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Quote by Sima Samar

“The suffering was over; the killing and bloodshed had stopped. Mind you, the poverty—even there, in the richest neighborhood of Kabul—was shocking: the children barefoot, their wounds and scars evidence of deprivation and the brutal past. But while their faces showed their malnourishment, their eyes glimmered with hope for a better future”

Quote by Sima Samar

Work

Outspoken: My Fight for Freedom and Human Rights in Afghanistan

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Author

Sima Samar
Sima Samar

Sima Samar is a distinguished activist and politician, known for her commitment to women's rights and gender equality. Serving as the Minister for Women's Affairs, she has been instrumental in shaping policies and programs aimed at improving the status of women. Born on February 3, 1957, Samar has faced numerous challenges, including personal hardship and the loss of her family during the civil war, yet she has remained steadfast in her advocacy for women's rights. Samar's contributions to the advancement of women's rights are significant, including advocating for women's participation in peace processes, promoting gender equality in education, and combating gender-based violence. Her efforts have led to substantial legislative changes and have inspired many to join the fight for women's rights. Widely respected for her courage and determination, Samar has been recognized both nationally and internationally for her work, receiving numerous awards and accolades. Her impact on the lives of women in her country and globally is profound. more

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“[...] y así les ocurre a los seguidores de los demás dioses. Cada hombre se esfuerza por honrar e imitar en su vida al dios a cuyo coro pertenecía, mientras permanece incorrupto en su primera encarnación; y en la manera que ha aprendido se muestra ante su amado y ante los demás. Así, cada uno escoge de entre los hermosos un amor que corresponde a su índole; y entonces, como si su elegido fuera su dios, lo eleva y lo viste para la adoración [...] y esta ansia por descubrir la esencia de su propio dios en sí mismos es recompensada, pues están obligados a mirar al dios sin vacilación, y cuando la memoria lo retiene, su respiración los inspira y comparten sus atributos y su vida, en la medida en que un hombre puede participar de la divinidad. Y por estas bendiciones dan gracias al amado y lo aman todavía más [...] y llena el alma del amado [...] Por lo tanto está enamorado, pero no sabe de quién; no sabe qué le ha sucedido, no lo entiende. Se ve en su amante como en un espejo, sin saber a quién ve. Y cuando están juntos también él se ve liberado del dolor, y cuando están separados añora como él es añorado; pues reflejada en su corazón está la imagen del amor, que es la respuesta del amor. Pero lo llama y lo considera no amor sino amistad [...]”

“Esa pareja equilibrada no es una utopía ; existen tales parejas, a veces incluso en el mismo marco del matrimonio pero con más frecuencia fuera de él; unos están unidos por un gran amor sexual, que los deja libres en cuanto a sus amistades y ocupaciones; otros se hallan unidos por una amistad que no entorpece su libertad sexual; más raramente, los hay que son a la vez amantes y amigos, pero sin buscar el uno en el otro la exclusiva razón de vivir. Multitud de matices son posibles en la relación entre un hombre y una mujer: la camaradería, el placer, la confianza, la ternura, la complicidad, el amor, pueden ser el uno para el otro la más fecunda fuente de alegría, de riqueza y de fuerza que pueda ofrecérsele a un ser humano. No son los individuos los responsables del fracaso del matrimonio: es —en contra de lo que pretenden Bonald, Comte, Tolstoi— la institución misma la que está originariamente pervertida.”