“Por fortuna, Byron nunca entendió ese defecto de su pie derecho como lo que realmente era: la marca de la divinidad que lo hizo poeta. Si no hubiera sido por ella, dado su carácter arrogante y licencioso, tal vez no habría sido más que un aristócrata decadente, abusivo con sus amigos y chupador de la sangre de sus amores; pero la conciencia física de su imperfección, ese pie que dejaba siempre una raya larga en la arena, lo obligaba a pensar y a sufrir, y su genio encontró en ese encogerse sobre sí mismo la ocasión de destilar unas gotas de sabiduría divina.” PrideGeniusGenialityLord ByronGenialidadWilliam Ospina Book:El año del verano que nunca llegó Source: El año del verano que nunca llegó
“¿ Por qué morían tan jóvenes?, se pregunta Stefan Zweig hablando de aquella generación y de su lucha con el demonio. Novalis, quien, casi por su voluntad, un día cerró los ojos como un niño y mágicamente murió, decía en sus cuadernos que todos los humanos mueren maduros y en el momento adecuado, cuando han cumplido plenamente el aprendizaje que les corresponde. Ello significaría que Víctor Hugo, Goethe y Voltaire que superaron los ochenta años, no vivieron más que keats, que a los veinticinto dejó de oír al ruiseñor; ni más que Chatterton, quien después de crear un linaje de poetas, sus genealogías, sus obras, su correspondencia, su aparato crítico, sus biografias y su hermenéutica, se extinguió como una llama en su buhardilla a la edad de diescisiete años; ni más que el propio Novalis, que al morir, a los veintinueve, nos reveló que lo había vivido todo.” MuerteGoetheVoltaireZweigKeatsNovalisChattertton Book:El año del verano que nunca llegó Source: El año del verano que nunca llegó
“Mary, la hija, pasó la infancia viendo su nombre escrito sobre ua tumba. Una madre desconocida - que llevaba su mismo nombre- había muerto al darla a luz, y eso la llevó a cavilar la vida entera sobre los misterios del naiemiento, y sobre la asombrosa proximidad que hay entre la vida y la muerte. Se sentía parida por la tumba, una tumba ella misma, y su nombre y su epitafio tallados sobre una piedra gris la persiguieron en la luz y en la sombra.” FrankensteinMary ShelleyMary Wollstonecraft Shelley Book:El año del verano que nunca llegó Source: El año del verano que nunca llegó
“Uno cree saber lo que busca, pero sólo al final, cuando lo encuentra, comprende realmente qué andaba buscando.” SaberEncontrarBuscar Book:El Pais De La Canela Source: El Pais De La Canela
“Yo caminaba por las calles de Ginebra mirándolo todo con recelo, como si de cada esquina fuera a salir el mounstro. La ciudad, como el mismo Borges decía, parece no darse cuenta cabal de que existe, y está en un país que parece pesar sobre el mundo sin sobresaltos, pero es en realidad una ciudad fantástica en un país que, más allá de sus cavernas de lingotes y de su manía de tasar el tiempo en relojes, ha engrendrado cismas y revoluciones, convulsiones del arte y cataclismos de la fe, cerebros iluminados por tempestades eléctricas y obras que significaron la aniquilación de cánones y estéticas. Me dije que esa ciudad que se finge tan serena y tan clásica, esa ciudad de relojes y de lingotes de oro, ocultaba detrás de la máscara su rostro verdadero de pesadillas y de cismas, y que eso la hacía más atractiva.” SwitzerlandGenevaBorgesGinebraSuiza Book:El año del verano que nunca llegó Source: El año del verano que nunca llegó
“Y mientras aguardaba al mounstro concluí que Suiza era el país perfecto para las pesadillas de Füssli y para la chispa incendiaria de Rousseau, para la sonrisa regicida de Voltaire, para los laberintos espaciales de Joyce y para los laberintos mentales de Borges; que en cada rincón de aquellas montañas parece posible la rosa que resurge de la ceniza en las manos de Paracelso.” SwitzerlandGenevaBorgesVoltaireRousseauFüssliGenova Book:El año del verano que nunca llegó Source: El año del verano que nunca llegó