarnos a su nivel» no se limita lo físico, sino que incluye el plano emocional, encontrándonos corazón con corazón. Una vez que ya estamos a su altura miremos un segundo hacia arriba y tratemos de sentir lo que la criatura siente. Aprovechemos para conectar con nuestra niña/o interior, temerosa/o ante los gritos de sus padres y abracemos la experiencia para sanarnos un poco. Seamos con ellos como nos hubiera gustado que sean con nosotros y cuando los abracemos, abracémonos a nosotros mismos cuando éramos criaturas, cuando nos sentimos temerosos, solos o asustados ante los desajustes emocionales de nuestros padres”

“«¿Es dura la maternidad?», me preguntaron hoy. Depende de tus expectativas: si pretendes que a los tres meses tu hijo duerma ocho horas de corrido, que se quede jugando solo en un corralito, que la lactancia fluya mágicamente, que se duerma en los brazos de cualquiera, que no tenga reflujo ni cólicos y que no llore mucho, entonces, sí, la maternidad es durísima.”

“Nunca te sientas mal porque una decisión sobre tu crianza moleste a otras persona. Tú no eres responsable de su felicidad, sino del bienestar de tus hijos, aunque eso implique distanciamientos, aunque implique dejar de frecuentar lugares, reuniones o personas.”

“Y mientras tanto yo trato de no dejarme arrastrar por la demanda inagotable de sus pequeños cuerpos, por la necesidad constante de ser su lugar seguro, por el anhelo puro de mi cercanía. Mientras crío ellos me crían a mí, me perdonan, me drenan, me cargan, me abrazan, me detestan, me aman, me suplican.”

“Y sí, habrá días en los que me dirás que me odias, habrá días en los que no querrás verme ni en pintura y lo acepto, lo entiendo. Solo quiero que sepan que así, sin tapujos me entrego a la maternidad, sin negar la mochila que llevo en la espalda, sino sacado de ella lo que ya no sirve para hacer la carga cada vez más liviana y para hacer espacio para lo que nutre.”

“Los bebés y niños pequeños no planifican su llanto ni lo premeditan para hacernos sentir mal o herirnos porque simplemente su cerebro no está lo suficientemente desarrollado para actuar de esa manera. No es que no quieren, no podrían aunque quisieran.”

“Un niño pequeño no es un manipulador o un diablillo, es un ser humano recién llegado a un mundo complicado e hiper- estimulante. La criatura necesita ser comprendida, validada y contenida: de esa forma aprende a regularse y gestionar sus emociones para que, en un futuro, esas llamadas de atención sean expresadas de otra manera.”

“Si minimizamos, negamos sentimientos, reprimimos, etiquetamos, amenazamos, castigamos o ignoramos, le estamos enseñando al niño que sus necesidades no cuentan, no importan y que, si quiere atención, deberá ir al extremo para obtenerla. Le enseñamos que solo tendrá amor y atención si hace lo que le decimos que haga y que no vale por lo que es sino por como actúa.”

“Disciplina con respeto no significa que nuestros hijos harán lo que ellos quieran y cuando quieran: los límites y las normas de convivencia son indispensables para garantizar la integridad física, psicológica y emocional de las criaturas, como así también una adecuada integración social.”

“Cuando sientas que estás apunto de perder el control y que inevitablemente comenzarás a gritar, te pido que por un minuto pares y mires para abajo. Detente a observar la pequeñez de tu hijo, lo indefenso que se ve desde arriba, observa sus cachetes aún redondos por la grasita de bebé, sus pequeñas manitas, esos ojos gigantes que derraman lágrimas reales. Toda la rabia que sientes comenzará a disiparse porque podrás proyectarte en él”

“La atención plena es la capacidad entrenable e inherente al ser humano, de disminuir la duración y la frecuencia de la dispersión mental atendiendo de manera deliberada y por medio de un anclaje a los contenidos mentales, sensaciones y emociones del momento presente, distanciándose de los mismos, aceptándolos amablemente y redireccionando la atención al ahora oportunamente. Implica una actitud altruista”

“Pero hoy entendí que no tengo a mi hijo “malcriado”, lo tengo “bien amado”. Entendí que no hay un límite numérico para los mimos y la cercanía con mi bebé, pero si hay límites para la ignorancia, la crítica, el juicio y los consejos no pedidos.”

“Por eso, cuando sientas que estás a punto de perder el control y que inevitablemente comenzarás a gritar, te pido que por un minuto pares y mires para abajo. Detente a observar la pequeñez de tu hijo, lo indefenso que se ve desde arriba, observa sus cachetes aún redondos por la grasita de bebé, sus pequeñas manitas, esos ojos gigantes que derraman lágrimas reales. Toda la rabia que sientes comenzará a disiparse porque podrás proyectarte en él, porque tu corazón te dirá lo que tu cerebro primitivo te niega: es una criatura que está desbordada, que está genuinamente sufriendo y que no tiene ni la más remota idea de cómo controlarse; no te olvides de respirar lento y profundo.”

“La verdadera revolución feminista de las madres no es salir a trabajar, es poder elegir hacerlo o no, contando con un sistema que nos contenga y nos soporte, favoreciendo oportunidades para emprender desde el hogar o trabajar a medio tiempo con una paga acorde a nuestro desempeño y no a nuestro sexo”

“Hoy es el día Mundial de la salud mental materna. En mi tesis del Máster cité un estudio científico que postula que de cada diez madres dos sufren de síndrome de burnout materno que es el resultado de estrés crónico que provoca la crianza de los hijos. El agotamiento emocional es una de sus variables más potentes. De las ocho restantes seguro la mitad se encuentra con estrés ya sea por las excesivas demandas del rol, por problemas de pareja, por no poder conciliar familia/trabajo remunerado, porque no alcanzan las horas del día, por la fatiga y dormir poco, por el aislamiento, por la falta de hombro en el que apoyarse. La salud materna es IMPORTANTÍSIMA porque una mamá estresada, deprimida, con ataques de pánico o ansiedad no puede ni con ella misma, ¿cómo podrá con sus hijos? ¿Quien cuida a la madre agotada? ¿Y a mamá quien la sostiene? ¿Y a mamá quien la contiene? ¿Que hacer? visibilizar hasta encandilar”