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Guerra Quotes

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Guerra Quotes

“Aún recuerdo una violenta discusión entre mi padre y un sionista que había venido a recaudar dinero para Israel. Mi padre aborrecía el sionismo. Esa sola idea le parecía demencial. A su juicio, era tan absurdo reclamar Palestina después de dos mil años como lo habría sido que los italianos reclamaran Alemania porque en otra época la habían ocupado los romanos. Eso sólo podría desembocar en una matanza interminable y los judíos deberían combatir a todo el mundo árabe.”

“Y de la misma manera, las innumerables personas que tomaban parte en aquella guerra actuaban según sus cualidades particulares, sus costumbres, de acuerdo con las condiciones y objetivos perseguidos. Todos ellos tenían sus temores, sus vanidades y sus alegrías, se indignaban y discutían, creyendo saber lo que hacían y convencidos de actuar por sí mismos aunque eran un instrumento inconsciente de la historia y llevaban a cabo una empresa oculta para ellos, pero incomprensible para nosotros, tal es la suerte inmutable de todos los hombres de acción que en realidad son menos libres cuanto más alto se hallan en la jerarquía humana. Los hombres de 1812 desaparecieron hace mucho tiempo. Sus intereses personales se borraron sin dejar rastro. Ante nosotros tan solo queda el resultado histórico de toda aquella época. Admitamos, sin embargo, que los hombres de Europa mandados por Napoleón debían penetrar en Rusia y perecer en sus tierras, y toda la actividad contradictoria, insensata y cruel de los autores de aquella guerra se nos hace comprensible.”

“La guerra no es un intercambio de cumplidos, sino la cosa más odiosa del mundo. Hay que comprenderla bien y no jugar a la guerra. Debe aceptarse severamente esa terrible necesidad. Todo se reduce a eso. Rechazando los engaños y las mentiras, las guerras entonces se llevará con todas sus consecuencias y no será un juego. De otra manera, se convierte en el pasatiempo favorito de gentes ociosas y frívolas. El estamento militar es el más digno, ¿y qué es la guerra? ¿Qué es necesario para triunfar en el arte militar? ¿Qué pretende el estamento militar? El fin de la guerra es el asesinato, los instrumentos de la guerra son el espionaje, la traición y su instigación, la ruina de los habitantes, el saqueo, el robo llevado a cabo para mantener a los ejércitos, el engaño y la mentira que reciben el nombre de astucia militar. La vida del estamento militar descansa en la disciplina, es decir, en la falta de libertad, en el ocio, la ignorancia, la crueldad, el libertinaje, las borracheras. Y a pesar de ello, es el estamento superior respetado por todos. Los reyes, salvo el de China, llevan uniforme militar, y quien mate más gente recibe mayores recompensas. Mañana, por ejemplo, se reúnen y acuerdan matarse unos a otros. Se matan, dejan malheridos a decenas de miles, y luego celebran numerosos tedeums para agradecer el haber matado a tanta gente, cuyo número llegan a aumentar, y proclaman la victoria suponiendo que cuantos más muertos, mayor el mérito. ¿Cómo puede Dios mirar y escuchar todo esto desde allá arriba?”

“Entrai qualche volta da solo in cappella. Nel freddo buio mi raccolsi e cercai di pregare. L’odore antico dell’incenso e della pietra mi ricordò che non la vita importa a Dio, ma la morte. Per commuovere Dio, per averlo con sé - ragionavo come fossi credente - bisogna aver già rinunciato, bisogna esser pronti a sparger sangue. Pensavo a quei martiri di cui si studia al catechismo. La loro pace era una pace oltre la tomba, tutti avevano sparso del sangue, com’io non volevo. In sostanza chiedevo un letargo, un anestetico, una certezza di essere ben nascosto. Non chiedevo la pace del mondo, chiedevo la mia. Volevo esser buono per essere salvo.”

“Hay una continuidad entre la caza y la guerra que se remonta, como hemos visto, a los primates antecesores de la raza humana. En la caza y la conquista, la jerarquía se reafirma porque algunos individuos y grupos simplemente son mejores cazadores y guerreros que otros. Quienes destacan en la caza suelen destacar en la guerra; las habilidades de cooperación necesarias para cazar evolucionan y se convierten en tácticas militares y estrategia. Mediante victoria en la batalla, algunos linajes adquieren mayor estatus que otros, y, en cada linaje, los guerreros que destacan se convierten en líderes.”

“Quelli che lo circondavano, la sua famiglia, gli amici, accendevano in lui un sentimento di vergogna e di furore. Li aveva visti sulla strada, quelli e i loro simili, ricordava le macchine piene di ufficiali che scappavano con le loro belle valigie gialle e le loro donne truccate, i funzionari che abbandonavano le loro sedi, i politici che, presi dal panico, seminavano lungo la strada carte e documenti segreti, le ragazze che, dopo aver piagnucolato come dovuto nel giorno dell'armistizio, ora si consolavano con i tedeschi. "E dire che nessuno lo saprà, che ci sarà intorno a tutto questo un tale intrigo di menzogne che ne faranno un'altra pagina gloriosa della Storia di Francia. Si daranno da fare per snidare atti di abnegazione, di eroismo. Buon Dio! Con quello che ho visto io! Porte chiuse a cui si bussava invano per avere un bicchiere d'acqua, e quegli sfollati che saccheggiavano le case; ovunque, dall'alto al basso, confusione, viltà, vanità, ignoranza! Ah! Siamo proprio un bel popolo!”

“Tucídides el ateniense relató la guerra entre los peloponesios y los atenienses describiendo cómo lucharon unos contra otros, y se puso a ello apenas fue declarada por considerar que iba a ser grande y más famosa que todas las anteriores; se fundaba en que ambos bandos estaban en muy buena situación para ella gracias a sus preparativos de todas clases, y en que veía que el resto de los griegos se aliaba a uno u otro partido, unos inmediatamente y otros retrasando el momento. Pues fue éste, efectivamente, el mayor desastre que haya sobrevenido a los griegos y a una parte de los bárbaros, y, por así decirlo, a la mayoría de los hombres.”

“Perdonadme que cuente de manera tan personal mi amor a las cosas inanimadas que se despierta en los que van a morir. Calle a calle, sobre un montón de casas rotas, se paseó la muerte. Abrieron el vientre de mi calle las bombas. La oigo llorar aún con sus cientos de ventanas golpeándose en sus quicios durante toda la noche. Recuerdo como primer elemento el agua que lo encharca todo y el olor, un olor a alquitrán, a humo, a polvo, a ilusiones molidas... Cuando va a comenzar un bombardeo, los gatos desaparecen, sorprendidos de vivir entre las gentes capaces de permitir tales cosas, y los perros aúllan, preotegiéndose junto a nuestros pies. A los seres humanos se les ponen ojos suplicantes de niño.”

“La pietà per le vittime si mescola alla rabbia quando iniziano i "commenti televisivi". Non sopporto le chiacchiere di molti politici che hanno già capito tutto, individuato buoni e cattivi ... So benissimo, tra l'altro, che per molti di loro Osama fino a stamattina poteva essere indifferentemente una città del Giappone o una marca di preservativi. Eppure sono già in onda, specialisti dell'indignarsi, perfino nel piangere se conviene farlo, pronti a tutto fuorchè a capire. Orgogliosi della guerra, nostalgici della prima linea, non li sfiora neppure il dubbio che la guerra sia la più grande vergogna della specie umana, una specie talmente poco sviluppata da non riuscire ancora a trovare, dopo millenni di storia, un modo per risolvere i propri problemi che non sia l'autodistruzione.”

“La guerra oggi è pace, e la pace è guerra. Le belle e le brutte notizie durano poco, assumono quasi subito un significato ambiguo, perdono chiarezza: e anche se non ci sono guerre o altre calamità, l’industria della paura impedisce che se ne parli in modo non allarmistico. Le belle notizie non fanno più notizia. Le brutte notizie sono, per definizione, le notizie.”

“[A] construção [do romance 'Grey Bees', de Andrey Kurkov] é de uma simplicidade polida: através de seu estilo econômico, que diz muito, e de uma narrativa principal singela contra um pano de fundo político intrincado e habilmente disfarçado como secundário, a narrativa alegoriza, através de seu rol de personagens, três visões principais sobre o conflito Rússia-Ucrânia: A primeira, daqueles que defendem a atitude opressora da Rússia como a solução natural para a Ucrânia. A segunda, daqueles que se mantêm firmes de que o passado a que Putin se agarra não deve tornar a ser o presente. E a terceira, como a do protagonista do livro, Sergey Sergeyich, um apicultor pacato de 49 anos que faz parte dos que não querem nada além de paz — e não a paz mundial propriamente dita, mas a 'paz' de poder continuar com sua rotina sem precisar se preocupar com política. Sergeyich é um 'isentão'.”

“Eu me sentia menos mal perto deles e observava sua fala e seus movimentos, tentando entender sobre eles, sobre mim. Carreguei a bolsa de remédios do cara ferido e o questionei um pouco sobre a vida dele. Ele era calado e misterioso; o pouco retrato que consegui de sua história veio através das declarações de seu irmão, que (...) explicava em frases muito simples detalhes fortes sobre de onde vinham e sobre quem eram. Eu teria levado horas explicando aquelas mesmas coisas.”

“Eu estava tão exausto, e me passavam tantas coisas pela cabeça, que, ali deitado, cheguei a pensar que fosse enlouquecer. Ficava me perguntando se um dia alguém ia nos salvar de tudo. Se, mesmo em casa, eu ia saber o que fazer com a minha vida, com toda ela. Não conseguia achar as respostas dentro de mim, então não me restavam muitas coisas, e comecei a rezar. Mas, na verdade, eu sabia que só estava tentando pegar no sono.”

“Il terrorismo è la nuova forma della guerra, è il modo di fare la guerra degli ultimi sessant'anni: contro le popolazioni, prima ancora che tra eserciti o combattenti. La guerra che si può fare con migliaia di tonnellate di bombe o con l'embargo, con lo strangolamento economico o con i kamikaze sugli aerei o sugli autobus. La guerra che genera guerra, un terrorismo contro l'altro, tanto a pagare saranno poi i civili inermi. Sono quindici anni che vedo atrocità compiute da vari signori della guerra, chi si diceva di "destra" e chi di "sinistra", e non ci ho mai trovato grandi differenze. Ho visto ovunque la stessa schifezza, il macello di esseri umani. Ho visto la brutalità e la violenza, il godimento nell'uccidere un nemico indifeso.”

“El Ejército es Terrorismo Legal (Soneto de Alto el Fuego) Cualquier planeta que confunda armas con valentía es un planeta de simios. Al priorizar el ejército sobre la educación, solo construimos un mundo de terrorismo. El ejército es sólo terrorismo legal, Para comprender esto hay que ser humano. ¡Qué saben los monos de la paz y el amor, Cuando las armas son emblema del patriotismo! No necesitamos el desarme civil, Necesitamos un desarme universal absoluto. Sólo una prohibición mundial de la producción de armas, Puede facilitar un paradigma de convivencia pacífica. ¡Veamos qué nación tiene el corazón y conciencia, Para legislar prohibición absoluta de las armas! ¡Veamos quiénes son la primera gente civilizada, Veamos qué nación es la primera pacificadora! ¿Para qué sirve un alto el fuego? ¡Acabemos con toda guerra! Disolvamos todos los militares, y desviamos ese dinero a vivienda, educación y atención médica.”

“Continuo a pensare, a pensare, e comincia a sembrarmi che le persone sensibili e intelligenti che vivranno dopo di noi, se poi ce ne saranno, faticheranno a capire come tutto ciò sia potuto accadere, stenteranno a capire la nascita dell’idea stessa dell’omicidio, e a maggior ragione dell’omicidio di massa. Uccidere. In che senso? Perché? Come può annidarsi, questa idea, negli oscuri anfratti delle circonvoluzioni cerebrali di un comune essere umano, nato da una madre, un essere che è stato un bambino che succhiava al seno, che andava a scuola?… Comune come milioni di altri, con mani e piedi sui quali crescono le unghie, mentre sulle guance - se per esempio si tratta di un uomo - cresce la barba, un essere che si affligge, sorride, si guarda allo specchio, ama teneramente una donna, si brucia con un fiammifero, e per quel che lo riguarda non ha nessuna voglia di morire - insomma, comune in tutto, tranne che per una patologica mancanza di immaginazione. Un essere umano normale capisce che non solo lui, ma anche gli altri vogliono vivere. Alla vista, o anche solo al pensiero delle altrui sofferenze, s’immedesima, in ogni caso prova almeno un dolore morale. E alla fine non riuscirà ad alzare la mano per colpire”.”