Quotessence
Home / Topics / Poema Quotes

Poema Quotes

Browse 133 quotes about Poema.

Poema Quotes

“Rezonga que no has rezongado, perverso estropicio achacoso. Cuánto tiempo en ti he gastado, ¡oh, soliloquio tedioso! Ronquido de mi quimera, rey de linaje mohoso. Entre bostezos te halagas, ¡bufón de atavío pomposo! Fuiste antaño tan amable, tan zalamero y meloso, que así lograste engañarme, ¡gusarapo pegajoso! Yo hubiera bien apostado, sopa de trapo verdoso, que eras un troll reencarnado… ¡gorro de duende leproso! ¡Que no, que no te quiero! ¿Por qué el mohín vanidoso? ¿O juzgas digno de amores un catarro contagioso? ¡Truenos, rayos y centellas! ¡Otro grito aspaventoso! Pareces una doncella sin trovador ojeroso. Cierto es que no te olvido, nigromante verrugoso. De mis recuerdos surtidos tuyos son los más penosos. Si a donde vienes, siempre torpe y sospechosos, ¿Cómo borrar tus desfiles afectados y engorrosos? Si mi verso te acongoja por sacrilegio pringoso, si con el dedo te apuntan en un lugar tumultuoso… Enhorabuena, querido, ¡mira tu halo brilloso! Era justo y merecido: has logrado ser famoso.”

Book:Vampyr

“Dons do Amante Sobre a tua cabeleira hei-de pôr, para as núpcias, uma coroa de borboletas com suas asas pintadas. Terás de volta ao pescoço flores de abóbora, em prata, e a lua que para ti noites e noites forjei. Andarás pelo povo sobre um cavalo em turquesa. Um cavalo ardente e leve, animado pelo meu fogo de amor. E a teus pés eu lançarei uma pedra quente quente: o coração onde correm milhões de gotas de sangue.”

“Entre el día y el sueño estoy en casa donde duermen los niños, tibios de correrías y los viejos se sientan por la tarde, y arden hogares y su espacio alumbran. Entre el día y el sueño estoy en casa donde suenan campanas de oración y muchachas, cohibidas por ecos que se extinguen, se apoyan fatigadas en el brocal del pozo. Y hay un tilo, que es mi árbol predilecto: y todos los veranos que en él callan se vuelven a mover en las mil ramas y entre el día y el sueño vuelven a despertar.”

“—¿Leyó mis poesías? — consultó indicándome una silla. Poesías. Margarito hablaba de poesías y no de poemas. Un sujeto lleno de pistolas y granadas no puede decir poesías sin que suene ridículo y amariconado. Entonces aquel tipo me dio asco, y decidí que si meaba sangre, siseaba al hablar y podía cargar baterías con sólo tocarlas, no iba a rebajarme adulando a un milico maricón y ladrón del talento ajeno.”