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Español Quotes

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Español Quotes

“Vaya aquí la consabida advertencia sobre los derechos de reproducción y demás zarandajas, cosa que, para el siglo veinticinco, de poco nos va a servir; quizá, sin embargo, en el año 2099, fecha en la que suceden los hechos que aquí se narran, sigamos todos vivos para comprobar que nadie ha hecho ni una triste fotocopia ilegítima y que los formatos de lectura digital no han cambiado nada... Se nos ve preocupados por el pirateo, ¿verdad?”

“Empiezo a cansarme de confiar en las palabras. Están llenas de significado, sí; pero carecen de sensaciones. Escribirle no es lo mismo que ver la cara que pone mientras me escucha. Que me responda al mensaje no es lo mismo que escuchar su voz. Siempre le he estado muy agradecido a la tecnología pero, ahora, me siento como si cada interacción digital me dejara claro la separación que existe entre ambos.”

“—¿Somos siempre dueños de no contrariar? Soy mujer por propia elección, Álvaro, pero mujer al fin, expuesta a sentir todo género de impresiones; no soy de mármol. He escogido entre las zonas la materia elemental que compone mi cuerpo: es muy susceptible; si no lo fuese, carecería de sensibilidad, no me harías sentir nada y me volvería insípida para ti. Perdóname por haber corrido el riesgo de tomar todas las imperfecciones de mi sexo para reunir, si podía, todas sus gracias; pero la locura ya está hecha y, constituida como lo estoy ahora, mis sensaciones son de una vivacidad a la que nada se acerca: mi imaginación es un volcán. Tengo, en una palabra, pasiones de una violencia tal que debería asustarte, si no fueses el objeto de la más arrebatada de todas y si no conociésemos mejor los principios y efectos de esos impulsos naturales de lo que se los conoce en Salamanca. Allí les dan nombres odiosos; hablan, por lo menos, de reprimirlos. ¡Reprimir una llama celeste, resorte único mediante el cual el alma y el cuerpo pueden actuar recíprocamente uno sobre otro y forzarse a colaborar en el mantenimiento necesario de su unión! ¡Es una completa idiotez, mi querido Álvaro! Debemos controlar esos impulsos, pero de cuando en cuando debemos ceder ante ellos; si los contrariamos, si los sublevamos, escapan todos a la vez y la razón no sabe ya dónde sentarse para gobernar. Cuida de mí en estos momentos, Álvaro; no tengo más que seis meses, estoy entusiasmada con todo lo que siento; piensa que una de tus negativas, una palabra que me digas desconsideradamente, indignan al amor, rebelan al orgullo, despiertan el desprecio, la desconfianza, el temor.”

“Me miro con comprensión, mucho más que con comprensión. Era una de esas raras sonrisas capaces de tranquilizarnos para toda la eternidad, que solo encontramos cuatro o cinco veces en la vida. Aquella sonrisa se ofrecía —o parecía ofrecerse— al mundo entero y eterno, para luego concentrarse en ti, exclusivamente en ti, con una irresistible predisposición a tu favor. Te entendía hasta donde querías ser entendido, creía en ti como tú quisieras creer en ti mismo, y te garantizaba que la impresión que tenía de ti era la que, en tus mejores momentos, esperabas producir.”

“Los prejuicios han nacido en ti a falta de luces y, sea razonando, sea sin razonar, hacen que tu conducta sea tan inconsecuente como extraña. Sometido a verdaderos deberes, te impones otros con los que es imposible o inútil cumplir; finalmente, buscas hacerte separar del camino en la persecución del objeto cuya posesión te parece más deseable. Nuestra unión, nuestros vínculos pasan a depender de una voluntad ajena.”

“Conozco gente, conozco ciudades, granjas, montañas y ríos y piedras, conozco cómo se pone el sol en otoño del lado de un cierto campo arado en las colinas; pero ¿qué sentido tiene encerrar todo en una frontera, darle un nombre y dejar de amarlo donde el nombre cambia? ¿Qué es el amor al propio país? ¿El odio a lo que no es el propio país? Nada bueno.”

“Conozco gente, conozco ciudades, granjas, montañas y ríos y piedras, conozco como se pone el sol en otoño del lado de un cierto campo arado en las colinas; pero ¿qué sentido tiene encerrar todo en una frontera, darle un nombre y dejar de amarlo donde el nombre cambia? ¿Qué es el amor al propio país? ¿El odio a lo que no es el propio país? Nada bueno.”