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Esclavitud Quotes

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Esclavitud Quotes

“El precio de una camiseta con la imagen de la princesa Pocahontas, vendida por la casa Disney, equivale al salario de toda una semana del obrero que ha cosido esa camiseta en Haití, a un ritmo de 375 camisetas por hora. Haití fue el primer país en el mundo que abolió la esclavitud; y dos siglos después de aquella hazaña, que muchos muertos costó, el país padece la esclavitud asalariada. La cadena McDonald's regala juguetes a sus clientes infantiles. Esos juguetes se fabrican en Vietnam, donde las obreras trabajan diez horas seguidas, en galpones cerrados a cal y canto, a cambio de ochenta centavos. Vietnam había derrotado la invasión militar de los Estados Unidos; y un cuarto de siglo después de aquella hazaña, que muchos muertos costó, el país padece la humillación globalizada.”

“Buscamos una fórmula para la libertad en lugar de buscar una relación. Queremos escapar de la necesidad de depender del Señor diariamente. Queremos ser libres, no de la esclavitud sino de enfrentar la cruz. La liberación de los espíritus malignos elimina los obstáculos para la libertad, las trabas y la esclavitud. Pero no quita la cruz de nuestras vidas. El sufrimiento es el camino hacia la madurez. La erradicación del dolor es uno de nuestros ídolos en el mundo occidental. Pero el sufrimiento es parte de lo que significa ser humano. La madurez significa ser fiel incluso si no nos sentimos bien, sabiendo que hay problemas en esta vida y considerando todo como una fuente de alegría (Santiago 1, 2)”

“El hombre que entiende la libertad como puro arbitrio, el simple hacer lo que quiere e ir donde se le antoja, vive en la mentira, pues por su propia naturaleza forma parte de una reciprocidad, su libertad es una libertad que debe compartir con los otros; su misma esencia lleva consigo disciplina y normas; identificarse íntimamente con ellas, eso sería libertad. Así, una falsa autonomía conduce a la esclavitud.”

“La mentira y el espíritu detrás de la mentira nos mantienen cautivos. Cosas como la codicia, la lujuria, el odio y la falta de perdón son engaños porque sustituyen nuestra confianza sincera en la providencia del Padre y su amor ilimitado por nosotros. Una vez que la autoridad de Jesús a través de la palabra hablada del creyente, rompe el poder de la mentira, el espíritu debe irse, pero generalmente permanecerá hasta que se le diga (en el nombre de Jesús) que se vaya. Una vez que el dominio del enemigo se rompa, el Reino de Dios avanzará, trayendo sanación y restauración.”

“El martes es el símbolo de la monotonía por excelencia. No es como el lunes, paradigma de la depresión, ni como el miércoles, bisagra de la esperanza, ni como el jueves, preludio de la alegría, ni como el viernes, éxtasis de la liberación. No, nada de eso. El martes es la evidencia de lo efímero de lo placentero. Es el canto de la monotonía. El martes demuestra que lo peor no es el lunes con su tristeza. Que lo terrible está en la continuidad, en la seguidilla, en la inútil cadena de días de la cual el martes es el eslabón más macabro. Es el puente nefasto que nos conduce de la desesperación al engaño. Pues si quedásemos en la desesperación del lunes, si nos ahogásemos en el pantano de su melancolía, vaya y pase. Pero no, fíjese que ahí está el martes con toda su vacía extensión, sin otro objeto en el mundo que conducirnos hasta el miércoles, y ponernos de nuevo a la espera de un nuevo fin de semana que nada ha de aportarnos, pero que mirado desde el dolor de la esclavitud de entre semana se nos antoja promisorio y dichoso.”

“El hombre en esta parábola no reconoció su necesidad de misericordia. No la pidió, y cuando se le dio no la recibió. Solo recibió lo que pidió: tiempo para devolverla. Seguía siendo un esclavo de su deuda. No podemos dar lo que no hemos recibido. Este siervo no recibió misericordia y por lo tanto no tuvo misericordia para dar. ¡También es cierto que no podemos recibir lo que nos negamos a dar! Y con cada bendición que Dios trae a nuestras vidas viene la responsabilidad de usarla.”

“A menudo es la ausencia de bendición — la ausencia de la afirmación de la identidad y el destino — lo que deja a la persona abierta a la esclavitud de los espíritus malignos. Por lo tanto, llenar el vacío puede requerir palabras inspiradas de afirmación, aceptación y confianza de que ella cumplirá el plan especial de Dios para su vida. Alguien que no ha sido afirmado en su identidad puede necesitar mucho tiempo en la comunidad de creyentes para dejar lo viejo y abrazar su nueva identidad en Cristo. Es posible que una persona no esté lista para asumir la responsabilidad de su vida antes de la liberación.”

“La libertad es la posibilidad de aislamiento. Eres libre si puedes alejarte de los hombre, sin que te obligue a buscarlos la necesidad de dinero, o la necesidad gregaria, o el amor, o la gloria, o la curiosidad, que no pueden encontrar alimento en el silencio y la soledad. Si te resulta imposible vivir solo, has nacido esclavo. Puedes tener toda la grandeza de espíritu, toda la grandeza del alma: eres un esclavo noble o un siervo inteligente: no eres libre.”

“La liberación de la esclavitud espiritual se nos ofrece para que podamos recibir la bendición que Dios nos ha dado en su Hijo, y de esta forma podamos vivir para la alabanza de su gloria. Dios se complace cuando buscamos todo lo que nos entrega en Cristo. La plenitud de lo que significa ser bendecido reside en conocer a Cristo y la verdad de nuestra identidad y destino en Él. Es saber que Él tiene planes especiales para nuestro futuro.”