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Libertad Quotes

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Libertad Quotes

“Comencemos por rechazar la errada suposición de que el liberalismo es una ideología. Una ideología es siempre una concepción del acontecer humano (...) que parte del rígido criterio de que el idéologo conoce de dónde viene la humanidad, por qué se desplaza en esa dirección y hacia dónde debe ir. De ahí que toda ideología, por definición, sea un tratado de 'ingeniería social', y cada ideólogo sea, a su vez, un 'ingeniero social'. Alguien dedicado a la siempre peligrosa tarea de crear 'hombres nuevos', no contaminados por las huellas del antiguo régimen. Sólo que esa actitud, lamentablemente, suele dar lugar a grandes catástrofes, y en ella está, como señaló Popper, el origen del totalitarismo.”

“Las personas creen que hay muchos caminos y que pueden elegir el suyo libremente. Quizás fuese más acertado decir que sueñan con el momento de elegirlo. Yo también pensaba así. Pero en aquel instante pude comprenderlo. Lo supe, y tomó forma de palabras: . Y, dependerá de cada uno, pero, yo, al darme cuenta de esto, no podía hacer otra cosa que quedarme tal como estaba, tendida boca arriba mirando el cielo de la noche, con el katsudon, en pleno invierno, dentro del charco, en el tejado de un lugar desconocido como si fuera lo más normal. Oh, la luna está preciosa.”

“Las personas creen que hay muchos caminos y que pueden elegir el suyo libremente. Quizás fuese más acertado decir que sueñan con el momento de elegirlo. Yo también pensaba así. Pero en aquel instante pude comprenderlo. Lo supe, y tomó forma de palabras: "El camino está siempre marcado, pero no en un sentido fatalista. Cada instante, con la respiración, con la mirad, y con los días que se repiten, uno tras otro, se va decidiendo espontáneamente". Y, dependerá de cada uno, pero, yo, al darme cuenta de esto, no podía hacer otra cosa que quedarme tal como estaba, tendida boca arriba mirando el cielo de la noche, con el katsudon, en pleno invierno, dentro del charco, en el tejado de un lugar desconocido como si fuera lo más normal. Oh, la luna está preciosa.”

“La diferencia entre un estadista y un político es que un estadista es conocedor de la historia detrás de las políticas, por lo que está profundamente arraigado en creencias fundamentales que no son fácilmente influenciadas por la política partidista o el beneficio económico.”

“Al parecer, huir es poco glorioso. Lástima, porque es una sensación muy agradable. La huida proporc­iona la más formidable sensación de libertad que se pueda experim­entar. Te sientes más libre huyendo que si no tienes nada de lo que huir. [...] Uno debería tener siempre algo de lo que huir, para cultivar esa maravil­losa posibil­idad. De hecho, siempre hay algo de lo que huir. Aunque sólo sea de uno mismo.”

“No; sed Colones de los continentes y mundos enteramente nuevos de vuestro interior y abrid nuevas vías, no para el comercio, sino para las ideas. Todo hombre es dueño y señor de un reino junto al cual el imperio terrestre del zar no es sino una nimiedad, un rimerillo dejado por el hielo. Sin embargo, algunos que no se tienen respeto a sí mismos pueden pasar por patriotas y sacrificar lo más grande a lo más vano. Aman el suelo que conformará su tumba, pero no sienten simpatía alguna por el espíritu que anima aún su propio barro.”

“Considero que el psicoanálisis postula algo equivocado y peligroso: eso que yo denominaría “pandeterminismo”. Con esta expresión me refiero a la visión del hombre que niega su capacidad para asumir posturas personales frente a las circunstancias, con independencia de cuáles sean. El hombre no está absolutamente condicionado y determinado; al contrario, es él quien decide si cede ante determinadas circunstancias o si resiste frente a ellas. En otras palabras, el hombre, en última instancia, se determina a sí mismo.”

“Siendo prisionero y viviendo en la barraca, Pierre comprendió, no de modo racional sino con todo su ser, con toda su vida, que el hombre fue creado para ser feliz, que la felicidad está en él mismo, en la satisfacción de las necesidades naturales del ser humano, y que todas las desgracias no provienen de la falta, sino del exceso. Supo que en el mundo no hay nada realmente espantoso, que no existen situaciones en las cuales el hombre sea absolutamente feliz y libre, pero que tampoco las hay en las que se sienta del todo desgraciado o falto de libertad. Comprendió que hay un límite a los sufrimientos y un límite a la libertad, y que esos límites están muy próximos. Que el hombre que sufre porque en su lecho de rosas se ha doblado un pétalo, sufre lo mismo que él cuando duerme sobre la tierra desnuda y húmeda, sintiendo frío en un costado y calor en el otro. Aprendió que cuando se ponía los ceñidos zapatos de baile sufría lo mismo que ahora, descalzo (hacía tiempo que su cazado se había roto) y con los pies llenos de ampollas. Y aprendió, por último, que cuando creyó que se casaba por su propia voluntad con su esposa, no era más libre que ahora, cuando lo encerraban por las noches en una cuadra.”