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Libertad Quotes

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Libertad Quotes

“Hasta La Igualdad Siempre (El Soneto) Alguien dijo una vez, Hasta la victoria siempre. Pero te digo hoy, Hasta la igualdad siempre. El objetivo puede ser el mismo, Pero los caminos no son los mismos. Yo digo hoy, vivir es crecer, Incluso la definición de revolución. La libertad es fundamental, Pero no lastimar al inocente. Las armas no son revolución, Es una conciencia incorruptible. Sacrifiquemos todo por la sociedad. Seamos soldados de la unidad.”

“Podrás hacer todas las penitencias inimaginables –le dije–, pero si no tienes a Dios en tu alma y la oración a Jesús en tu corazón, no encontrarás la paz, y estarás siempre expuesto a caer de nuevo. Disponte, pues, a rezar la oración a Jesús, en esta soledad te resultará fácil y pronto notarás sus efectos positivos. Desaparecerán los malos pensamientos, y el amor te hará crecer en la fe. Ya no te parecerá un cuento que los muertos resuciten, ni temerás al juicio final. Tú mismo te asombrarás de la libertad y el gozo que anidarán en tu corazón. Nada te atormentará.”

“La gente a menudo piensa en la moral cristiana como una especie de trato en el que Dios dice: «Si guardáis una serie de reglas os recompensaré, y si no las guardáis haré lo contrario.» Yo no creo que ésta sea la mejor manera de considerarla. Preferiría con mucho decir que cada vez que hacéis una elección estáis transformando el núcleo central de lo que sois en algo ligeramente diferente de lo que erais antes. Y considerando vuestra vida como un todo, con todas sus innumerables elecciones, a lo largo de toda ella estáis transformando este núcleo central en una criatura celestial o en una criatura infernal.”

“Eso explica lo que siempre solía intrigarme acerca de los escritores cristianos: parecen ser tan estrictos en un momento dado y tan libres y desenfadados en otro. Hablan acerca de meros pecados de pensamiento como si estos fueran inmensamente importantes, y luego hablan de los más terribles asesinatos y las más pavorosas traiciones como si lo único que hubiera que hacer fuese arrepentirse y todo será perdonado. En lo que siempre están pensando es en la marca que cada uno de nuestros actos deja en ese minúsculo núcleo central que nadie ve en esta vida pero que cada uno de nosotros tendrá que soportar —o disfrutar- para siempre.”

“La ausencia de toda la dimensión social en la predicación de Jesús —una carencia que, desde el punto de vista judío, Neusner critica de manera totalmente comprensible— entraña y al mismo tiempo esconde un proceso que afecta a la historia universal y que, como tal, no se ha producido en ningún otro ámbito cultural: los ordenamientos políticos y sociales concretos se liberan de la sacralidad inmediata, de la legislación basada en el derecho divino, y se confían a la libertad del hombre, que a través de Jesús está enraizado en la voluntad del Padre y, a partir de Él, aprende a discernir lo justo y lo bueno.”

“La cruz es el punto central del sermón sobre el pastor, y no como un acto de violencia que encuentra desprevenido a Jesús y se le inflige desde fuera, sino como una entrega libre por parte de Él mismo: «Yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente» (10, 17s). Aquí se explica lo que ocurre en la institución de la Eucaristía: Jesús transforma el acto de violencia externa de la crucifixión en un acto de entrega voluntaria de sí mismo por los demás. Jesús no entrega algo, sino que se entrega a sí mismo. Así, Él da la vida.”

“Siempre le había parecido evidente que su emigración había sido una desgracia. Pero en aquel instante se preguntó si no sería más bien la ilusión de una desgracia, una ilusión sugerida por la manera en que todo el mundo percibía a un emigrado. ¿Acaso no veía su propia vida según el manual de instrucciones que otros le habían puesto entre las manos? Y se dijo que su emigración, aunque impuesta desde el exterior, contra su voluntad, era tal vez, sin que ella lo supiera, la mejor salida a su vida. Las implacables fuerzas de la Historia que habían atentado contra su libertad, habían acabado haciéndola libre.”

“La verdadera libertad no significaba otra cosa que dejar obrar a Dios en el alma sin poner obstáculos; poner por delante la voluntad de Dios tal y como se me revelaba a través de sus indicaciones, de sus inspiraciones y de otros medios de que se vale para comunicarlos; y no obrar por propia iniciativa. El mayor sentimiento de seguridad, ha procedido de la renuncia a mi libertad para cumplir únicamente la voluntad de Dios.”

“Se apretó más la capa mientras seguía a Sylas, que parecía estar a gusto bajo la noche estrellada. No estaba tiritando, como Signa, sino que tenía la cabeza echada hacia atrás para ver el cielo. Su melena negra volaba al viento, indomable y libre, igual que su manera de cabalgar. A su lado, Gundry corría a toda velocidad, resollando por el esfuerzo y con la lengua fuera; estaba disfrutando cada momento del trayecto. Sylas llamó la atención del sabueso, por lo que el dueño sonrió de manera traviesa. Inclinó la cabeza hacia atrás y aulló hacia la noche. Gundry hizo lo mismo. Fue un sonido precioso y evocador que resonó por todo el páramo. Viendo así a Sylas, Signa se ablandó. Parecía que cada día descubría una nueva parte de él. Hasta el momento, aquella era su favorita.”

“Cuando el magisterio se emancipe de las influencias políticas y de los torniquetes burocráticos, tendrá una libertad de iniciativa hasta ahora desconocida. Conforme a los resultados de su experiencia, cada maestro podrá enseñar nuevos métodos que perfeccionen el arte de enseñar. Los inspectores educativos no tendrán la misión de abrumarlos con reglamentos ni formularios que entorpezcan su labor, sino la de coordinar las ideas que todos recojan en la experiencia para aplicarlas en la mayor extensión posible.”

“El temor (¿No les estaré adormeciendo con mis palabras?), no es un problema insoluble. Cuando se comprende el temor, se comprenden también todos los problemas relacionados con ese temor. Cuando no hay miedo, hay libertad. Y cuando existe esta libertad interna, psicológica, total, y no hay dependencia alguna, entonces la mente no queda tocada por ningún habito. ¿Sabe usted? El amor no es hábito, no puede cultivarse; los hábitos sí pueden cultivarse, y para la mayoría de nosotros, el amor es algo que está muy lejos; nunca hemos conocido su cualidad, ni conocemos si quiera su naturaleza. Para dar con el amor, tiene que haber libertad. Cuando la mente está en completa calma, dentro de su propia libertad, entonces surge lo «imposible», que es el amor.”

“La revolución francesa rompió el Antiguo Régimen, que estaba lejos de ser un mal gobierno, para lanzarse a la loca aventura de proclamar y establecer en toda la tierra la libertad, la igualdad y la fraternidad de todos los hombres. La terrible violencia desatada por su propio proceso no solo no hizo posible alcanzar estos fines sino que, en muchas formas, trajo graves retrocesos y desviaciones a la historia de Francia y de Europa. Lo que vino no fue la felicidad universal sino el terror, la guillotina a tiempo completo, las guerras invasoras, el predominio personal de Napoleón, para rematar, como en una comedia ejemplar, en la fallida restauración de los Borbones, en 1815, en la monarquía burguesa de Luis Felipe, que no satisfizo a nadie, y en los largos años opresivos y torpes de la caricatura de imperio de Napoleón III. Fue solo casi cien años más tarde, después del desastre de 1870, cuando los franceses pudieron reemprender con más tino y fruto la posibilidad de establecer una democracia efectiva.”

“La palabra hebrea, Timshel, o sea, “tú podrás”, permite escoger. Quizás sea la palabra más importante del mundo, pues da a entender que el camino está abierto y plantea este acuciante problema: si dice “tú podrás”, también es cierto que podría decir “tú no podrás”. ¿No lo comprende? (…) El “tú podrás” hace grande al hombre, lo pone al lado de los dioses, porque a pesar de su debilidad, de su cieno y de haber dado muerte a su hermano, todavía le queda la gran libertad de escoger. Puede escoger su camino, luchar para seguirlo y vencer. La voz de Lee era un himno triunfal. -¿Y usted lo cree? –preguntó Adam. -Sí, lo creo. Lo creo. Es muy fácil salir de la pereza y de la ociosidad y arrojarse en el regazo de la divinidad, diciendo “No puedo evitarlo; el destino estaba escrito”. ¡Pero imaginen la gloria que representa la facultad de escoger! Gracias a ella el hombre es hombre. Un gato no puede escoger, una abeja está obligada a hacer miel. (…) Entonces siento que soy un hombre. Y también que un hombre es algo muy importante, acaso más importante que una estrella. (...) Experimento un nuevo amor por ese resplandeciente instrumento que es el alma humana; es algo maravilloso y único en el universo, siempre atacada y jamás destruida, gracias a ese “tú podrás”.”

“—Estaba pensando en aquel día en que Sam Hamilton, tú y yo tuvimos una larga discusión por una palabra —dijo Adam—. ¿Cuál era esa palabra? —Ah, sí. Esa palabra era timshel. —Timshel… Y tú dijiste… —Yo dije que en esa palabra se encerraba la grandeza de un hombre, si es que él quería aprovecharla. —Recuerdo que eso le causó un gran placer a Sam Hamilton. —Hizo que se sintiese libre —dijo Lee—. Le concedió el derecho de ser un hombre diferente de todos los demás. —Eso significa la soledad. —Todas las cosas grandes y preciosas son solitarias. —Dime otra vez cuál era esa palabra. —Timshel… Tú podrás.”

“En cuanto Padre, él es Creador y Omnipotente. Su omnipotencia no la comprendemos porque la escindimos de su paternidad. Si nosotros fuésemos omnipotentes, impediríamos enseguida el mal, y para hacerlo tendríamos que quitar la libertad, transformando el mundo en una jaula, en una prisión; en cambio, Él es Omnipotente en cuanto Padre, y en esta clave es Creador. No ha hecho las cosas de manera que todo sea igual: ¿quieres ver si un padre estaría contento de tener ocho hijos todos idénticos? No, todos diferentes, porque es padre, porque los ama personalmente, singularmente, uno por uno.”

“El sólo hecho de imaginar mi vida sin él hacía que sintiera un hueco en el pecho. Sentía cómo, pedazo a pedazo, mi corazón se rompía. [...] Yo pensaba que esto sucedía solamente cuando alguien te trataba mal, cuando alguien no te correspondía o te dejaba de amar. No sabía que dejar en libertad a alguien pudiera generar esta amarga sensación.”

“En una sociedad democrática, muchas veces la libertad sufre a causa de quienes abusan de ella más que por las trabas legales impuestas a su ejercicio; aun así, sufre. A mi juicio, eso suele ocurrir porque las leyes o quienes obligan a ellas son demasiado permisivos y no castigan correctamente a los que violan los derechos ajenos. En un Estado totalitario, por su parte, la libertad sufre por la falta de su ejercicio, porque las leyes son restrictivas y los castigos severos, y las mismas autoridades limitan los derechos de los ciudadanos.”

“La evocación tiene sobre la experiencia la ventaja de una riqueza y de una facilidad infinita pero aparta de la experiencia (esencialmente paralizada). Sin la exuberancia de la evocación, la experiencia sería razonable. Comienza a partir de mi locura, si la impotencia de la evocación me asquea. La poesía abre la noche al exceso del deseo. La noche que han dejado los estragos de la poesía es en mí la medida de un rechazo —de mi loca voluntad de desbordar el mundo—. También la poesía desbordaba ese mundo, pero no podía cambiarme. Mi libertad ficticia aseguró ante todo que no destruía la ley de lo dado por la naturaleza. Si me hubiera conformado, me habría sometido con el tiempo a la dimensión de lo dado.”

“Suponer que los balseros cubanos abandonan la isla por razones que nada tienen que ver con el régimen de Castro es otra alegre temeridad (...) Todo el mundo sabe que huyen de Castro y lo que él representa para el pueblo cubano en términos no sólo de hambre y penuria, sino también de represión política. Buscan no sólo medios de supervivencia sino otra cosa que han perdido en su isla de infortunios: la libertad.”