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Quote by Walter J. Ciszek

“El alma sencilla que ofrece cada mañana «todas sus oraciones, sus obras, sus alegrías y sufrimientos del día» –y que actúa aceptando cualquier situación diaria como enviada por Dios sin cuestionársela y respondiendo amorosamente a ella– ha entendido con una fe casi de niño la profunda verdad acerca de la voluntad divina. Predecir cuál será la voluntad de Dios, argumentar cómo debería ser, es al mismo tiempo una estupidez humana y la más sutil de las tentaciones.”

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He Leadeth Me

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Author

Walter J. Ciszek

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“Dios no espera que ningún hombre cambie el mundo él solo. Lo que sí espera de él es que actúe como Él quiere que lo haga en las circunstancias dispuestas por su voluntad. El sentimiento de desesperanza que todos experimentamos en circunstancias como estas nace en realidad de nuestra tendencia a introducir demasiado de nuestro yo en la escena. Lo que el hombre sí puede cambiar es, antes que nada, a sí mismo. Y todo hombre ejerce –es más, debe ejercer– cierta influencia en las personas que Dios pone en su vida cada día. Como cristiano, se espera de él que influya en ellas positivamente y Dios le hará responsable del bien o el mal que obre en ese roce.”

“La burda realidad de la vida sometía a una dura prueba a mi nuevo espíritu interior, decidido a buscar, discernir y aceptar la voluntad de Dios en cada detalle de cada situación. Cada día llegaba recién salido de las manos de Dios y repleto de oportunidades para hacer su voluntad. Para mí, cada día era una serie de momentos y sucesos que ofrecer a Dios, que consagrar y devolverle con una dedicación plena a su voluntad. No temía no sobrevivir. La muerte solo sería una llamada para volver al Dios al que servía cada día. Mi vida consistía en hacer la voluntad de Dios,”

“Jesús conocía el poder de la palabra hablada, provocaba la realidad que significaba. Cuando las nombras, obtienes autoridad sobre ellas. Nómbralas según sus identidades o cómo operan. No necesitas decidir cuán profundamente arraigados están en tu vida. No necesitas volverte introspectivo e intentar sanarte. Lo que sí puedes hacer es enumerar las áreas de tu debilidad, especialmente las áreas marcadas por la desesperanza y la compulsión o falta de control. Luego puedes mirarlas en oración y decir: “Señor, muéstrame las raíces. ¿Cuáles son los planes de Satanás para mi vida y cómo puedo asumir la responsabilidad de mi vida y romper su poder?”

“Abrió los ojos y exhaló lentamente el humo del cigarrillo. Una madre que caminaba por la acera pasó delante de él. Cargaba en los brazos a un nene de no más de cuatro años que no le quitaba de encima una mirada boquiabierta. Bob se preguntó si la decepción de ver a un Santa afeitado y fumando sería un trauma mayor que enterarse de la naturaleza imaginaria de su existencia.”