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Libertad Quotes

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Libertad Quotes

“Aunque un político se enamore perdidamente del poder, no debe serle infiel ni a su propia consciencia ni a la consciencia de los demás.”

“Hacer el amor con el poder también engendra dictadores que se disfrazan de demócratas, o demócratas que aspiran a ser dictadores.”

“Durante toda mi vida he entendido el amor como una especie de esclavitud consentida. Pero esto no es así: la libertad sólo existe cuando existe el amor. Quien se entrega totalmente, quien se siente libre, ama al máximo. Y quien ama al máximo, se siente libre. Pero en el amor, cada uno de nosotros es responsable por lo que siente, y no puede culpar al otro por eso. Nadie pierde a nadie porque nadie posee a nadie. Y esta es la verdadera experiencia de la libertad: Tener lo más importante del mundo sin poseerlo.”

“La tolerancia y el respeto son valores que no deben estar limitados por fronteras internas ni externas.”

“No es justo que la historia se escriba con la sangre de uno o con la sangre de los demás.”

“La libertad y quienes andamos tras ella me recuerdan a las aves migratorias, porque siempre llegan a su destino por más que traten de derribarlas.”

“La libertad es un derecho universal que nadie tiene derecho a usurpar. Usurpar la libertad debería ser considerado un delito universal.”

“La pobreza de que se habla en el Evangelio nunca es un simple fenómeno material. La pobreza puramente material no salva, aun cuando sea cierto que los más perjudicados de este mundo pueden contar de un modo especial con la bondad de Dios. Pero el corazón de los que no poseen nada puede endurecerse, envenenarse, ser malvado, estar por dentro lleno de afán de poseer, olvidando a Dios y codiciando sólo bienes materiales. Por otro lado, la pobreza de que se habla aquí tampoco es simplemente una actitud espiritual. La Iglesia, para ser comunidad de los pobres de Jesús, necesita siempre figuras capaces de grandes renuncias; necesita comunidades que le sigan, que vivan la pobreza y la sencillez, y con ello muestren la verdad de las Bienaventuranzas para despertar la conciencia de todos, a fin de que entiendan el poseer sólo como servicio y, frente a la cultura del tener, contrapongan la cultura de la libertad interior, creando así las condiciones de la justicia social.”

“Se ha combatido mucho por la libertad, en nombre de ella o en busca de ella y, sin embargo, nadie sabe cómo definirla porque ese estado de ausencia de coerción o restricción impuesta sobre nosotros no ha existido nunca y no puede existir. Si alguna sociedad intentara lograr un orden de perfecta libertad saldría de la historia para recaer en el orden natural, con todas sus limitaciones y riesgos.”

“Pobre de aquel país que no tenga una minoría en un Parlamento que se sepa levantar con valentía a defender los derechos de la Nación, porque cuando llegue ese momento no estaremos en el mundo libre, no estaremos en una República donde tendremos el derecho a hablar y exponer nuestras ideas libre y francamente. Eso es lo grande y lo bello en una democracia, donde podemos expresar nuestras ideas y tratar de conseguir los votos para aprobar un Proyecto de Ley.”

“Trabaja a fondo, pues, durante la etapa de decepción. El Enemigo deja que esta desilusión se produzca al comienzo de todos los esfuerzos humanos. En cada actividad de la vida, esta decepción marca el paso de algo con lo que se sueña y a lo que se aspira a un laborioso quehacer. Al desear su libertad, el Enemigo renuncia, consecuentemente, a la posibilidad de guiarles, les deja que lo hagan “por sí solos”. Una vez que superan con éxito esta aridez inicial, los humanos se hacen menos dependientes de las emociones y, en consecuencia, resulta mucho más difícil tentarles.”

“Después de todo, mi exilio es mío. No todos tienen un exilio propio. A mí quisieron encajarme uno ajeno. Vano intento. Lo convertí en mío. ¿Cómo fue? Eso no importa. No es un secreto ni una revelación. Yo diría que hay que empezar a apoderarse de las calles. De las esquinas. Del cielo. De los cafés. Del sol y, lo que es más importante, de la sombra. Cuando uno llega a percibir que una calle no le es extranjera, sólo entonces la calle deja de mirarlo a uno como a un extranjero. Y así con todo.”

“Desgraciadamente, quienes han perdido el auténtico sentido de la humildad –esa permanente conciencia de la relación entre cada individuo y Dios– han perdido también la capacidad de llevar sus cargas de este modo. No ven más que la carga, las dificultades y las humillaciones en sí; y se hunden. Empiezan a autocompadecerse, a cuestionarse cosas de su vida matrimonial o de su vocación que antes estimaban en mucho. El sacrificio, el esfuerzo y la entrega parecen no tener sentido; la caridad, la paciencia y el amor se convierten en meras palabras vacías. Empiezan a cuestionarse incluso el acierto o la validez de su decisión primera, a buscar la libertad o algún modo de escapar.”

“Los ciudadanos de los países más ricos sienten más respeto por los valores "emancipatorios" o liberales tales como la igualdad de la mujer, la libertad de expresión, los derechos de los homosexuales, la democracia participativa y la protección del medio ambiente.”

“Cuando una persona busca seguir al Señor, cada caída puede convertirse en una victoria mayor. El proceso de caerse y levantarse nuevamente puede traer mayor convicción y seriedad en la vivencia de una vida cristiana comprometida. Puede traer más humildad y aceptación de nuestra dependencia de Dios. A menudo, el problema de “caer” es no tener el apoyo de los demás y las enseñanzas necesarias para caminar en libertad. Hay que dejar de buscar experiencias de gracia nueva: caminar por la fe, no por la visión.”

“—Fueron las dos palabras que usted tradujo, Lee: «Tú podrás». Me agarraron por el cuello y me sacudieron. Y cuando se me pasó el mareo, se abrió ante mí una nueva senda resplandeciente por la que mi casi agotada vida camina hacia un final maravilloso. Y mi música posee una nueva y última melodía, semejante al canto de un ruiseñor en la noche. (...) «Tú podrás gobernar el pecado», Lee. Eso es. Ya no creo que todos los hombres sean aniquilados. Puedo nombrarle una docena de ellos que ya no existen, pero gracias a los cuales el mundo vive. Con el alma pasa lo mismo que con las batallas: sólo los vencedores son recordados. Es cierto que la mayor parte de los hombres son aniquilados, pero hay otros que, como columnas de fuego, guían a la humanidad aterrorizada a través de las tinieblas. «¡Tú podrás, tú podrás!». ¡Qué gloria! Es cierto que somos débiles, dolientes y pendencieros, pero si sólo fuéramos eso, hubiéramos desaparecido de la faz de la tierra hace milenios. Sólo quedarían algunas mandíbulas fosilizadas, algunos dientes rotos entre las capas de caliza… Ésas serían las únicas señales que el hombre habría dejado como recuerdo de su paso por este mundo. ¡Pero la facultad de escoger, Lee, y la facultad de vencer! Yo jamás lo había entendido ni aceptado hasta ahora. ¿Comprende ya por qué esta noche le he dicho a Adam lo que le he dicho? Ejercía la facultad de escoger. Tal vez me he equivocado, pero al decírselo le he obligado a vivir y a salir del caparazón. ¿Cuál era la palabra, Lee? —Timshel —contestó Lee.”

“¿Por qué, entonces, nos ha dado Dios el libre albedrío? Porque el libre albedrío, aunque haga posible el mal, es también lo único que hace que el amor, la bondad o la alegría merezcan la pena tenerse. Un mundo de autómatas —de criaturas que funcionasen como máquinas— apenas merecería ser creado. La felicidad que Dios concibe para Sus criaturas más evolucionadas es la felicidad de estar libre y voluntariamente unidas a Él.”

“Toda la filosofía del Infierno descansa en la admisión del axioma de que una cosa no es otra cosa y, en especial, de que un ser no es otro ser. Mi bien es mi bien, y tu bien es el tuyo. Lo que gana uno, otro lo pierde. Hasta un objeto inanimado es lo que es excluyendo a todos los demás objetos del espacio que ocupa; si se expande, lo hace apartando a otros objetos, o absorbiéndolos. Un ser hace lo mismo. Con los animales, la absorción adopta la forma de comer; para nosotros, representa la succión de la voluntad y la libertad de un ser más débil por uno más fuerte. “Ser” significa “ser compitiendo”.”

“EL MITO DE LA LIBERTAD HUMANA En las democracias occidentales hay escasas limitaciones físicas a las libertades individuales, pero son sustituidas por presiones más sutiles, más sofisticadas, menos conscientes. No suelen ser limitaciones físicas sino psíquicas. No actúan sobre la decisión de manera directa, mediante la obligación o la prohibición, sino de manera indirecta, presionando con promesas o veladas amenazas. Las limitaciones a la libertad provienen a menudo de la inducción más o menos inadvertida de deseos y temores. Una cosa es impedir al individuo obrar conforme a su voluntad y otra es condicionar su voluntad para que obre conforme se desea. La diferencia, en el fondo, es solo de matiz. Los resultados son similares. No hay riesgo alguno en dejar que el sujeto haga lo que quiera cuando se está seguro de conseguir que quiera lo que se pretende que haga. En definitiva, cuando se coarta la libertad mediante la prohibición y la imposición, se está incidiendo directamente en el hacer: no poder hacer lo que se desea, y tener que hacer lo que no se desea. En las democracias hay otros mecanismos condicionantes de la libertad humana, la persuasión y la seducción, que sólo indirectamente repercuten en el hacer, incidiendo directamente en el deseo o en el temor. Estos mecanismos se expresan en la fórmula: poder hacer lo que se desea porque se desea lo que otros desean que se desee.”

“El sentido subjetivo de libertad, alegado a veces contra el determinismo, no tiene nada que ver con la cuestión en absoluto. La opinión de que tiene algo que ver se basa en la creencia de que las causas hacen inevitables sus efectos, o que la naturaleza impone la obediencia a sus leyes igual que el gobierno. Eso son meras supersticiones antropomórficas, debidas a la asimilación de causas con voliciones y de leyes naturales con edictos humanos.”

“El hombre que entiende la libertad como puro arbitrio, el simple hacer lo que quiere e ir donde se le antoja, vive en la mentira, pues por su propia naturaleza forma parte de una reciprocidad, su libertad es una libertad que debe compartir con los otros; su misma esencia lleva consigo disciplina y normas; identificarse íntimamente con ellas, eso sería libertad. Así, una falsa autonomía conduce a la esclavitud.”