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Guerra Quotes

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Guerra Quotes

“Diventare kamikaze significava divenire noi stessi una divinità. Pur essendo uomini pregavamo noi stessi, e in noi stessi riponevamo la nostra fede. Questa realizzazione era la nostra morte. Ma affinché anche noi potessimo essere mistici, e l'incarnazione del Dio, era necessario che l'Imperatore rifulgesse sul gradino più alto della divinità. Era quella la sorgente della nostra immortalità, la fonte che avrebbe reso gloriosa la nostra morte, l'unico filo che ci legava al mondo.”

“—Ejima m, ¿qué ocurre? —volvió a preguntar. —En realidad, nada. Nada que sea nuevo —contestó Olanna, con la mirada fija en la botella de coñac sobre la mesa—. Quiero que esta guerra acabe para que él pueda volver. Se ha convertido en otra persona. —Todos estamos en esta guerra, y nos toca a nosotros decidir si nos convertimos o no en otra persona —dijo Kainene.”

“A leitura dos jornais, sempre penosa do ponto de ver estético é-o frequentemente também do moral, ainda para quem tenha poucas preocupações morais. As guerras e as revoluções - há sempre uma ou outra de que narram - chegam, na leitura dos seus efeitos, a causar não horror mas tédio. Não é a crueldade de todos aqueles mortos e feridos, o sacrifício de todos os que morrem batendo-se, ou são mortos sem que se batam, que pesa duramente na alma: é a estupidez que sacrifica vidas e haveres a qualquer coisa inevitavelmente inútil. Todos os ideais e todas as ambições são um desvio de comadres homens.”

“Todas las historias militares que glorifican a los grandes generales simplifican en exceso la prosaica verdad: los vencedores de las guerras del pasado no fueron siempre los ejércitos que disponían de los mejores generales y las mejores armas, sino que a menudo fueron simplemente aquellos que portaban los gérmenes más desagradables para transmitirlos a sus enemigos.”

“El carácter invasivo de la violencia y su larga duración han actuado paradójicamente en detrimento del reconocimiento de las particularidades de sus actores y sus lógicas específicas, así como de sus víctimas. Su apremiante presencia ha llevado incluso a subestimar los problemas políticos y sociales que subyacen a su origen. Por eso a menudo la solución se piensa en términos simplistas del todo o nada, que se traducen o bien en la pretensión totalitaria de exterminar al adversario, o bien en la ilusión de acabar con la violencia sin cambiar nada en la sociedad.”

“Desentrañar las lógicas de la violencia contra la población civil es desentrañar también lógicas más amplias de la guerra: el control de territorios y el despojo de tierras, el dominio político electoral de una zona, la apropiación de recursos legales o ilegales. La victimización de las comunidades ha sido un objetivo en sí mismo, pero también ha sido parte de designios criminales más amplios de los actores de la guerra”

“en Colombia ha predominado una concepción de la política en la cual el disenso o la oposición son vistos antes que como elementos constitutivos de la comunidad política, como amenazas a la integridad de esta o a la concepción de orden dominante en cada momento. Se trata de la persistencia de una cultura política que no ha logrado superar la exclusión ni mucho menos integrar la diferencia de forma activa en la lucha por el poder. En su lugar hay una tentación latente al pensamiento único o al dogmatismo, que limita con la violencia o la alimenta.”

“La sociedad ha sido víctima pero también ha sido partícipe en la confrontación: la anuencia, el silencio, el respaldo y la indiferencia deben ser motivo de reflexión colectiva. No obstante, esta extensión de responsabilidades a la sociedad no supone la dilución en un “todos somos culpables” de las responsabilidades concretas y diferenciadas en el desencadenamiento y desarrollo del conflicto. La reconciliación o el reencuentro que todos anhelamos no se pueden fundar sobre la distorsión, el ocultamiento y el olvido, sino solo sobre el esclarecimiento. Se trata de un requerimiento político y ético que nos compete a todos.”

“Ver la violencia desde la perspectiva de la tierra y los territorios revela otro rasgo distintivo de su historia: la guerra se ha librado mayoritariamente en el campo colombiano, en los caseríos, veredas y municipios, lejanos y apartados del país central o de las grandes ciudades. Es una guerra que muchos colombianos y colombianas no ven, no sienten, una guerra que no los amenaza. Una guerra de la que se tiene noticia a través del lente de los medios de comunicación, que sufren otros y que permite a miles de personas vivir en la ilusión de que el país goza de democracia plena y prosperidad, a la vez que les impide entender la suma importancia de cada decisión, afirmación o negociación política para quienes la sufren. Quienes viven lejos de los campos donde se realizan las acciones de los armados ignoran que, por ejemplo, un acuerdo que pacte un cese al fuego representa para esos campesinos y campesinas la diferencia entre quedarse o huir, entre vivir o morir.”

“los informes abundan en nombres de líderes políticos, cívicos, sindicales, campesinos, comunales y religiosos, de servidores públicos que cumplían con labores judiciales, de control o de vigilancia, o que desempeñaban decentemente sus funciones, de periodistas, de activistas de derechos humanos, de maestros y maestras, de jóvenes emprendedores de iniciativas culturales y ambientales, asesinados, amenazados o perseguidos por desempeñar esos roles en la sociedad. La memoria de la guerra es la memoria de un déficit de ciudadanía y de democracia, de un uso arbitrario y maniqueo de los mecanismos de participación y decisión, pues se reclama la democracia cuando favorece posturas e intereses propios y se atenta contra ella cuando reconoce los intereses y derechos de los otros.”

“Es la víctima de rostro sufriente y de cuerpo lacerado la que revela la crueldad de los perpetradores y devela el mal y los quiebres éticos de esta sociedad, incluidos sus gobernantes y ciudadanos. En la totalidad de los casos emblemáticos, las víctimas expresaron su dolor por la acción despiadada de los victimarios, pero también por la acción, omisión y complicidad de quienes estaban llamados a protegerlos y a respetarlos. Mostraron indignación por el silencio y la indolencia de miles de compatriotas que desconocen o no quieren oír su sufrimiento, y que con ello ignoran también la vulnerabilidad y la precariedad de nuestra democracia.”

“Los adultos mayores mostraron su afán por contar su legado. Para ellos, los ejercicios de memoria llegaban tarde, pues muchos ya no estaban y sus testimonios se habían perdido. La memoria no era para después de la guerra, pues ellos y ellas podrían ya no estar y los riesgos de olvido serían mayores. La memoria, según ellos, debía hacerse en medio de la guerra, para detenerla, denunciarla, reclamar, transformar y construir la paz.”

“En el caso de los paramilitares, la violencia sexual se practicó en distintos contextos con diferentes objetivos: 1) para atacar a las mujeres por su condición de liderazgo; 2) para destruir el círculo afectivo de aquellos considerados como enemigos; 3) para “castigar” conductas transgresoras o ignominiosas desde la perspectiva de los actores armados; 4) violencia sexual articulada a prácticas culturales, y 5) violencia sexual orientada a generar cohesión entre los integrantes de grupos paramilitares y el afianza- miento de sus identidades violentas.”

“han sido víctimas de violencia sexual mujeres indígenas que ocupan un lugar de autoridad dentro de sus pueblos, así como mujeres líderes que representan un grupo social específico, una fuerza política o que cumplen un papel central en la comunidad (maestras, parteras o promotoras de salud). Ellas son victimizadas porque son voceras de reclamos colectivos o desempeñan un papel central en la reproducción de la vida social y cultural de una comunidad. Por ejemplo, en la masacre de Bahía Portete perpetrada el 19 de abril del 2004, el Bloque Norte de las Autodefensas usó la violencia sexual de manera premeditada y estratégica contra mujeres líderes seleccionadas para devastar física y moralmente a las comunidades, y provocar así su destierro. El informe de GMH refiere que en este caso “los victimarios atacan acudiendo a la tortura sexual y mediante mecanismos como el cercenamiento de extremidades y de órganos asociados a la sexualidad, o la incineración de los cuerpos de los muertos. De esta manera, mediante el ataque violento y el asesinato de mujeres se mancha también su cuerpo como territorio y el territorio se desacraliza”

“Las variaciones entre paramilitares, guerrilleros e integrantes de la Fuerza Pública registradas en testimonios y en cifras confirman la tesis de que los hombres que cometen estos crímenes, más que responder a instintos irrefrenables desatados en medio del conflicto armado, están reaccionando a incentivos o sanciones que han establecido los comandantes y las dirigencias de cada una de las organizaciones armadas. Las representaciones de la feminidad y la masculinidad que las organizaciones inculcan en sus integrantes en los entrenamientos militares; las estrategias militares que utilizan para derrotar a sus enemigos y establecer sus dominios; los repertorios de regulación social que aplican para mantener su dominio; el comportamiento de los comandantes frente a las mujeres, entre otras circunstancias, promueven o inhiben la ocurrencia de la violencia sexual.”

“Cuando un pueblo empieza a creer que el color de su piel o la forma de la nariz garantizan su futura preeminencia, están generalmente contribuyendo a cavar su propia tumba.”

“...la guerra era una forma derrochadora y brutal de combatir la presión demográfica. Pero a falta de anticonceptivos eficaces o de posibilidades de abortar bajo control médico, la alternativa era también derrochadora y brutal: subalimentación, hambre, enfermedades y una vida breve, pobre y mezquina para todo el mundo.”

“Todos defienden al puro. Lo único que nos interesa es legitimar la violencia. Tiene que ser por la causa correcta. Porque está claro que queremos mancharnos las manos de sangre, pero sin mala conciencia. Es la única diferencia entre el sociópata y el militante político -al sociópata se la trae floja estar en el bando de los justos. Mata sin preliminares, es decir, sin perder el tiempo convirtiendo a su víctima en un monstruo. Pero los militantes lo hacen correctamente: primero la propaganda, y solo después la masacre.”

“Los trabajos de la guerra eran entonces comunes a las mujeres y a los hombres, y por esta causa la diosa era representada en sus imágenes y en sus estatuas con una armadura; era como una advertencia, para indicar que desde el momento en que el varón y la hembra están destinados a vivir juntos, la naturaleza ha querido que pudiesen ejercer igualmente las facultades, que son el atributo de su especie.”

“—¿Nada más que eso? Vaya, pero si es muy fácil. Hasta los niños conocen que hemos perdidos. ¿Pero sabe qué? De nosotros, los grandes derrotados de la historia, a menos que hayamos sido con toda evidencia tan locos y degenerados como Calígula, el mundo siempre se preguntará si no sentíamos culpa por la real o supuesta cagada que nos mandamos.Las personas sienten culpa para no reconocer que tienen bloqueado el sentir. No sienten nada, en el fondo, porque son unos insensibles y la culpa es un sustituto. Si no se sintieran culpables, no tendrían más remedio que ver su gran vacío. Pero si pese a lo dicho fuesen adelante y rechazaran la culpa, ocurriría una de las dos cosas: o que se destruyesen, o que adquirieran la posibilidad de tornarse más humanos y con auténticos sentimientos. Yo me siento responsable por la pérdida de la guerra y por todos los muertos. Pero no culpable. Sé que es muy difícil, casi una disciplina yoga, y se torna un problema insoluble para la gente común en razón de que el Anti-ser tergiversa todo: inventa delitos haciendo pasar por abominable y vergonzoso lo que nunca lo fue, etc. Primero se inventó la culpa y después se arrastró al ser humano hasta que coincidiese con la falta supuesta. Después tal coincidencia le fue echado en cara, naturalmente, con lo cual el hombre, por sí mismo, aplicó el látigo con su cuerpo y su ser. ¿Quién dice que el movimiento continuo no existe?: la culpa es ese motor que sólo necesita que le den energía una vez y luego sigue marchando para siempre. No fue fácil convencer a los hombres de que eran culpables de sexo, vida y alegría. Llevó miles de años. Pero una vez que la máquina se pone en marcha ya únicamente puede pararla un milagro social. Nuestra Tecnocracia fue uno de los intentos del hombre por desmontar ese mecanismo diabólico. Así, pues, ahora, ni siquiera quien cometió un delito debe prestarse al juego. Es indispensable que tal persona no sienta culpa, pero, al mismo tiempo, que lo reconozca todo y no busque justificativos que lo dejen tranquilo. No bloquear, pero tampoco suicidarse. Un hombre puede matarse, pero nunca por flaqueza culposa.”

“Il grosso della schiera turca invece cercò di sfuggire per la via più breve al mortale groviglio delle rupi e si lanciò inciampando e cadendo verso la sella, inseguito dai guerrieri della montagna. Questi erano fuori di sé. Folli suoni gutturali ed urlanti uscivano dalla loro bocca, mentre davano la caccia ai Turchi. Anche Gabriele Bagradiàn aveva perduto da un pezzo la chiarezza del condottiero, scosso da una ebbrezza sconosciuta, da una delirante musica primordiale, che si era destata dal sonno millenario del suo sangue. Anche dal suo petto erompevano i suoni brevi, gutturali di un idioma selvaggio, che, sveglio, lo avrebbe riempito d'orrore. Il mondo diventava ancora cento volte più leggero di prima. Era un nulla, più inconsistente del tremito sottile di una libellula. Era una danza saltellante e rossastra e non faceva male al danzatore.”

“No quiero alejarme de mi hijo, de mis nietos. Me espanta la idea de separarme de ellos aunque sea por un día. Mi hijo tampoco se aleja de mí. Pronto hará veinticinco años que trabaja y ni una vez se ha ido de viaje. En su trabajo, la gente se sorprende. “Mejor me quedo contigo, mamá”, es lo que él me dice. Y mi nuera es igual. Es indescriptible… Si no tenemos una casa de veraneo es simplemente porque no somos capaces de separarnos ni por unos días. Ni un minuto puedo vivir sin ellos. Quien haya estado en la guerra sabe lo que significa separarse por un día. Por un solo día.”

“Los datos del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos indican que los mayores vendedores de armas son los Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y Rusia. En la lista, algunos lugares más atrás, también figura China. Y estos son, casualmente, los cinco países que tienen derecho de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En buen romance, el derecho de veto significa poder de decisión. La Asamblea General del máximo organismo internacional, donde están todos los países, formula recomendaciones; pero quien decide es el Consejo de Seguridad. La Asamblea habla o calla; el Consejo hace o deshace. O sea: la paz mundial está en manos de las cinco potencias que explotan el gran negocio de la guerra.”