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Quote by Mary Shelley.

“Si ningún hombre permitiese que ambición alguna se interpusiera en la tranquilidad de sus afectos domésticos, Grecia no hubiese sido esclavizada, Cesar habría conservado su país, América seria descubierta mas gradualmente y los imperios de México y el Perú no habrían sido destruidos.”

Quote by Mary Shelley.

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Mary Shelley.

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“A energia modeladora dos afectos é um dos pilares fundamentais da estrutura do Universo e da sua linguagem. Somos o que sentimos, porque o que sentimos define a nossa percepção da existência. E haverá circunstâncias de desespero, nas quais acreditaremos que sem sentir não somos. (...) A nossa existência é definida em partes iguais por aquilo que sentimos e não sentimos. Sem alguns sentimentos, podemos ser incompletos mas somos. Cortar laços afectivos é um sacrifício ao qual, a dada altura, todos somos obrigados.”

“El dolor psíquico experimentado por las poblaciones subordinadas debe ser tratado como ideología, no como un conocimiento anterior a la caída de Adán y Eva o como una teoría social comprensiva condensada... Pensar otra cosa implica afirmar que el dolor es meramente banal, una historia que ya siempre se ha contado.”

“—No niegas que hay una causalidad… —dijo Morgan que estaba decidida a no enfadarse con él. Pero deseaba de todo corazón que se marchara. Julius se sentó en uno de los sillones, quitó un cojín y se puso cómodo. —Causalidad, en efecto. Si es que te refieres a algo como la ley de Grimm o la de Verner. Pero estas son simples observaciones de las regularidades superficiales y son en definitiva extremadamente aburridas. El lenguaje es un lío bastante útil con capacidad para maniobrar. Y no niego que estas maniobras podamos observarlas. Pero no son más que lo que son. Nada hay tras ellas. Imaginar que las hay, es infantilismo corriente del metafísico aplicado a esos temas que los disfrazan sin ninguna gracia de ciencia. —Parece que no te interesan los hechos —dijo Morgan—. La lingüística no es un sistema a priori, sino una extensión natural de la filología. Se deriva de los estudios empíricos de esas «maniobras» de las que hablaste tan a la ligera. ¿Por qué va a ser el lenguaje una montaña de accidentes? Nada más lo es en el mundo. Cualquier teoría trata de explicar, o por lo menos de desplegar, la multiplicidad basándose en la pauta profunda. Desde luego, las teorías lingüísticas son hipótesis, pero hipótesis en el sentido científico. —Dudo de que tus compañeros en la teoría estén de acuerdo —dijo Julius—. Sospecho que se figuran ser filósofos o matemáticos o algo así y que por ser el pensamiento humano principalmente verbal, han sondeado sus misterios y han inventado lo que imaginan ser una lengua ur. Lo cierto es que si abre uno sus libros tan aburridos se encuentra con que ni siquiera saben escribir la lengua que ellos hablan corrientemente. —Nadie niega que la filología comparada está en su infancia… —¡La «glosemática»! Desde luego, tenía que haber un nombre pseudocientífico. Supongo que la fonética se refiere a algo. La semántica empieza a perder contacto con la realidad. ¡Pero hemos de partir de la glosemática! ¡Qué vanidad la de los seres humanos! En todas sus decenas de miles de años esforzándose miserablemente, el único auténtico descubrimiento que han hecho son las matemáticas, y ese descubrimiento, incidentalmente, acabará con todos ellos muy pronto. Y ahonden en lo que sea, pretenden encontrar las matemáticas en el fondo de un agujero. Los pobres griegos eran típicos. ¡Y tú, la verdad es que me haces reír, con la formación intelectual de una maestra de sexto curso o de un crítico literario, te das importancia porque crees que estás manipulando un álgebra del lenguaje!”

“As partes do nosso corpo que compartilhamos com outra pessoa são chamadas de ‘partes íntimas’, enquanto aquelas que mantemos inteiramente para nós mesmos permanecem sem rótulo—talvez essas sejam as partes realmente privadas, e as chamadas ‘partes íntimas’ deveriam, na verdade, ser chamadas de ‘partes compartilháveis’; a língua, ao que parece, adora contradições.”

“—Él me hizo un hombre nuevo, un verdadero Lázaro, un resucitado —me decía—. Él me dio fe. —¿Fe? —le interrumpía yo. —Sí, fe, fe en el consuelo de la vida, fe en el contento de la vida. Él me curó de mi progresismo. Porque hay, Ángela, dos clases de hombres peligrosos y nocivos: los que convencidos de la vida de ultratumba, de la resurrección de la carne, atormentan, como inquisidores que son, a los demás para que, despreciando esta vida como transitoria, se ganen la otra, y los que no creyendo más que en este... —Como acaso tú... —le decía yo. —Y sí, y como Don Manuel. Pero no creyendo más que en este mundo, esperan no sé qué sociedad futura, y se esfuerzan en negarle al pueblo el consuelo de creer en otro...”