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Mujer Quotes

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Mujer Quotes

“— Sí. Ciertamente nosotras no nos olvidamos tan pronto de ustedes como ustedes se olvidan de nosotras. Quizá sea éste nuestro destino y no un mérito de nuestra parte. No podemos evitarlo. Vivimos en casa, quietas, retraídas, y nuestros sentimientos hacen presa de nosotras. Ustedes se ven obligados a andar. Tienen una profesión, propósitos, negocios de una u otra clase que les llevan inmediatamente de vuelta al mundo, y la ocupación continua y el cambio debilitan las impresiones.”

“De todas las especies animadas y dotadas de pensamiento nosotras las mujeres somos los seres más miserables. En primer lugar, tenemos que comprar a un precio altísimo un marido. Le pagamos para que se convierta en el amo de nuestro cuerpo; y pierden su buena fama las mujeres que se separan de su marido. Y si el esposo acepta convivir sin imponernos con violencia su yugo, envidiable es entonces nuestra vida. Y si no es así, es mejor morirse. Y dicen de nosotras que por vivir en casa corremos menos riesgos, mientras ellos combaten con armas: ¡vaya razonamiento estúpido! Con mucho prefiero ir tres veces a la guerra, a los desgarros del vientre en un único parto”

“Tendrás un oficio, una profesión, como ahora se dice, Tengo, tuve, tendré si fuera preciso, pero quiero encontrar la isla desconocida, quiero saber quién soy yo cuando esté en ella, No lo sabes, Si no sales de ti, no llegas a saber quién eres, El filósofo del rey, cuando no tenía nada que hacer, se sentaba junto a mí, para verme zurcir las medias de los pajes, y a veces le daba por filosofar, decía que todo hombre es una isla, yo, como aquello no iba conmigo, visto que soy mujer, no le daba importancia, tú qué crees, Que es necesario salir de la isla para ver la isla, que no nos vemos si no nos salimos de nosotros, Si no salimos de nosotros mismos, quieres decir, No es igual.”

“En el mundo del dinero todos han bailado las mismas canciones y esquiado en las mismas pistas, todos llaman a sus amigos por apellidos que conjugan en el masculino plural de las buenas familias: los Entrecanales, los Antolín, los Villar-Mir, los Pascual, los Reboredo, los Roig... Y todos abren los brazos a los profesionales hechos a sí mismos, a las becas, al esfuerzo. Nadie es tan partidario de potenciar el mérito ajeno como quien tiene privilegios de nacimiento, pues para ellos es muy importante que al menos uno de cada cien elegidos sea de origen humilde, porque eso legitima la existencia de los otros noventa y nueve. Y lo mismo pasa con las mujeres. Da igual con qué sexo naciste, puedes conseguir lo que te propongas siempre que aceptes las reglas del dinero.”

“El problema no radica solamente en que mujeres y hombres seamos construidos como distintos sino que estemos ubicados en una estructura desigual en la cual lo masculino está mejor valorado socialmente. La desigualdad la podemos encontrar en todos los ámbitos de la vida. Aquí nos centraremos en el poder, el trabajo, el espacio físico y el sexo. ... en el poder: Los lugares de mayor responsabilidad de las instituciones sociales más poderosas (gobiernos, organizaciones patronales, sindicatos, bancos, partidos políticos...) están ocupados por hombres, salvo algunas excepciones y que tendemos leeeentamente hacia una mayor paridad. … en el trabajo: La llamada división sexual del trabajo supone que las tareas, los niveles de responsabilidad, el reconocimiento y la retribución están distribuidos de forma desigual entre hombres y mujeres. Los hombres adultos tienen una posición privilegiada en el mercado laboral: obtienen mejores puestos de trabajo, mejores horarios y mayores ingresos, mientras que las mujeres cobran menos por los mismos trabajos y están sobrerrepresentadas en los trabajos peor valorados. … en el espacio: Los hombres tienen tendencia a ocupar el espacio, a andar decididos, a actuar como si el espacio les perteneciera, mientras que las mujeres suelen ir por el mundo pendientes de los demás, de no molestar, de no tropezar, de no ocupar demasiado espacio, con miedo a ir solas por determinados lugares… … en el sexo: A la mujer se le atribuye una posición de objeto entregado al deseo masculino. La pasividad en la relación sexual, asociada a la feminidad, está connotada negativamente en nuestra cultura: expresiones como «dar por el culo» o «follarse a alguien» se utilizan para degradar o humillar a alguien.”

“Cuando salgo del armario puedo disfrutar de una bocanada de aire fresco. Extendido sobre la cama paso un tiempo. Ella está acicalándose, poniendo en ese bello rostro un poco de magia; yo sé que no lo necesita. Sentada junto a mí, gozo de la visión de su cuerpo. Ella es perfecta y sus curvas me excitan siempre. Sosteniéndome en sus manos introduce sus piernas en mí. Yo no se lo pongo fácil ajustándome tanto que una segunda piel parezco. Es el momento de lucirnos. Subida a sus tacones me veo magnífico. Entonces comienza el juego y con su leve contoneo al andar las miradas se posan en mí. Mis bolsillos traseros son los más contemplados. Eso me encanta.”

“«Y a Raymer, mientras la esperaba, le dio por pensar que esperar a una mujer que había olvidado algo era uno de los placeres más infravalorados de la vida.Cuántas veces, a punto de ir a cualquier lugar con Becka, ella había tenido que volver atrás porque se había dejado algo encima de la mesa de la cocina. Un hábito molesto, sí, pero qué maravilloso era cuando la veía reaparecer, qué dulce saber que no se había ido para siempre. Hasta el día en que sí se fue».”

“Esa presión que existía: sonreír; sentarse derecha; no decir groserías; comer con la debida etiqueta; vestirse a la moda; no subir de peso; cuidar de las uñas; el maquillaje perfecto; no tomar demasiado; no hablar en público de sexo; no contradecir al otro; cabello sin friz; aliento al despertar con olor a prado primaveral y con sabores de eucalipto y brisa fresca; oler bien, incluida la zona vaginal: hermosa y mítica como sirena, pero sin olor a pescado y sin vellos, por favor. Y así la lista tan larga como ancha, cambiante como cambian los tiempos, las modas, las industrias, el comercio, el marketing. Y ahí iba yo, cumpliendo estos lineamientos sin preguntarme si quería, si me sentía feliz, si era lo que de verdad me gustaba.”

“BATALLA Recojo con presteza mis tripas, las meto en su lugar, coso mi panza con mi habitual cuidado. Me lavo las heridas, desinfecto, les mato las bicheras, las pinto, las recorto, las enjuago. Me vendo bien, me enyeso, me entablillo, me zurzo, me algodono, me remiendo, me emparcho. Después, ya más tranquilo, mientras me siento y con un cortaplumas me hago un lindo par de muletas, una oreja derecha, una pata y un brazo, con obediencia espero mi próxima mujer. Mixto, fácil, mansito encantador, al palo.”

“Crecer consistió en ir entendiendo los motivos por los que mi madre casi siempre estaba seria y triste. El principal de ellos era sencillo, sencillo y apabullante: estaba cansada. No cansada metafóricamente, no cansada del mundo y sus problemas, de la incomprensión o de las peleas. No. Estaba literalmente cansada, físicamente cansada. Reventada de tanto currar, como una yegua siempre exhausta al final de una carrera que no se acaba nunca. El agotamiento de la supervivencia no deja espacio a todo lo demás.”