Quotessence
Home / Authors / Juan Gabriel Vásquez

Juan Gabriel Vásquez Quotes

Author

Filter quotes by topic

Famous Juan Gabriel Vásquez Quotes

“Don Quijote está luchando con un caballero vizcaíno, levantan ambos sus espadas y están a punto de dejarlas caer sobe el enemigo. La voz narradora nos dice entonces que el autor de esta batalla la ha dejado pendiente, ; por fortuna un continuó buscando la historia en los archivos de la Mancha, y llegó a encontrarla. El capítulo que sigue, donde se cuentan las circunstancias de ese hallazgo , rompe en dos la historia de la ficción en prosa. Si hubiera que escoger un lugar, uno solo, donde se produce la fundación de esa nueva manera de explorar el mundo que es la novela, yo me inclinaría por éste.”

“No hay nada que en el Quijote no tenga más de una cara: no hay un personaje sin máscara ni una situación sin ambigüedad. Cervantes a ha descubierto una manera de explorar la índole de los seres humanos que no solo respeta sus contradicciones, sino que las convoca y las ensalza; es un lugar hecho de lenguaje, construido en el lenguaje ( el romance, la canción desesperada, el alegato sabio de Marcela), donde se pueden poner en escena verdades humanas opuestas e incompatibles sin declarar una superior a la otra o más válida o legítima”

“La generalización me incomoda, pero siempre lo he pensado de las tragedias: la complejidad verbal, las dimensiones sicológicas, las exigencias interpretativas que hacen que un espectador no pueda nunca asir la implicaciones completas de lo que se le presenta, y deba volver una y otra vez sobre el texto: todo eso me ha permitido durante mucho tiempo pensar en un Shakespeare cansado que un día, ya al final de su vida, se topa con la primera traducción del Quijote y considera, demasiado tarde, todo lo que habría podido hacer con esta nueva forma.”

“Los pensadores de la Ilustración, que habían comenzado a estudiar hasta el último rincón de la naturaleza a través de las nuevas ciencias —la botánica, la zoología, la química, la física—, propusieron en algún momento una idea osada: si las ciencias podían dar todas las respuestas sobre la naturaleza, pensaron, de seguro podría crearse una ciencia de lo humano capaz de darlas todas sobre nuestra naturaleza. ¿ No era el hombre una entidad tan susceptible de ser estudiada a través de las ciencias como las estrellas o las plantas? ¿ No se podían conocer científicamente al hombre, no se podían establecer de manera científica sus necesidades y sus deseos para resolverlos científicamente? Este impulso racional, que produjo progresos notables en el mundo político y económico, dejó en evidencia un vacío. Al tratar de cubrir en las ciencias de la razones estudio de lo humano, de repente se notó mas que antes la existencia de un espacio al cual esas ciencias no alcanzaban a llegar: un espacio irracional, contradictorio y oscuro, que no se puede explorar con esas herramientas. Es el lugar de nuestros demonios, de nuestros secretos inconfesables, de nuestra emociones discordantes, ese lugar donde ocurren cosas que trastocan vidas aunque sean invisibles, ese lugar de nuestra irracionalidad y nuestras pasiones y los errores que cometemos por esas pasiones y esa irracionalidad, ese lugar que no podríamos explorar ni comprender si no contáramos con esta invención que lo ilumina y, al hacerlo, nos revela quiénes somos: esta invención que nos inventa”

“Fray Julián le hace al Cronista ciertas recomendaciones; en ellas, me parece, hay una lúcida reflexión sobre el arte de la novela: Deberían aliarse, en tu libro, lo real que fue con lo que pudo ser, y lo que es con lo que puede ser. ¿ Por qué habría de contarnos sólo lo que ya sabemos, sino revelarnos lo que aún ignoramos?, ¿por qué habías de describirnos sólo este tiempo y este espacio, sino todos los tiempos y espacios invisibles que los nuestros contienen?, ¿ por qué, en suma, habías de contentarte con el penoso goteo de lo sucesivo, cuando tu pluma te ofrece la plenitud de lo simultáneo?”