Quotessence
Home / Quotes / Quote by Laurie Colwin

Quote by Laurie Colwin

“La ansiedad, pensó, era como una bandada de pájaros posados en un cable telefónico. Cuando se acercaba gente echaban a volar y cuando la gente se alejaba volvían dando saltitos”

Quote by Laurie Colwin

Work

Family Happiness

Browse quotes and source details for this work. more

Author

Laurie Colwin
Laurie Colwin

Laurie Colwin was an American author known for her warm and humorous writing style. Her works often revolve around themes of family, friendship, and love, and have won the hearts of readers. Born on June 14, 1944, she passed away on October 24, 1992. more

You May Also Like

“Te extrañé. No. Te lo juro. ¿Qué te hace pensar eso? No sé. El haberte extrañado, tal vez. ¿Qué podría pasarte si no hubiera llegado? Nada, supongo. Me dio miedo. ¿Miedo? Sí, miedo. ¿Por qué? Porque me sentí solo. Solo siempre has estado. Diferente solo. ¿Diferente cómo? Diferente feo. Solo feo. ¿Como cuando te das cuenta de que estás solo? No, peor. Entonces me extrañaste. Sí. Te extrañé. ¿Qué vamos a hacer en Año Nuevo? Me gusta Sidney. A mí también.”

“El silencio que había no provocaba paz alguna: al contrario, era tan perturbador como tener que escuchar un concierto de Blink 182 estando crudo. Y la recurrente voz me gritaba al oído, Esto —esto— es La Soledad. Bienvenido. Este es tu estado de confort, no porque te sientas cómodo en él, sino porque es el único que conoces. Por eso lo sigues buscando a dondequiera que vas, por eso te alejas de todo al punto en que llegas a la enajenación completa del resto del mundo. No lo quieres, pero no puedes vivir sin él, no sabes vivir sin él. Necesitas tanto a ese falso-estado-de-confort que, por más que lo quieres dejar, no puedes. Y se ha convertido en una trampa, un callejón sin salida del cual no puedes escapar, una adicción de la que por más que quieras no puedes desintoxicarte. Te han convertido en un junkie de soledad, todos se han encargado de darte tus dosis diarias sin falta, todos se han encargado de que te conviertas en eso. Y tampoco quieres aceptar esto pero tú, sí, tú, eres una buena persona. Eres la persona más buena que has conocido en tu vida porque nunca has orillado a nadie a que caiga en esta adicción como lo han hecho contigo. Y no lo has hecho porque sabes que eso es inhumano, que es lo peor que se le puede hacer a una persona. Te creen egoísta, pero tampoco lo eres. Al contrario, has dejado que todos a tu alrededor depositen en ti su egoísmo, el cual ha sido tanto que te ha orillado a lo más cercano que se puede estar del abismo. Eres noble, eres bueno, y tú, así como cualquiera de los que están allá afuera, sólo buscas una cosa. Eso me dijo —me gritó— al oído. Y lo hizo con tanta seguridad que casi se lo creí. Las voces: son tantas que llega un punto en el que no sabes cuál es la tuya.”

“Before success comes in any man’s life, he is sure to meet with much temporary defeat, and, perhaps, some failure. When defeat overtakes a man, the easiest and most logical thing to do is to quit. That is exactly what the majority of men do. More than five hundred of the most successful men this country has ever known told the author their greatest success came just one step beyond the point at which defeat had overtaken them.”

“Ó chaga do lado precioso, feita mais com o amor dos homens do que com o ferro da lança cruel! Ó porta do céu; janela do paraíso, lugar de refúgio, torre de fortaleza, santuário dos justos, sepultura de peregrinos, ninho das pombas singelas e leito florido da esposa de Salomão! Deus te salve, chaga do lado precioso, que chagas os devotos corações; ferida que feres as almas dos justos; rosa de inefável beleza; rubi de preço inestimável; entrada para o coração de Cristo, testemunho de seu amor e penhor da vida perdurável!”

“Dizem que o diabo só existe no quê, no inferno, mas para mim, Nicolau Pedro Nkanga, no meu nome de batismo, mais conhecido por kota Lau, na minha palavra de honra, juro com sangue de Cristo!, eu, Nicolau Pedro Nkanga, arrepito, vi nos meus olhos o diabo era mesmo pessoa nesta terra, com diabices dele, a me fazer as caretas, assim, as truquices dele, no quê, sacana, filho da mãe dele que lhe pariu e do pai dele também, o mau malvado do diabo. Um dia até que o gajo me apareceu mesmo no sonho, queria me matar, me puxar para ir com ele no inferno dele, veja sô!, o Senhor Santo Deus é que nos chama ou é o diabo que nos empurra só no buraco?!”