“Me miro y pienso en aquel joven estudiante de Filosofía, enamorado de las ciencias y con mil proyectos por construir. Todo murió... (p. 150)” NostalgiaVidaFilosofía Book:Tres cipreses: Novela Source: Tres cipreses: Novela
“—No son sueños, José, son los horrores de la guerra que me persiguen. Sé que hasta que no muera no descansaré en paz. [...] Solo los que lo vivimos comprendemos los demonios que nos persiguen. En la guerra no hay honor, solo crueldad. Los instintos más bajos aparecen y no te imaginas lo que un hombre es capaz de hacer cuando está cegado por el odio o la locura. (p. 43)” VidaGuerraDolorHombresMachismoHeteropatriarcado Book:Tres cipreses: Novela Source: Tres cipreses: Novela
“El dolor es más profundo cuando la herida sigue abierta y no ha cicatrizado. Esa pena que te ahoga, que te oprime, que te asfixia, hace enloquecer incluso a los individuos más fuertes. Algunas noches, durante el sombrío silencio de la madrugada, se oían los llantos de algunos presos. José, al igual que los demás convictos de la galería, conocía de dónde venían los lamentos. Tal vez, la impotencia o la pérdida de la esperanza sean los peores enemigos de un recluso... (p. 260)” DolorEsperanzaNovelaHombresCárcel Book:Tres cipreses: Novela Source: Tres cipreses: Novela
“Una bomba cayó a su lado alcanzando a un vasco, que perdió una pierna en el acto. Con grandes alaridos, el pobre hombre se desangraba sin que José pudiese hacer nada. Con las manos manchadas de sangre, José intentaba taponar la herida, mientras las balas pasaban silbando junto a su cabeza. — ¡No me dejes morir, no me dejes morir! José miraba el rostro congestionado por el dolor de aquel muchacho, mientras gritaba con todas sus fuerzas pidiendo auxilio. — ¡Socorro…! —Tranquilo, José, no pasa nada… Doña Teresa Da Silva encendió la luz del dormitorio de José e intentó calmar a su nieto. Las terribles pesadillas que perseguían a los soldados no dejaban que José tuviese una sola noche en paz. El miedo, el hambre y el horror de la guerra, habían calado hondo en los hombres que, como José, habían presenciado de primera mano la barbarie del frente. —Lo siento, abuela… José se tapó la cara con las manos y empezó a llorar. —No te preocupes, hijo, ya ha pasado todo. (pp. 245-246)” GuerraDolor Book:Tres cipreses: Novela Source: Tres cipreses: Novela
“José abandonó el despacho de su abuelo con lágrimas en los ojos y, por primera vez en su vida, deseó alejarse de Outeiro y volver a su pueblo, donde a pesar de la miseria se encontraba en paz consigo mismo. (p. 63)” AmorPazRamos Book:Tres cipreses: Novela Source: Tres cipreses: Novela
“Nada le pido a Dios, porque mi fe murió con mi padre. (p. 149)” FePadre Book:Tres cipreses: Novela Source: Tres cipreses: Novela
“Amor. ¿Qué es para mí el amor? El amor es un fuego que te abrasa, que te consume. No existe antídoto. Es una fuerza incontrolable que desplaza montañas y ríos. Es el verdadero poder y la razón de nuestra existencia. (p. 149)” AmorFuerza Book:Tres cipreses: Novela Source: Tres cipreses: Novela
“Federico García Lorca, poeta e intelectual muy vinculado a la República, había llevado el teatro a través de su compañía La Barraca a las zonas más desfavorecidas de los pueblos españoles. Nada más comenzar la contienda, había sido fusilado sin más contemplaciones. No existía delito; tampoco acusación. Quizás, la falta que había cometido y que le había costado la vida no estuviese aún recogida en los libros de leyes: la incomprensión. Muchos hombres y mujeres con nombres menos conocidos, descansaban en fosas comunes diseminadas por los caminos de España. (p. 117)” LorcaFedericoGarcíaRevolución Intelectual Book:Tres cipreses: Novela Source: Tres cipreses: Novela
“—[...] ¿Sabes a cuántos de mis hombres he ordenado enterrar en fosas sin cruces ni nombres? —En la guerra mueren personas. —Veinticinco, Philip. Algunos eran chiquillos. Si luchásemos todos unidos de verdad, comunistas, anarquistas y Ejército Popular, podríamos darle un vuelco a la guerra. Pero el odio político entre nosotros nos destruirá. Ha desaparecido el ambiente revolucionario para convertirse en una lucha interna por el poder. (p. 146)” PoderRevoluciónMando Book:Tres cipreses: Novela Source: Tres cipreses: Novela
“Pero la muerte no entiende de sentimientos...” MuerteSentimientos Book:Tres cipreses: Novela Source: Tres cipreses: Novela
“Pero la muerte no entiende de sentimientos... (p. 8)” MuerteSentimientos Book:Tres cipreses: Novela Source: Tres cipreses: Novela
“¿Crees que me siento extraño entre esta gente? Lucho por mis ideas, amigo, y hoy soy tan español como tú. (p. 128)” Empatía Book:Tres cipreses: Novela Source: Tres cipreses: Novela
“[...] porque, si pudiese volver atrás conociendo lo que iba a sufrir, repetiría lo mismo cien veces, con tal de luchar por lo más importante que posee el ser humano. — ¿Y qué es eso tan importante, papá? José guardó silencio unos segundos y acarició tiernamente el rostro de su hija. —La libertad… (p. 296)” VidaLibertadEsfuerzo Book:Tres cipreses: Novela Source: Tres cipreses: Novela
“¿Dónde quedó el filósofo? Cada día que pasa, olvido un poco más todo cuanto aprendí en la universidad. Me he convertido en un lobo que, inexorablemente, persigue a sus víctimas hasta cazarlas. (p. 150)” LoboUniversidad Book:Tres cipreses: Novela Source: Tres cipreses: Novela
“—Te pueden quitar todo, menos las ideas. Fusilaron a Lorca y sus versos siguen más vivos que nunca; Machado; Hernández; acabaron con sus vidas, pero no con su obra. (p. 290)” IdeasIntelectualesGrandesRevolucionarios Book:Tres cipreses: Novela Source: Tres cipreses: Novela
“Pero lo que la princesa no sabía, es que aquel lago no era muy distinto a los demás lagos del reino. Que aquellas flores eran las mismas que rodeaban su castillo y que aquellos pájaros cantaban los mismos trinos en todos los lugares. La única diferencia era que, sin saberlo aún, la princesa se había enamorado del apuesto soldado que custodiaba su puerta, y que esta era la razón por lo que percibía las cosas de una forma distinta. (p. 239)” EnamoramientoPrincesa Book:Tres cipreses: Novela Source: Tres cipreses: Novela
“En un último grito, ella, indefensa y completa, clavó las uñas sobre su espalda. Él, como un río embravecido, se dejó llevar, navegando por el interior de la mujer que se hallaba extasiada. (p. 237)” MujerHombrePasiónSueñoNoche Book:Tres cipreses: Novela Source: Tres cipreses: Novela