Quotessence
Home / Topics / Ilusión Quotes

Ilusión Quotes

Browse 21 quotes about Ilusión.

Ilusión Quotes

“Idiotas El amor es complicado, lo sé. Pero nosotros… nosotros fuimos peores. Expertos en enfadarnos, en alejarnos justo cuando más cerca estábamos. Unos profesionales en decir «da igual» cuando sabíamos que importaba todo. Nosotros, que podríamos haber tenido una historia increíble, elegimos construirla a base de orgullo, silencios y puertas cerradas. Dos idiotas que se querían mucho, pero nunca lo suficiente como para quedarse el uno con el otro. Nos rompimos más veces de las que nos abrazamos. Fuimos un desastre bonito pero desastre, al fin y al cabo. Y ahora… ahora solo queda este adiós que huele a lo que nunca terminamos de ser. Y lo pudimos haber sido. Al final, eso somos: dos idiotas que se amaron mal y se despidieron peor.” Pasaje de Bésame, que diré que ha sido mala suerte Defreds”

“―No se da cuenta, de que, precisamente, para ustedes la felicidad es esa vaga ilusión inalcanzable de estar haciendo una cosa distinta de la que hacemos, de estar viviendo de un modo distinto del que vivimos, de ser otros de los que somos. Es un concepto enteramente pueril. ―No es un concepto, es un sentimiento. Uno no llega a ser feliz porque lo sabe, sino que alcanza a ser feliz cuando lo siente.”

“Los siglos desfilaban en un torbellino y, no obstante, como los ojos del delirio son diferentes, yo veía todo lo que pasaba frente a mí —azotes y delicias—, desde esa cosa que se llama gloria hasta esa otra que se llama miseria, y veía al amor multiplicando la miseria, y veía a la miseria agravando la debilidad. Venían allí la codicia que devora, la cólera que inflama, la envidia que babea, y la azada y la pluma, empapadas en sudor, y la ambición, el hambre, la vanidad, la melancolía, la riqueza, el amor, y todos agitaban al hombre como a una sonaja hasta destruirlo como a un harapo. Eran las formas varias de un mal, que ora mordía las vísceras, ora mordía el pensamiento, y paseaba eternamente su traje de arlequín en torno a la especie humana. El dolor cedía a la indiferencia, que era un sueño sin sueños, o al placer, que era un dolor bastardo. Entonces el hombre, azotado y rebelde, corría ante la fatalidad de las cosas, en pos de una figura nebulosa y esquiva, hecha de retazos, un retazo de impalpable, otro de improbable, otro de invisible, cosidos todos con puntadas precarias por la aguja de la imaginación; y esa figura —que no era otra cosa sino la quimera de la felicidad— huía perpetuamente, o bien se dejaba asir por la túnica, y el hombre la estrechaba en sus brazos, y entonces ella reía, como un escarnio, y se sumía como una ilusión.”