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Manuel Ramos Ramos Quotes

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Famous Manuel Ramos Ramos Quotes

“—No son sueños, José, son los horrores de la guerra que me persiguen. Sé que hasta que no muera no descansaré en paz. [...] Solo los que lo vivimos comprendemos los demonios que nos persiguen. En la guerra no hay honor, solo crueldad. Los instintos más bajos aparecen y no te imaginas lo que un hombre es capaz de hacer cuando está cegado por el odio o la locura. (p. 43)”

“El dolor es más profundo cuando la herida sigue abierta y no ha cicatrizado. Esa pena que te ahoga, que te oprime, que te asfixia, hace enloquecer incluso a los individuos más fuertes. Algunas noches, durante el sombrío silencio de la madrugada, se oían los llantos de algunos presos. José, al igual que los demás convictos de la galería, conocía de dónde venían los lamentos. Tal vez, la impotencia o la pérdida de la esperanza sean los peores enemigos de un recluso... (p. 260)”

“Una bomba cayó a su lado alcanzando a un vasco, que perdió una pierna en el acto. Con grandes alaridos, el pobre hombre se desangraba sin que José pudiese hacer nada. Con las manos manchadas de sangre, José intentaba taponar la herida, mientras las balas pasaban silbando junto a su cabeza. — ¡No me dejes morir, no me dejes morir! José miraba el rostro congestionado por el dolor de aquel muchacho, mientras gritaba con todas sus fuerzas pidiendo auxilio. — ¡Socorro…! —Tranquilo, José, no pasa nada… Doña Teresa Da Silva encendió la luz del dormitorio de José e intentó calmar a su nieto. Las terribles pesadillas que perseguían a los soldados no dejaban que José tuviese una sola noche en paz. El miedo, el hambre y el horror de la guerra, habían calado hondo en los hombres que, como José, habían presenciado de primera mano la barbarie del frente. —Lo siento, abuela… José se tapó la cara con las manos y empezó a llorar. —No te preocupes, hijo, ya ha pasado todo. (pp. 245-246)”

“Federico García Lorca, poeta e intelectual muy vinculado a la República, había llevado el teatro a través de su compañía La Barraca a las zonas más desfavorecidas de los pueblos españoles. Nada más comenzar la contienda, había sido fusilado sin más contemplaciones. No existía delito; tampoco acusación. Quizás, la falta que había cometido y que le había costado la vida no estuviese aún recogida en los libros de leyes: la incomprensión. Muchos hombres y mujeres con nombres menos conocidos, descansaban en fosas comunes diseminadas por los caminos de España. (p. 117)”

“—[...] ¿Sabes a cuántos de mis hombres he ordenado enterrar en fosas sin cruces ni nombres? —En la guerra mueren personas. —Veinticinco, Philip. Algunos eran chiquillos. Si luchásemos todos unidos de verdad, comunistas, anarquistas y Ejército Popular, podríamos darle un vuelco a la guerra. Pero el odio político entre nosotros nos destruirá. Ha desaparecido el ambiente revolucionario para convertirse en una lucha interna por el poder. (p. 146)”

“Pero lo que la princesa no sabía, es que aquel lago no era muy distinto a los demás lagos del reino. Que aquellas flores eran las mismas que rodeaban su castillo y que aquellos pájaros cantaban los mismos trinos en todos los lugares. La única diferencia era que, sin saberlo aún, la princesa se había enamorado del apuesto soldado que custodiaba su puerta, y que esta era la razón por lo que percibía las cosas de una forma distinta. (p. 239)”