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Feminismo Quotes

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Feminismo Quotes

“Reprima sus asquerosos «instintos» paterno-machista de explicarle a ella cómo es en realidad. Aunque usted sea un tipo muy inteligente, si ella quiere un psicoanalista o un director espiritual, ya se lo buscará y preferirá pagar o dar limosna para las obras de la parroquia antes de enviarle a usted a hacer puñetas o quedarle eternamente agradecida por sus generosos consejos.”

“Desde hace varias décadas es evidente que el feminismo no es uno, sino que en su composición puede ser comparado con una gota de mercurio que estalla y se pluraliza, pero que guarda dentro de sí una composición que le permite multiplicarse, separarse y volver a unirse por medio de alianzas; al ser un movimiento que se rige por la crítica contra la opresión y la violencia ejercida por el sistema hegemónico y (hetero)patriarcal, es imposible que el discurso feminista se sustraiga de teorizar y actuar sobre las dinámicas del capitalismo gore.”

“Un pensamiento feminista es por definición un pensamiento intempestivo, es decir, un pensamiento que crea las condiciones para que se produzcan cambios tanto en el orden social como en el categorial. Se reclaman, en este sentido, una actitud y una serie de prácticas que, en definitiva, comportan un modo de cuestionar feminista que implica la crítica permanente de nuestro ser y hacer.”

“Si el transfeminismo –queer o pensamiento no-binario– une de una forma específica pilares fundamentales para el feminismo, como deseo, género, sexo, sexualidad, identidad o sujeto político, es seguro que tiene muchas herramientas que ofrecer para comprender y gestionar la cuestión de la violencia sexista. Lo que a nosotras nos gusta llamar un pequeño giro paradigmático que justifica que hablemos de TransFeminismo.”

“Por ello, prefiero formular el transfeminismo como una actualización más, aquí y ahora, de la radicalidad del feminismo. Una actualización efervescente, bulliciosa, prometedora, ilusionante, que está sucediendo y, por tanto, podemos presenciar y vivir. Y que ha atraído en los últimos años a multitud de criaturas de todo pelaje, bárbaras, listísimas, entusiastas que se identifican como feministas pegando una patada en los huevos al estigma. Porque si con diecinueve años ya has leído Teoría King Kong, tu vida será diferente.”

“A las niñas les decimos: Puedes tener ambición, pero no demasiada. Debes intentar tener éxito, pero no demasiado, porque entonces estarás amenazando a los hombres. Si tú eres el sostén económico en tu relación con un hombre, finge que no lo eres, sobre todo en público, porque si no lo estarás castrando. [...] ¿Por qué el éxito de una mujer ha de ser una amenaza para un hombre?”

“Hoy la situación parece mucho más compleja: el cuerpo individual funciona como una extensión de las tecnologías globales de comunicación. Dicho con la feminista americana Donna Haraway, el cuerpo del siglo XXI es una plataforma tecnoviva, el resultado de una implosión irreversible de sujeto y objeto, de lo natural y lo artificial. De ahí que la noción misma de «vida» resulte arcaica para identificar los actores de esta nueva tecnoecología. Por ello, Donna Haraway prefiere la noción de «tecnobiopoder» a la foucaultiana de «biopoder», puesto que va no se trata de poder sobre la vida, de poder de gestionar y maximizar la vida, como quería Foucault, sino de poder y control sobre un todo tecnovivo conectado.”

“Las mujeres quieren que te levantes del sofá y te pongas a limpiar. Que dejes de ver pornografía, que pareces tonto por cómo te tienen atrapado cuatro listos y negociantes; que dejes de dedicar tu vida al culebrón de la Liga, la Champions, la Vuelta ciclista y el Roland Garros, el MotoGP y los play-off. Que dejes de mirar y contemplar a hombres jugando a todo tipo de cosas y te dediques a ver lo que sucede a tu alrededor. Que no te empeñes en salvar el mundo mientras no haces nada por salvar a tus hijos. Que dejes de ser un egoísta absoluto en las relaciones sexuales y te apliques a dar placer y no a recibirlo como si fueras uno de esos lelos del porno. Que no se te ocurra engañar ni mentir a nadie que te quiera. Que dejes de hablar del niño que llevas dentro y seas el chico y el mayor que eres. Y que, venga, dejéis de echarle tanto morro colectivo a la vida y vamos a ponernos todos juntos a cambiar este sistema depredador. Las mujeres quieren que te levantes y te pongas en su lugar. En nuestro lugar.”

“A lo largo de los siglos, se pueden leer historias de mujeres que, contra todo pronóstico, llegaron a ser mujeres de verdad, pero que acabaron transgrediendo. siendo infelices, viendo coartada su libertad o simplemente destruidas porque a su alrededor la sociedad seguía equivocada. Si muestras a cualquier joven una de nuestras heroicas pioneras -Sylvia Plath, Dorothy Parker, Frida Kahlo, Cleopatra, Boudicca, Juana de Arco-, le estarás mostrando casi siempre a una mujer que acabó aplastada. Los triunfos ganados con mucho esfuerzo pueden verse invalidados si vives en un ambiente donde tus victorias se consideran una amenaza, un error, algo de mal gusto o -lo más crucial para una adolescente- que sencillamente no está en onda. Pocas chicas elegirán hacer lo que está bien -lo que está bien en el fondo de su ser inteligente y hermoso- a costa de quedarse solas.”

“El feminismo tradicional dirá que estos temas no son los importantes, que debemos centrarnos en lo fundamental: la desigualdad salarial, la ablación femenina en el Tercer Mundo y la violencia de género. Y es obvio que éstos son asuntos urgentes, vergonzosos e injustos, y que el mundo no podrá ir con la frente alta hasta que se solucionen. Pero todos esos otros problemas más pequeños, estúpidos y cotidianos son, en muchos sentidos, igual de nocivos para la tranquilidad espiritual de las mujeres. Es la filosofía de la «Ventana Rota» aplicada a la desigualdad femenina. En la teoría de la «Ventana Rota», basta dejar una ventana rota sin reparar en un edificio vacío para que los más vándalos empiecen a romper las demás. Al final se colarán en el edificio, y encenderán fogatas o se convertirán en okupas. De la misma manera, si vivimos en un ambiente donde se considera desagradable el vello púbico femenino, o se ridiculiza constantemente a las mujeres famosas o poderosas por estar demasiado gordas o demasiado flacas, o por ir mal vestidas, la gente empezará a colarse en el interior de las mujeres y encenderá fogatas allí. Las mujeres tendrán okupas. Francamente, no es una situación nada agradable. No me gustaría despertarme una mañana y encontrar a un montón de oportunistas en mi vestíbulo.”

“La homosexualidad, ejemplo flagrante de sexo no reproductor, se convirtió, junto a la masturbación, las relaciones premaritales, las prácticas anticonceptivas y el aborto, en blanco principal de las fuerzas pronatalistas.”