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Filosofía Quotes

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Filosofía Quotes

“El dramaturgo cuyas obras maestras nunca tienen éxito debería considerar con calma la hipótesis de que sus obras son malas; no debería rechazarla de antemano por ser evidentemente insostenible. Si descubre que encaja con los hechos, debería adoptarla como haría un filósofo inductivo. Es cierto que en la historia se han dado casos de mérito no reconocido, pero son mucho menos numerosos que los casos de mediocridad reconocida. Si un hombre es un genio a quien su época no quiere reconocer como tal, hará bien en persistir en su camino aunque no reconozcan su mérito. Pero si se trata de una persona sin talento, hinchada de vanidad, hará bien en no persistir. No hay manera de saber a cuál de estas dos categorías pertenece uno cuando le domina el impulso de crear obras maestras desconocidas. Si perteneces a la primera categoría, tu persistencia es heroica; si perteneces a la segunda, es ridícula. [...] En el auténtico artista, el deseo de aplauso, aunque suele existir y ser muy fuerte, es secundario, en el sentido de que el artista desea crear cierto tipo de obra y tiene la esperanza de que dicha obra sea aplaudida, pero no alterará su estilo aunque no obtenga ningún aplauso. En cambio, el hombre cuyo motivo primario es el deseo de aplauso carece de una fuerza interior que le impulse a un modo particular de expresión, y lo mismo podría hacer un trabajo diferente.”

“El alma humana es una caja de donde siempre puede saltar un payaso haciéndonos mofas y sacándonos la lengua, pero hay ocasiones en que ese mismo payaso se limita a mirarnos por encima del borde de la caja, y si ve que, por accidente, estamos procediendo según lo que es justo y honesto, asiente aprobadoramente con la cabeza y desaparece pensando que todavía no somos un caso perdido.”

“Sé que no sé lo que no sé; envidio a aquellos que sabrán más que yo, pero también sé que tendrán que medir, pesar, deducir y desconfiar de sus deducciones exactamente igual que yo, y ver en lo falso parte de lo verdadero, y tener en cuenta en lo verdadero la eterna mixtión de lo falso. Jamás me agarré a una idea por temor al desamparo en que caería sin ella. Nunca aliñé un hecho verdadero con la salsa de la mentira, para hacerme su digestión más fácil. He soñado mis sueños; no pretendo que sean más que sueños. Me guardé muy bien de hacer de la verdad un ídolo, prefiriendo dejarle su nombre más humilde de exactitud. Mis triunfos y mis riesgos no son los que se cree; existen glorias distintas de la gloria y hogueras distintas de la hoguera. He llegado casi a desconfiar de las palabras. Moriré un poco menos necio de lo que nací.”

“-Mi abuelo siempre decía que el otoño es la estación idónea para arrancar de raíz cualquier cosa que no quieras que vuelva a molestarte. -Kote imitó la temblorosa voz de un anciano-. En los meses de primavera todo está demasiado lleno de vida. En verano, está demasiado fuerte y no hay manera de soltarlo. El otoño... -Miró alrededor; las hojas de los árboles estaban cambiando de color-. El otoño es el momento idóneo. En otoño todo está cansado y más dispuesto a morir.”

“Las representaciones dadas por la sensación y la intuición son, según su contenido, algo plural, y también lo son igualmente según su forma, es decir, por la exterioridad recíproca de la sensibilidad en sus dos formas, espacio y tiempo, las cuales en cuanto formas (o lo universal) del intuir son ellas mismas a priori. Eso plural del sensar e intuir es conducido a identidad, a una conexión originaria, en tanto que el yo lo refiere a sí mismo y lo une a sí en tanto conciencia una (apercepción pura). Las maneras determinadas de ese referir son los conceptos puros del entendimiento, las categorías.”

“No podemos escoger más que entre verdades irrespirables y supercherías saludables. Sólo las verdades que nos impiden vivir merecen el nombre de verdades, pues, superiores a las exigencias de los vivos, no condescienden a ser cómplices nuestros. Son verdades "inhumanas", verdades de vértigo que rechazamos porque nadie puede prescindir de apoyos disfrazados de slogans o de dioses. Lo triste es observar que son los iconoclastas, o aquellos que pretenden serlo, quienes en todas las épocas recurren con más frecuencia a la ficción y a la mentira. Muy enfermo debía de estar el mundo antiguo para necesitar un antídoto tan burdo como el que le administró el cristianismo. En la misma situación se encuentra el mundo moderno, a juzgar por los remedios de los que espera milagros. Epicuro, el menos fanático de los sabios, fue entonces y es todavía hoy el gran perdedor. Con asombro y hasta con espanto, oímos hablar a los hombres de liberar al Hombre. ¿Cómo podrían los esclavos liberar al Esclavo? ¿Y cómo creer que la historia -procesión de desatinos- podrá durar aún mucho tiempo? La hora de cierre sonará pronto en los jardines de todo el mundo.”

“La representación coincide aquí con el entendimiento, el cual se distingue de la representación solamente en que éste sienta relaciones de necesidad entre las determinaciones aisladas de la representación, mientras que ésta deja aquellas determinaciones una junto a otra dentro de su espacio indeterminado, ligadas por el mero «también».—La distinción entre representación y pensamiento tiene mayor importancia para nuestro asunto, porque se puede decir sencillamente que la filosofía no hace otra cosa que transformar representaciones en pensamientos, pero además desde luego, transforma los meros pensamientos en concepto.”

“—La gente no suele saber aplicar la filosofía. Dudo de que ni siquiera los filósofos sepan hacerlo. —La gente puede usar conceptos morales lo mismo que tú has usado ahora el concepto de la verdad para convencerme. Cualquiera puede hacerlo. —Quizá. Pero creo que la filosofía moral es algo que resulta desesperanzadamente personal. No puede ser comunicado. «Si un león hablase, no podríamos comprenderlo», ha dicho Wittgenstein.”

“Verdad y unidad caen por su propio peso cuando se han experimentado. Para ello, es necesario desaprender muchos conocimientos vanos; dejar caer tantas y tantas creencias infundadas, tantos prejuicios arbitrarios; abandonar numerosas pautas sociales y familiares que son tóxicas, porque limitan y atan porque crean jaulas que impiden evolucionar la conciencia individual y colectiva. [...] Y cuando se desaprende lo accidental, se llega al corazón de lo esencial.”

“Tendrás un oficio, una profesión, como ahora se dice, Tengo, tuve, tendré si fuera preciso, pero quiero encontrar la isla desconocida, quiero saber quién soy yo cuando esté en ella, No lo sabes, Si no sales de ti, no llegas a saber quién eres, El filósofo del rey, cuando no tenía nada que hacer, se sentaba junto a mí, para verme zurcir las medias de los pajes, y a veces le daba por filosofar, decía que todo hombre es una isla, yo, como aquello no iba conmigo, visto que soy mujer, no le daba importancia, tú qué crees, Que es necesario salir de la isla para ver la isla, que no nos vemos si no nos salimos de nosotros, Si no salimos de nosotros mismos, quieres decir, No es igual.”

“―Construir y destruir no son sino dos aspectos distintos del mismo fenómeno. No hay construcción que no sea una destrucción, y tampoco hay destrucción que no sea una construcción. Esa es, precisamente, una de las paradojas que el destino pone para burlar al hombre: no puede construir sin destruir, lo que finalmente significa que, en términos absolutos, ni construye ni destruye. ―¿Pero quién se ocupa de lo absoluto, sino los fanáticos? ―También se ocupan de eso los filósofos, y son, por profesión, la gente que menos cree. ¿Ha sabido usted de algún filósofo que haya sido mártir? Siempre, en la hora de peligro, encuentran algún razonamiento que les permite refugiarse y salvar el pellejo.”