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Quote by Carl Sagan

“Si queremos que el mundo escape de las temibles consecuencias del crecimiento de la población global y de los diez mil o doce mil millones de personas en el planeta a finales del siglo XXI, debemos inventar medios seguros y más eficientes de cultivar alimentos, con el consiguiente abastecimiento de semillas, riego, fertilizantes, pesticidas, sistemas de transporte y refrigeración. También se necesitarán métodos contraconceptivos ampliamente disponibles y aceptables, pasos significativos hacia la igualdad política de las mujeres y mejoras en las condiciones de vida de los más pobres.”

Quote by Carl Sagan

Work

The Demon-Haunted World: Science as a Candle in the Dark

In this seminal work, the author delves into the principles of scientific inquiry, critical analysis, and evidence-based reasoning. The book serves as a guide to discerning fact from fiction, advocating for the importance of skepticism and rationality in understanding the natural world. more

Author

Carl Sagan
Carl Sagan

Carl Sagan was an American astronomer, cosmologist, author, and science communicator, born on November 9, 1934, in Brooklyn, New York. He is renowned for his profound research into the cosmos and his dedication to popularizing science. Sagan proposed numerous theories about the origin of the universe and life, and he made complex scientific knowledge accessible to the public with his unique perspective and clear, engaging writing style. more

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“El hecho de que la forma en la que viví la experiencia del aborto, la clandestinidad, forme parte del pasado no me parece un motivo válido para que se siga ocultando. La ley, que casi siempre se considera justa, cae en la paradoja de obligar a las antiguas víctimas a callarse porque "todo aquello se acabó", haciendo que lo que sucedió continúe oculto bajo el mismo silencio de entonces. Pero precisamente porque ya n pesa ninguna prohibición sobre el aborto puedo afrontar (dejando de lado el sentido colectivo y las fórmulas necesariamente simplificadas, impuestas por la lucha de los años setenta: violación de los derechos de las mujeres", etcétera) de forma real este acontecimiento inolvidable.”

“Millones de chicas han subido alguna vez una escalera parecida a aquella y han llamado a una puerta detrás de la cual había una mujer de la que no sabían nada y a quien iban a confirmar su sexo y su vientre. Y la mujer, la única persona capaz de ayudarles en su desgracia, ha abierto la puerta y ha aparecido ante ellas con un delantal, unas zapatillas de lunares y un trapo de cocina en la mano, y les ha preguntado: "`¿quería algo, señorita?´”

“Más tarde, al acordar el rápido parpadeo de sus ojos y su forma de mordisquearse el labio inferior, pensé que había en ella algo de animal acorralado, que ella también tenía miedo. Pero de la misma forma que yo estaba dispuesta a todo con tal de abortar, ella no se hubiera detenido ante nada a la hora de provocarme el aborto. Lo hacía por dinero, naturalmente, pero quizá también por un deseo de ser útil a las mujeres. O tal vez por la satisfacción secreta de detentar en su apartamento del pasaje Cardinet el mismo poder que los médicos que apenas la saludaban".”