Quotessence
Home / Quotes / Quote by Chuck Palahniuk

Quote by Chuck Palahniuk

“Lo que yo era antes del accidente ahora es historia. Todo lo ocurrido antes de ahora, antes de ahora, antes de ahora, es solo la historia que llevo a cuestas. Supongo que esto puede aplicarse a cualquier ser humano. Lo que necesito es una nueva historia sobre quién soy.”

Quote by Chuck Palahniuk

Work

Invisible Monsters

This psychological thriller delves into the lives of characters who navigate the complexities of their own identities and the societal pressures surrounding image and perception. The narrative intertwines multiple storylines, each contributing to the exploration of the human psyche and the impact of external forces on individual development. more

Author

Chuck Palahniuk
Chuck Palahniuk

Chuck Palahniuk is a renowned American novelist known for his distinctive narrative style and profound psychological portrayals. His works often delve into the dark side of human nature and the absurdity of society, with notable titles including 'Fight Club' and 'Choke'. more

You May Also Like

“La sociedad neofeudal hispanoamericana no es ni guerrera ni inestable. Al contrario: desde la consumación de la conquista hasta las guerras de independencia, en Hispanoamérica va a existir una asombrosa paz, mantenida casi sin tropas [...]. Dentro de este orden, la hacienda es desde luego una institución política a la vez que económica. El hacendado colonial es un factor de producción, y a la vez un agente del orden. La hacienda misma es una molécula del organismo social. Sobre ella reina el hacendado o, en su ausencia, el mayordomo. Los castigos son brutales, y pueden ir hasta la muerte bajo los azotes. También hay paternalismo, benevolencia y, desde luego, relaciones sexuales de los amos y sus hijos legítimos con todas las mujeres de los siervos y esclavos. La institución de la hacienda puede ser hasta defendida, para el momento de su consolidación, como una mejora substantiva con relación a la brutalidad de la "encomienda", donde el indio era una máquina que se usa hasta que se rompe. Pero para el futuro de Hispanoamérica, el costo del a hacienda es alto, el lastre terrible. El molde social se cristaliza. Casi toda la tierra cultivable se concentra en manos de una ínfima minoría. Y esta es la normalidad. Esta situación de todo el poder y toda la riqueza para unos pocos y ningún derecho o propiedad para la mayoría, es considerada justa, y el hacendado, un personaje digno de admiración y hasta de veneración. Sin embargo, la insurrección haitiana y la masacre de los hacendados franceses de esa isla, va a demostrar, a fines del siglo xviii, cómo tales extremos de sumisión pueden, de la noche a la mañana, convertirse en sangrientas explosiones de odio.”

“Lo grandioso y provocativo aparece precisamente en los comienzos de la Iglesia naciente, que tuvo que ir reconociendo a Cristo en toda su grandeza lentamente, comprendiéndolo poco a poco y profundizando en ello con el recuerdo y la reflexión. A la comunidad anónima se le atribuye una sorprendente genialidad teológica: ¿quiénes fueron las grandes figuras que concibieron esto? Pero no es así: lo grande, lo novedoso, lo impresionante, procede precisamente de Jesús; en la fe y la vida de la comunidad se desarrolla, pero no se crea. Más aún, la «comunidad» no se habría siquiera formado ni habría sobrevivido si no le hubiera precedido una realidad extraordinaria.”

“«Tiene que cumplirse la Escritura: "El que compartía mi pan me ha traicionado"» (Sal 41,10; cf. Sal 55,14). Éste es el modo de hablar característico de Jesús: con palabras de la Escritura, Él alude a su destino, insertándolo al mismo tiempo en la lógica de Dios, en la lógica de la historia de la salvación. Cristo se revela como el verdadero sujeto de los Salmos, como el «David». Añade una nueva dimensión a la palabra del Salmo retomada por Jesús como profecía sobre su propio camino. Así, la palabra del Salmo proyecta anticipadamente su sombra sobre la Iglesia que celebra la Eucaristía, tanto en el tiempo del evangelista como en todos los tiempos. El sufrimiento de Jesús, su agonía, perdura hasta el fin del mundo, ha escrito Pascal basándose en estas consideraciones (cf. Pensées, VII, 553). Podemos expresarlo también desde el punto de vista opuesto: en aquella hora, Jesús ha tomado sobre sus hombros la traición de todos los tiempos, el sufrimiento de todas las épocas por el ser traicionado, soportando así hasta el fondo las miserias de la historia.”