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Mariana Enríquez Quotes

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Famous Mariana Enríquez Quotes

“It's like we're all going up a flight of stairs together and at a certain point I say 'this is as far as I go'. And on that step, higher up, they're all happy and I watch them from below. Had he always been like that? It wasn't shyness or reserve or adolescence, as other people thought. He wasn't going to get over it. He could dance when he was alone, he could get emotional in his room with a book, but when the party started he disconnected, the others turned into a movie that he could watch but not participate in. So he acted like he was invisible, which wasn't hard when everyone was drunk. And he withdrew into his room, where he felt the purest kind of relief.”

“Vicky hated complicated births because the families never understood. They got angry, they blamed the doctors for the woman bleeding out, for the breached baby, or, in the best cases, for the emergency C-section. They didn't understand the simple explanation that these things happened, that it was nature, that women had died of childbirth for centuries. They couldn't understand that a birth wasn't some sacred experience, all that hocus pocus. These doctors ruining their bliss. She detested relatives.”

“Y esperar a que el hambre la desesperara, y hablarle desde el otro lado de la puerta, hablarle de que nadie vendría a buscarla, porque a nadie le interesaba. A lo mejor incluso entrar otra vez, varias veces si hacía falta, y mostrarle cada vez algo más de su verdadera forma. Y de su verdadero olor. Y, por su supuesto, de su verdadero tacto. Ah, ella sabía que nada aterraba tanto como su tacto.”

“Yo me acordé de la leyenda del yaguareté. Había un guerrero muy poderoso, en la selva; tan famoso que otro igual de fuerte lo retó a duelo. Pelearon toda la noche y, cuando salió el sol, uno logró clavar la lanza en el corazón del rival. Pero el herido no murió. Ninguno de los dos murió, tampoco perdieron o ganaron la pelea. Se transformaron, los cuerpos unidos, en el yaguareté, el animal que brilla en los bosques de la noche, atrapado en la más perfecta simetría. (Todas las leyendas de varones transformados en animales son por competencia. La mayoría. A las mujeres nomás se las condena. Lo mismo pasa con las flores. Hay muchas flores que alguna vez fueron mujeres. La flor del ceibo, por ejemplo. Todos conocen la historia de Anahí. La quemaron. A los hombres nunca los queman.) "Los pájaros de la noche", p.42”

“Va-t’en, mon amour, a-t-il dit. Laisse-moi. Moi, je ne peux pas partir, mais toi oui, tu peux échapper à tout ça, à moi, à eux. Il n’y a rien, Rosario, ce sont des champs de mort et de folie. Je suis la porte qui mène à ce néant et que je ne peux pas fermer. Il n’y a rien à chercher, rien à comprendre. - Je ne te quitterai jamais. Demande-moi autre chose. - Si tu ne pars pas, alors ne me laisse pas seul. Même si tu meurs, Hante moi comme un fantôme, haunt me. - Evidemment. Je ferais n’importe quoi pour toi.”

“Cet homme, qui ne peut pas être mon père, doit partir, pensa Gaspar. - Je suis vidé. - Non. Non. Je veux que tu me dises où est mon père. - Il est là. Il est toujours là. Gaspar entendit ses pas approcher et leva son bras qui n’était pas blessé. Ne me fais plus mal, je t’en supplie, dit-il. Juan s’assit par terre, à côté de lui. Gaspar renifla son odeur, la reconnut. - Tu es ce que j’aime le plus au monde, Gaspar. - Alors qu’est-ce qui t’arrive ? Tue-moi, papa, s’il te plaît, je n’ai pas peur.”

“Did you know that female hyenas have dicks too?" I asked. "Oh no, not the hyenas again." In the gloom, I heard his curiosity in spite of the complaint, and I kept going. "Well, they have a penis-shaped clitoris that mimics a dick. They even have a false scrotum." "Balls?" "Yep." "Hyenas are trans." "Don't even think about saying that outside this room.”

“Yo sé que la heladera me ayudó a olvidar, como si el recuerdo también quedase congelado, aunque, por supuesto, los aparatos no dan frío: en eso son parecidos a los ataúdes. Los ataúdes también son una caja donde se encierra lo que debemos olvidar para seguir adelante. [...] Pero olvidar es mucho más fácil de lo que dicen y manejar el trauma se puede ocultar detrás de migrañas ficticias, cansancio y malhumor." "Cementerio de heladeras" (p.177; 182)”

“Todas las reuniones terminan con el recuerdo de los buenos abuelos de los vecinos, esos inmigrantes europeos que vinieron con una mano atrás y otra adelante, que llegaron para trabajar honestamente, que eran pobres pero dignos. Otro mito. Los inmigrantes de aquella época eran, en muchos casos, pobres y ladronzuelos, otros eran anarquistas perseguidos por la policía, en gran parte se convirtieron en comerciantes deshonestos que preferían ganar dinero antes que plantearse cualquier tipo de responsabilidad ética. Pero ya no discuto, si alguna vez discutí. Estoy resignada a ese sentido común que comparten. El sentido común es una mentira, pero discutir una mentira creíble es una empresa de titanes. "Mis muertos tristes", p.13”

“Una noche, cuando volvíamos de Buenos Aires más temprano de lo normal, una chica se levantó de uno de los asientos adelante de nosotras, se acercó al chofer y le pidió bajar. El chofer frenó sorprendido y le dijo que no tenía parada ahí. Estábamos atravesando el parque Pereyra. A mitad de camino entre Buenos Aires y nuestra ciudad está ese parque enorme que alguna vez fue una estancia de más de diez mil hectáreas y que Perón expropió a sus millonarios dueños; ahora es una reserva ecológica que parece un bosque algo siniestro, húmedo, en el que apenas entra el sol. El asfalto lo divide por la mitad. La chica insistió. Muchos pasajeros se despertaron; un hombre dijo: «Pero adónde querés ir a esta hora, querida». La chica, que era de nuestra edad y tenía el pelo atado en una cola de caballo, lo miró con un odio horrible que lo dejó mudo. Lo miró como una bruja, como una asesina, como si tuviera poderes. El chofer la dejó bajar y ella corrió hacia los árboles; desapareció en una nube de tierra cuando el ómnibus volvió a arrancar. Una señora se quejó en voz alta, «cómo la dejan sola a esta hora, le pueden hacer cualquier cosa». Ella y el chofer discutieron casi hasta que llegamos a la estación. Nunca nos olvidamos de esa mirada y de esa chica. Nadie le iba a hacer daño, de eso estábamos seguras: si alguien podía ser dañino, era ella.”

“Todos los pájaros son mujeres que han recibido un castigo. En los mitos populares de nuestra provincia, Entre Ríos, pero también de Corrientes y de Misiones (tengo un libro que ubica cada mito en detalle), el castigo para la desobediencia, la mala conducta o el amor desesperado es ser transformada en ave. [...] Caminar por la orilla del Paraná y ver una bandada de pájaros es imaginarse rodeada de mujeres reprendidas, metamorfoseadas contra su voluntad, rogando volver a ser humanas. Escuchar los cantos de los pájaros a la noche, cuando el calor no deja dormir, es un concierto de llantos viudos y de injusticia." "Los pájaros de la noche", Un lugar soleado para gente sombría, pp.36-37”