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Historia Quotes

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Historia Quotes

“...las mujeres nunca han dispuesto de tanta libertad como los hombres para elegir la opción de la pluralidad de asociaciones sexuales. Y esta falta de libertad no tiene nada que ver con las estrategias sexuales relacionadas con el éxito reproductor; antes bien, es resultado de la política sexual de la doble moral, utilizada por los varones, dentro de su intento por controlar las potencialidades productivas y reproductoras de las mujeres, con objeto de dominar al sexo femenino y reprimir su sexualidad.”

“Los heterosexuales occidentales tienen tendencia a encasillar a los varones homosexuales en el estereotipo de lo afeminado. Sin embargo, desde los puntos de vista histórico y etnográfico, la forma más frecuente de relación homosexual institucionalizada se da entre hombres instruidos no para ser peluqueros o decoradores, sino guerreros.”

“Un Jesús histórico no puede, de hecho, ser adorado. En lugar del Creador adorado por su criatura, pronto tienes meramente un líder aclamado por un partidario, y finalmente un personaje destacado, aprobado por un sensato historiador. Y en cuarto lugar, además de ser ahistórica en el Jesús que describe, esta clase de religión es contraria a la historia. A los hombres se les ha privado del material necesario para una biografía completa. Los primeros conversos fueron convertidos por un solo hecho histórico (la Resurrección) y una sola doctrina teológica (la Redención), actuando sobre un sentimiento del pecado que ya tenían; y un pecado no contra una ley inventada como una novedad por un “gran hombre”, sino contra la vieja y tópica ley moral universal que les había sido enseñada por sus niñeras y madres. Los “Evangelios” vienen después, y fueron escritos, no para hacer cristianos, sino para edificar a los cristianos ya hechos.”

“-¿Sabes por qué me interesa tanto la historia, Arys? Porque encuentro en ella lecciones para la vida -te dije sin responderte-. En eso Assumpta y yo nos parecemos mucho. Cuando los jóvenes despreciáis a los mayores porque los veis desde vuestra insolente vitalidad, sucede algo parecido a cuando juzgamos el pasado desde la atalaya del presente: nos equivocamos. El anciano y el pasado no son sinónimos de ignorancia, atraso y torpeza. Al contrario. Ellos se enfrentaron antes que nosotros a los mismos problemas, ensayaron soluciones... Y a menudo, incluso acertaron.”

“Todos los pueblos primitivos empiezan de la misma manera, como lo vemos por los viajes. El hombre caza y combate. La mujer piensa e imagina, engendra a los sueños y a los dioses; ciertos días se vuelve vidente, roza el infinito del deseo y del sueño. Para contar mejor el tiempo, el observa el cielo, sin perder su interés por la tierra. Cuando joven y hermosa contempla las flores amorosas y las conoce muy bien. Más tarde, ya mujer, las utiliza para curar a aquellos que ama. ¡Así de sencillo es el inicio de las religiones y de las ciencias! Más tarde todo se complicará; veremos aparecer a los especialistas: juglar, astrólogo o profeta, nigromante, sacerdote, médico. Pero en el principio, la mujer lo era todo.”

“Soy una mujer. Pero, ¿cuántas veces en mi vida habré deseado ser un hombre? Tantas que ya ni lo recuerdo. En un mundo especialmente moldeado por y para los hombres, resulta difícil desear ser otra cosa que un hombre. Y sin embargo, soy una mujer y he acabado aceptando mi condición femenina con todos sus pros y todos sus contras. No ha sido fácil. No es fácil aún. Y menos lo era en mis años jóvenes. Entonces leía una y otra vez El libro de la ciudad de las damas de Cristina de Pizán y guardaba ese códice como mi más preciado tesoro. De todos los códices que se apelotonaban en la biblioteca del castillo del Albi, ese era el único que estaba escrito por una mujer. Y eso me daba que pensar. ¿Por qué no había más libros de autoría femenina? ¿No existían, simplemente, o a los sucesivos señores del castillo nunca les había interesado lo que pudieran escribir las mujeres? Por entonces ya comenzaba a sospechar que más bien se trataba de eso último.”

“Yo siempre había soñado con escribir una obra propia y ganarme la vida con ello, al igual que lo había hecho Cristina de Pizán. Quizá ya no conseguiría nunca obtener una remuneración económica por lo que escribiera, pero continuaba siendo libre para escribir lo que quisiera, aunque tuviera que recurrir al anonimato para protegerme si fuera necesario. Y quería eliminar, de una vez por todas, esa imagen de mujer que construían los hombres en sus escritos, esa imagen que muchas mujeres habían creído real, duplicándola, así mismo, en sus relatos de ficción o incluso en sus escritos más espirituales y en los que les gustaba verse reflejadas como si de un espejo se tratara, hasta que algunas caían en la cuenta de que ese espejo solo era una reverberación de irrealidades y en definitiva una gran mentira. Era entonces cuando las sobrecogía la amargura y la desesperanza.”

“A mí me asombraba lo indecible el enorme poder que tienen las palabras que, en boca de según quienes, pueden servir lo mismo para abrir, que para cerrar los ojos de las mentes menos cultivadas, e incluso de aquellas mentes más preparadas para poder pensar por sí mismas. Y es que es más fácil dejar que los demás piensen por nosotros y creer que el espejo en que nos dicen que nos miremos es único. Es fácil e incluso oportuno para algunos.”

“Yo quisiera sin duda alguna gozar del sorteo que tan generosamente V.S. ofrece para que se liberte una porción de mi clase; pero el amor que tengo a mi Señora ama, me hace resistir contra mi propio bien, y que prefiera vivir en el miserable estado en que me hallo, que gozar una libertad que desea mi corazón con tanta naturalidad, y este es el porque mi Señora es septuagenaria, soltera y achacosa: me ha criado con todo cariño; y en el día su suerte es algo escasa: yo soy albañil, y con mi jornal alivio en lo posible su estado, acompañándola el resto del tiempo que me quede libre. Es tal el respeto y reconocimiento que la profeso, que aun cuando fuese cierto de alcanzar la libertad que me lisonjea el sorteo, temería que esta me rindiese ingrato a quien debo tanto bien, y tal vez la desecharía.” (Documento Nº 479.)”

“Venecia es como Chongqing, pero mientras Chongqing construye una falsa San Gimignano como decorado de un parque temático, en Venecia el parque temático ya está hecho: es la ciudad histórica. En este panorama, los pocos supervivientes del pueblo de Venecia, en su mayor parte exiliados a los nuevos suburbios de tierra firme, irían de vez en cuando a la plaza de San Marcos en un metro que pase por debajo de la laguna, mientras los verdaderos dueños de la ciudad - las hordas de turistas- entrarían en ella por arriba en sus barcos-rascacielos.”

“La gente quiere historias, aclaran las cosas, dicen; y cuanto más auténtica es la historia, más gusta. Pero las historias verídicas nadie sabe contarlas. Sin embargo, estamos hechos de historias, nos han criado junto a ellas desde la infancia: «¡Escuchad! ¡Leed! ¡Mirad!», hágase nuestra verdad, que nos toque en lo más vivo, que nos envíe lo más lejos posible mediante imágenes y palabras.”

“Esa sensación de extrañeza me parece que refleja la percepción por parte de las desventuradas víctimas del régimen, al menos durante los años treinta, de una realidad tan absurda como ominosa, de un mundo grotesco y espeluznante bajo la capa de una normalidad más espeluznante aún.”

“El 31 de Julio del 2005, a las 6:00 de la mañana, Locomotion dice ser 'tomado' por una organización fundamentalista del animé. Bien a su manera, era la forma de cerrar su ciclo y darnos a entender lo que estaba sucediendo en realidad: eran comprados por Sony Pictures, que reemplazaba la señal por Animax. Lo recuerdo no solamente por haber buscado la fecha exacta, sino por haberlo visto mientras pasaba en vivo. Casi 10 años después, me doy cuenta de que fue una de las cosas más Becoming of Age (volverse grande) que me pasó. Cablevisión no había comprado los derechos de Animax, por lo que mi pantalla pasó de Locomotion, a una carga de estática constante e infinita. Me trato de imaginar con mi cara de 15 años, cambiando de canal y volviendo a ponerlo, y comprobar que efectivamente, ya no estaba más. Ni volvería a estarlo nunca, salvo en la memoria.”

“[Durante el ataque a Cartagena... e]l 4 y el 5 de abril, el almirante inglés dio orden de bombardear el fuerte de San Luis sin interrupción. En el castillo ya no quedaban ni balas ni bombas. Como también habían sido destruidas las murallas, los españoles, ante la casi desaparición de las defensas del fuerte sacaron bandera blanca pero los oficiales ingleses no quisieron hacer prisioneros. Las voces de mando inglesas decían: «pasad a todos a cuchillo», y uno de esos oficiales era Washington, el hermano del futuro libertador de Estados Unidos.”

“¡Es tan fácil gritar: "Al paredón"! No comprendemos nunca bastante. Quien difiere de nosotros, sea extranjero o adversario político, pasa, casi necesariamente, por un ser de malos antecedentes. Aun para conducir las luchas inevitables, sería necesario un poco más de inteligencia en las almas; con más razón para evitarlas, si se está a tiempo. A condición de renunciar a sus falsos aires de arcángel, la historia debe ayudarnos a salir de este mal paso. Es una vasta experiencia de las variedades humanas, un largo encuentro entre los hombres. Tanto la vida como la ciencia tienen el mayor interés en que este encuentro sea fraternal.”

“La resurrección es un hecho, un hecho tan cierto y seguro como la propia muerte, y significa que esta no vence al hombre, que la vida del más allá es una certeza y no solamente una esperanza o una invención humanas. Ese fue el hecho que hizo hombres nuevos de sus once discípulos atemorizados; esa fue la «buena nueva» que predicaron. Los breves sermones recogidos en los Hechos de los Apóstoles se centran en este tema: Dios ha resucitado a Cristo de la muerte, Cristo ha resucitado, y nosotros somos testigos de ello. El que Cristo tomara carne humana, no tuvo otro fin que morir y después vencer a la muerte. No era un líder religioso ni un gran maestro de la ética o la moral: era el Prometido, el Salvador, el Mesías. Su muerte y su resurrección son los hechos centrales no solo del cristianismo, sino de toda la historia humana.”

“Me gusta pensar en la fe como nuestra respuesta llena de gracia a la revelación de Dios en Cristo. Si nos falta fe, es porque no hemos visto la grandeza de Dios. ¿Cómo mueves montañas con una fe del tamaño de una semilla de mostaza? Tienes que actuar. Tienes que hablarlo. En la medida en que actuamos desde nuestra fe, vamos desarrollando una historia de los hechos poderosos de Dios en nuestra vida. Sólo tienes que aprender a entrar en acción. Mientras lo haces, construye una historia en la que puedas apoyarte. Historia de la acción de Dios en otras áreas de tu vida o en el testimonio de otros. La mayoría de las veces la liberación nos lleva a través de un largo viaje.”

“Una historia es un laberinto infinito de palabras, imágenes y espíritus conjurados para desvelarnos la verdad invisible sobre nosotros mismos. Una historia es, en definitiva, una conversación entre quien la narra y quien la escucha, y un narrador solo puede contar hasta donde le llega el oficio y un lector solo puede leer hasta donde lleva escrito en el alma. Esa es la regla maestra que sostiene todo artificio de papel y tinta, porque cuando se apagan las luces, se silencia la música y se vacía el patio de butacas, lo único que importa es el espejismo que ha quedado grabado en el teatro de la imaginación que alberga todo lector en su mente. Eso y la esperanza que todo hacedor de cuentos lleva dentro: que el lector haya abierto su corazón a alguna de sus criaturas de papel y le haya entregado algo de sí mismo para hacerla inmortal, aunque solo sea por unos minutos.”

“Éste fue el más noble romano entre todos ellos. Todos los conspiradores, excepto él, hicieron lo que hicieron sólo por envidia al gran Cesar; sólo él, al asociarse a ellos, fue guiado por un pensamiento de general honradez y del bien común a todos. Su vida era pura, y de tal modo se combinaron en él los elementos, que la naturaleza, irguiéndose puede decir al mundo: “¡Este era un hombre!”" (Antonio)”