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Quote by علي مبروك

“وبالطبع فإنه يبقى وجوب الانتباه إلى ما يؤشر عليه هذا المسعى الانعتاقى من التمييز بين "القرآن" الذى صار موضوعاً لتقليدٍ جامد تقوم عليه مؤسسة حارسة ترعاه وتحفظه، وبين القرآن المنفتح الحى السابق على رسوخ هذا التقليد، والذى تزخر المصادر القديمة بما يرسم صورة متكاملة له مما يتواتر منسوباً إلى النبى الكريم والجيل الأول من الذين تلقَّوا وحيه الخاتم. وهنا يلزم التأكيد على أن الأمر لايتعلق بأى تحول ٍ فى طبيعة القرآن ذاته، بقدر ما يتعلق بتحولٍ فى نوع العلاقة معه، وأعنى من علاقة مع القرآن كان فيها ساحة يتواصل فوقها الناس بما تسمح به مقتضيات الواقع والأفهام، إلى علاقة بات يجرى معها فرضه كسلطةً إخضاع بالأساس.”

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علي مبروك

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“Una religión vaga —el hecho de sentir a Dios en la naturaleza, etc., — resulta tan atractiva porque es todo emociones y ningún trabajo, como mirar las olas desde la playa. Pero jamás llegaréis a Terranova disfrutando de ese modo del Atlántico, y no conseguiréis la vida eterna simplemente sintiendo la presencia de Dios en las flores o en la música. Tampoco llegaréis a ningún sitio estudiando los mapas sin echaros al mar. Y tampoco estaréis muy seguros echándoos al mar sin un mapa. En otras palabras: la teología es práctica, especialmente ahora.”

“Cuando se trata de conocer a Dios, la iniciativa está de Su lado. Si El no se revela, nada que podáis hacer vosotros os permitirá encontrarle. Y, de hecho, Él enseña mucho más de Sí mismo a algunas personas que a otras… no porque tenga favoritos, sino porque es imposible para Él mostrarse a un hombre cuya mente y carácter estén en condiciones adversas. Del mismo modo que la luz del sol, aunque no tiene favoritos, no puede reflejarse en un espejo polvoriento del mismo modo en que lo haría en un espejo limpio.”

“Lo que surge de la vida conjunta del Padre y el Hijo es una auténtica Persona; es, de hecho, la Tercera de las tres Personas que son Dios. Esta Tercera Persona se llama, en lenguaje técnico, el Espíritu Santo o el Espíritu de Dios. No os preocupéis ni os sorprendáis si lo encontráis bastante más vago y difuminado en vuestra mente que a los otros dos. Creo que hay una razón por la que esto debe ser así. En la vida cristiana no se suele estar mirándolo a El: Él está siempre actuando en vosotros. Si pensáis en el Padre como en alguien que está «ahí fuera», delante de vosotros, y en el Hijo como en alguien que está a vuestro lado, ayudándoos a orar, intentando convertiros en otro hijo, entonces tenéis que pensar en la Persona como en alguien que está dentro de vosotros, o detrás de vosotros. Son una gran fuente de energía y belleza que mana desde el centro mismo de la realidad. Si estáis cerca de esa fuente, su salpicadura os mojará; si no lo estáis, permaneceréis secos. Una vez que un hombre está unido a Dios, ¿cómo no iba a vivir para siempre?”

“El auténtico problema de la vida cristiana aparece allí donde la gente no suele buscarlo. Aparece en el instante mismo en que os despertáis cada mañana. Todos vuestros deseos y esperanzas para el nuevo día se precipitan sobre vosotros como bestias salvajes. Y lo primero que ha de hacerse cada mañana consiste sencillamente en echarlos atrás: en escuchar la voz de Cristo, adoptando aquel otro punto de vista, dejando que aquella otra vida más grande, más fuerte y más silenciosa fluya en vosotros. Y así todo el día. Apartándoos de todos vuestros remilgos y resquemores; protegiéndose del viento.”

“Cristo nos ofrece algo por nada. Incluso nos lo ofrece todo por nada. En cierto modo, toda la vida cristiana consiste en aceptar este asombroso ofrecimiento. Pero la dificultad está en alcanzar el punto en el que reconocemos qué todo lo que hemos hecho y podemos hacer es nada. Lo que nos habría gustado es que Dios hubiera tenido en cuenta nuestros puntos a favor y hubiese ignorado nuestros puntos en contra. Una vez más, en cierto modo, puede decirse que ninguna tentación es superada hasta que no dejamos de intentar superarla… hasta que no tiramos la toalla. Pero, claro, no podríamos «dejar de intentarlo» del modo adecuado y por la razón adecuada hasta que no lo hubiéramos intentado con todas nuestras fuerzas. Y, en otro sentido aún, dejarlo todo en manos de Cristo no significa, naturalmente, que dejemos de intentarlo. Confiar en El quiere decir, por supuesto, intentar hacer todo lo que Él dice. No tendría sentido decir que confiamos en una persona si no vamos a seguir su consejo. Así, si verdaderamente os habéis puesto en Sus manos, de esto debe seguirse que estáis tratando de obedecerle. Pero lo estáis haciendo de una manera nueva, de una manera menos preocupada.”