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Isabel Allende

Isabel Allende Quotes

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Famous Isabel Allende Quotes

“Ichimei's fingers, capable of returning a dying plant to life or repairing a watch without looking, revealed to Alma her own rebellious, hungry nature. She enjoyed shocking him, challenging him, seeing him blush with embarrassment and delight. She was daring, he was restrained; she was noisy during her orgasms, he covered her mouth. She dreamed up a rosary of romantic, passionate, flattering, and filthy phrases to whisper in his ear or write to him in urgent missives; he maintained the reserve typical of his character and culture.”

“During the years he spent in Venezuela he thought he had once and for all overcome the solemnity that had been an essential part of his nature from childhood, as though he was in mourning for all the world's suffering, violence and evil. Faced with so many disasters, happiness seemed to him obscene. In love with Roser in the green, warm country of Venezuela, he had vanquished the temptation to cloak himself in sadness.”

“El doctor se inclinó muy cerca para oírlo, porque la voz era solo un murmullo.«Busque a Violette, dígale que la amo»,agregó Étiene Relais antes de que el otro le vaciara un frasquito en la boca. En Cuba, en ese mismo instante, Violette Boisier se golpeó la mano derecha contra la fuente de piedra donde había ido a buscar agua y el ópalo del anillo, que había usado por catorce años, se hizotrizas. Cayó sentada junto a la fuente, con un grito atascado y la mano apretada en el corazón. Adèle, que estaba con ella, creyó que la había mordido un alacrán. «Étienne, Étienne...», balbuceó Violette deshecha en lágrimas.”

“Todo desapareció a su alrededor y sólo tuvieron consciencia de sus labios unidos tomando y recibiendo. En verdad apenas fue un beso, la sugerencia de un contacto esperado e inevitable, pero ambos estaban seguros de que ése sería el único beso que pudieran recordar hasta el fin de sus días y de todas las caricias la única en dejar una huella certera en sus nostalgias. Supieron que dentro de años todavía podrían evocar con presión el contacto húmedo y cálido de sus labios, el olor a pasto fresco y la tormentosa sensación de sus espíritus.”

“Francisco l'attrasse a sé e le cercò le labbra. Fu un bacio casto, tiepido, lieve tuttavia ebbe l'effetto di una scossa tellurica nei loro sensi. Entrambi percepirono la pelle dell'altro prima mai così precisa e vicina, la pressione delle loro mani, l'intimità di un contatto anelato fin dagli inizi del tempo. Li invase un calore palpitante nelle ossa nelle vene nell'anima, qualcosa che non conoscevano o che avevano del tutto scordato, perché la memoria della carne è fragile. Tutto scomparve intorno ed ebbero coscienza solo delle labbra unite che prendevano e ricevevano.”