Quotessence
Home / Quotes / Quote by Michelle Obama

Quote by Michelle Obama

Work

Becoming

Browse quotes and source details for this work. more

Author

Michelle Obama
Michelle Obama

Michelle Obama, the former First Lady of the United States, was born on January 17, 1964. She is known for her elegant image, active social engagement, and commitment to education. During her time in the White House, she focused on children's health and nutrition issues, promoting a series of social reforms. more

You May Also Like

“La sexualidad es animal; el erotismo es humano.... Y que consiste, esencialmente, en desviar o cambiar el impulso sexual reproductor y transformarlo en una representación. El amor... es una ceremonia y representación... una purificación..que transforma al sujeto y al objeto del encuentro erótico en personas únicas. El amor es la metáfora final de la sexualidad.”

“No sabía lo que le pasaba, Minerva lo dominaba y atraía como imán, lo supo desde que la recepcionista la señaló y él la miró. A pesar de su furia cuando llegó a su habitación la noche anterior, deseaba tenerla, por coraje, por orgullo, por premio y por placer, la deseaba tanto que tiró todo a su paso, a ella misma deseaba tirar sobre la cama, arrancarle la ropa, besarla hasta hacerla perder el conocimiento evitando que respirara, deseaba tenerla desnuda y hacer con ella lo que diera la gana, deseaba someterla a él y hacerle sentir lo que era un verdadero hombre, deseaba hacerla suya y marcarle un sello en su piel, su miembro le dolía pero más por la excitación, imaginar todo lo que quería hacer con ella hizo que se metiera al baño para bajarse el coraje y el ardor del fuego en la ducha, pero antes tenía una cita con su amigo que exigía liberarse, se maldijo porque había pasado mucho tiempo desde la última vez que lo había hecho y se odió porque en tiempo record, Minerva había logrado que gimiera en gruñidos su nombre al llegar a su orgasmo.”

“Instintivamente acaricia o velo de cedro penumbroso, bosque arruivado a ensombrar-lhe o cimo das coxas; curva-se de novo e, admirada, vai tão longe quanto pode na abordagem tímida dos lábios de anil da molhada boca do seu ventre. A separá-los: penetrando, afagando-os, a sentir os dedos numa humidade lenta, um orvalho dolente, uma resina turva. Ali, onde há sucos e gosto sem ferida. Ali, onde há fenda, há céu, há mar. Mato de se perder na busca da vertigem no assombro da ousadia do acto; gosto e travo a rosa insatisfeita, odor de chuva, de cardo, de almíscar. Perfume de nardo a desatar-lhe os nervos, enquanto persegue o improvável mapa do delírio: mais acima a mina, e logo abaixo o poço. Modorra de papoila a florescer no alto, a entumescer ao tacto. Prazer diverso e gozo que a muda, e ela transgride, voa, cresce. E tanto no clítoris como na vulva, o bordado a cheio vai-se enredando, matizando, demorando nas caprochosas cores, nos desenhos, nas misteriosas linhas de agulha onde se enleia. Veia que o fogo entorna, toma e incendeia. Na procura do êxtase. E Leonor ondeia. Rola enovelada em cima do leito onde se distende, roda e cede a galgar o parapeito de si própria, deixando a razão apagada à cabeceira. Rodopia. Resvala. Mãos descendo e subindo, indo e vindo, na descoberta dos desvãos, do topo, dos secretos recantos de segredo, em todos os lugares e tempos que o orgasmo guarda. Entorna. Derrama. Grita e explode. Gemendo sob o pulso que lhe amordaça a fala pelo próprio avesso. Assim leve, assim solta, assim livre. Leonor corre, voa, nada, desvenda. E finalmente foge. Consigo mesma.”