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Mujer Quotes

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Mujer Quotes

“Se cree a veces que los muertos nos están mirando. Y pensamos, con razón o sin ella, que, si nos miran, lo harán con mucha mayor claridad que antes. ¿Se dará cuenta ahora H. de cuánto espumarajo y oropel había en lo que tanto ella como yo llamábamos «mi amor»? Así sea. Mírame sin piedad, querida. Ni aunque pudiera hacerlo me escondería. No solíamos idealizarnos uno a otro. No teníamos secretos uno para el otro. Conocías de sobra mis rincones más putrefactos. Si ahora descubres algo aún peor, soy capaz de soportarlo. Y tú también. Rebate, explícate, búrlate de mí, perdóname. Porque este es uno de los milagros del amor; que consigue dar a la pareja –pero quizá más aún a la mujer– el poder de penetrar en sus propios engaños, y a pesar de todo no vivir desengañada.”

“Dios no creó la relación matrimonial para que se establezca una tensión de supremacía e inferioridad, sino para que el varón y la mujer vivan en unidad.”

“Es claro que desde un comienzo existen dos sexos, distintos, creados para la comunión. Cada vez que se intenta una designación de derechos discriminatoria de uno y otro sexo se transgrede el verdadero sentido que tiene el mensaje del Génesis, que pone el énfasis en igualdad de derechos y deberes. Tanto a uno como otro sexo se le dio la bendición de ser imagen de Dios y a ambos la responsabilidad de señorear y sojuzgar.”

“El caos, lo desconocido, se asocia simbólicamente con lo femenino. Eso se debe en parte a que todas las cosas que hemos ido conociendo nacieron en un primer momento de lo desconocido, de la misma forma que todos los seres con los que nos hemos encontrado nacieron de madres. El caos es mater, origen, fuente, madre; materia, la sustancia de la que están hechas las cosas.”

“Pero como ha estudiado la crítica reciente, la ilusión del paradigma amoroso se resquebraja poco a poco y se cuestiona, sobre todo entre las escritoras más capaces, aunque sobrevive en la literatura popular y sigue imponiéndose en el género cinematográfico durante el siglo XX. En la limitación de su planteamiento, el amor se propone en la novela clásica como incompatible con cualquier otra actividad de la mujer amada, en especial con la práctica del arte, hasta el extremo de que, a pesar del creciente número y calidad de mujeres escritoras y artistas, la heroína debe inevitable y trágicamente escoger entre el arte o el amor. Si se equivoca, su destino es la muerte textual, proyección perversa del deseo masculino, que parece querer destruir lo que no puede poseer".”

“Era como si sencillamente me deslizara o como si algo me transportara al lugar donde estaba la mujer. La primera vez que la vi de cerca me di cuenta de que no era de este mundo. Ella habló poco. Parecía que el propósito era que todos se sintieran cómodos para lo que se convertiría en un hecho regular. «Id en paz con el Señor», dijo Nuestra Señora. Me sequé las lágrimas y miré a los otros videntes. Ellos parecían estar también luchando con la vuelta a la «realidad». Los espectadores dijeron que nuestra visión duró de diez a quince minutos, pero era imposible: parecía que hubiera sido mucho más tiempo. Miré mi reloj y las manecillas estaban haciendo tictac hacia atrás.”

“Al instante, la mujer se giró. En sus manos sujetaba un libro pequeño, entre cuyas páginas colocó un pañuelo para señalizar el pasaje que leía. Extendió su mano para recibir la misiva.”

“El ser humano fue creado como varón y mujer. La base de la estructura social está en la armonía que exista en dicha relación.”

“Si cuarenta mil niños sucumben diariamente en el purgatorio del hambre y de la sed si la tortura de los pobres cuerpos envilece una a una a las almas y si el poder se ufana de sus cuarentenas o si los pobres de solemnidad son cada vez menos solemnes y más pobres ya es bastante grave que un solo hombre o una sola mujer contemplen distraídos el horizonte neutro pero en cambio es atroz sencillamente atroz si es la humanidad la que se encoge de hombros.”

“Tenía razón Botones Dorados cuando me dijo que nadie quiere trabajar con una persona que no entiende sus bromas. El humor es, en realidad, algo muy íntimo. Por eso hemos visto decir a tantas mujeres en tantas películas que lo único que quieren es un hombre que las haga reír. Ellos, en cambio, buscan una mujer que se ría de sus chistes, lo cual es muy diferente. Por eso el amor romántico ha dejado de ser divertido.”

“En resumen, la mayoría de los hombres -sin religión- comparten aún pseudo religiones y mitologías degradadas. Cosa que en nada nos asombra, desde el momento en que el hombre profano es el descendiente del homo religiosus y no puede anular su propia historia, es decir, los comportamientos de sus antepasados religiosos, que lo han constituido tal como es hoy día.”

“Las metamorfosis del vampiro La mujer, entre tanto, retorciéndose igual que una serpiente en las brasas, y amasándose los pechos por encima de las ballenas del corsé dejaba deslizar de su boca de fresa estas palabras impregnadas de almizcle: —«Tengo los labios húmedos y conozco la ciencia de perder en una cama la antigua conciencia. Seco todas las lágrimas en mis pechos triunfantes y hago que los viejos se rían con risas infantiles. ¡Para quien me ve desnuda y sin velos, sustituyo a la luna, al sol, al cielo y a las estrellas! Cuando aprisiono a un hombre en mis temidos brazos, o cuando abandono mi busto a los mordiscos, tímida y libertina, frágil y robusta, soy, mi querido sabio, tan experta en deleites que sobre ese colchón que se desmaya de emoción, ¡los ángeles importantes se condenarían por mí!» Cuando me hubo chupado toda la médula de los huesos, y me volví hacia ella con languidez para darle un beso de amor, ¡no vi más que un odre de flancos viscosos, rebosante de pus! En mi helado terror, cerré los ojos, y cuando volví a abrirlos a la viva claridad, a mi lado, en lugar del fuerte maniquí que parecía haber hecho provisión de sangre entrechocaban en confusión unos restos de esqueleto, que producían un grito como el de una veleta o el de un cartel que, en la punta de una vara de hierro, el viento balancea en las noches de invierno.”

“...Necesitamos asumir nuestra soltería no como un estado de transición sino como una forma de vida, como algo que se decide ser y no te resignas a ser, porque conformarte con menos de lo que sabes que mereces no sólo es mediocre, sino que te hará infeliz toda la vida. Y es momento de que todas (y todos) los que vivimos bajo esta filosofía nos sintamos orgullosos de ella.”

“Así, la suerte de la mujer y la del socialismo están íntimamente ligadas, como se ve también en la vasta obra consagrada por Bebel a la mujer. «La mujer y el proletario -dice- son dos oprimidos.» Será el mismo desarrollo de la economía a partir de la revolución provocada por el maquinismo el que libere a ambos. El problema de la mujer se reduce al de su capacidad de trabajo. Poderosa en los tiempos en que las técnicas estaban adaptadas a sus posibilidades, destronada cuando se mostró incapaz de explotarlas, la mujer encuentra de nuevo en el mundo moderno su igualdad con el hombre. Son las resistencias del viejo paternalismo capitalista las que impiden en la mayoría de los países que esa igualdad se cumpla concretamente: se cumplirá el día en que esas resistencias sean destruidas. Ya se ha cumplido en la URSS, afirma la propaganda soviética. Y cuando la sociedad socialista sea una realidad en el mundo entero, ya no habrá hombres y mujeres, sino solamente trabajadores iguales entre sí.”

“Mi marido está, con razón, cabreado e intimidado por lo que él percibe como una pasión mía hacia Vincent Gallo, pero en realidad es lo que Vincent me hace sentir por mí lo que me tiene obnubilada y no lo que siento por él. Si Marido me hubiese estimulado en mis posibilidades creativas, aunque solo fuera un poquito, Vincent Gallo no me tendría así de obnubilada.”

“También estaba descontento por otra cosa: yo traté una vez más de convencerlo de que dejase de ir a las Cataratas. Eso fue porque el fuego me había revelado una pasión nueva, totalmente nueva, y claramente distinta del amor, de la pena y de esas otras que ya había descubierto: el miedo. ¡Es horrible! Ojalá nunca la hubiese descubierto. Me da malos momentos, arruina mi felicidad, me hace estremecer y temblar y sobresaltarme. Pero no pude persuadirlo, porque él no ha descubierto el miedo aún, y por eso no puede comprenderme.”