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A Quotes

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“Antes de discutir sobre elecciones urbanísticas debemos hacernos una pregunta: ¿qué le pedimos a la ciudad? ¿Le pedimos que sea un espacio donde se reduzca a la mínima expresión toda forma de obstáculo al movimiento, a la movilización universal, al intercambio? ¿O le pedimos que sea un espacio donde haya lugares de comunicación, lugares fecundos desde el punto de vista simbólico, donde se preste atención al atíum? Desgraciadamente se piden ambas cosas con la misma intensidad, pero de ningún modo pueden proponerse ambas conjuntamente y, por tanto, nuestra postura frente a la ciudad parece cada vez más literalmente esquizofrénica.”

“Antes de la aparición de internet, los errores de alguien podían ser recordados dentro de su comunidad o su círculo íntimo. Empezar de cero en otro lugar era, al menos, una posibilidad. Actualmente, las personas son perseguidas por su doble allá donde vayan. Incluso después de muertas, habrá quien las exhume y saquee su tumba, no con la intención de conocer y perdonar, sino con afán de represalia y venganza. Por debajo de esta actitud subyace el extraño instinto revanchista de nuestra época, un instinto hace que nos creamos mejores que nuestros antepasados, pues sabemos cómo se comportaron y que nosotros los habríamos hecho mejor. Detrás de esto se oculta una falacia colosal: evidentemente, la gente de hoy en día cree que habría actuado mejor porque sabe cómo termina la historia, pero nuestros ancestros no contaban con ese lujo.”

“Antes de la tragedia, cada hombre se consideraba unido inescindiblemente a los demás, en pensamiento, palabra y obra, no existiendo separación alguna entre él y su comunidad: él era su comunidad y su comunidad era él. A esto los griegos del siglo V a. C., lo denominaban «Ethos», que quiere decir «Eticidad» o «Civilidad». Cuando los griegos perdieron aquella unidad orgánica entre ellos mismos, cuando comenzó a aparecer entre ellos la idea de que cada uno era socialmente distinto de los otros porque tenían entre sí diferentes intereses, en ese preciso momento, apareció la reflexión filosófica. Y, entonces, la epopeya se transformó en tragedia.”

“Antes de pegar um cadeira aquela noite, ele se agarrou à jiboia contorcida de um tronco de sua jabuticabeira favorita, fincou os pés descalços no chão de terra [...] e ali rezou, pedindo a Deus, como através de um sistema de comunicação da Natureza, para que o livrasse do medo, do pânico, da angústia, dos pensamentos ruins, para que protegesse a ele, à sua família, a seu querido noivo e à sua respectiva família, e para que voltasse a sentir a vida fora da cadeia de seus pensamentos, que sentisse o todo, que se sentisse parte.”

“Antes de que nos diéramos cuenta de lo que estaba pasando. Era como el desenlace de un largo conflicto. Nos dejamos caer como satélites en llamas, abandonándonos a la gravedad que nos imantaba, abrazándonos y riéndonos. Ortega emitió unos jadeos excitados cuando mis manos se introdujeron en su kimono, con mis palmas acariciándole los pezones erectos, sus senos adaptándose a mis manos como si hubiesen sido diseñados para ello. El kimono fue cayendo poco a poco, después frenéticamente arrancado, dejando al descubierto una espalda de nadadora. Me quité la camisa y la chaqueta de una vez, mientras las manos de Ortega se debatían con mi cinturón, abrieron la bragueta y una mano de largos dedos se deslizó por la abertura. Noté la callosidad de cada base de sus dedos acariciándome. Salimos de la sala, no sabría decir cómo, y nos dirigimos hacia la cabina de atrás. Miré los largos músculos de sus muslos; yo era Ryker, era yo, porque me sentía como un hombre que por fin vuelve a casa. Allí, en la habitación cubierta de espejos, ella se acostó boca abajo, sobre las sábanas revueltas, se arqueó y yo la penetré hasta el fondo. Ortega estaba en llamas. Me hundí en un baño de aguas calientes. Los ardientes hemisferios de sus nalgas marcaban mis caderas a cada sacudida. Delante de mí, su columna ondulaba y se retorcía como una serpiente. El pelo le caía sobre la nuca con una elegancia caótica. En los espejos que nos rodeaban, Ryker se inclinó para acariciarle los senos, después las costillas, la redondez de los hombros, mientras ella se aupaba y volvía a desplomarse como el océano que rodeaba la nave. Ryker y Ortega, frotándose juntos como los amantes reunidos de una obra clásica. Sentí que el primer orgasmo la recorría, pero cuando ella se volvió para mirarme a través del pelo enmarañado, con los labios entreabiertos, perdí todo control. Me pegué a ella vaciándome hasta el último de los espasmos. Me desplomé sobre la cama y salí de su cuerpo como si naciera de nuevo. Su orgasmo continuaba.”

“Antes de salir de nosotros mismos debemos adueñarnos de nuestras vidas. Antes de entregarnos debemos tener algún control sobre nosotros mismos. Necesitamos al menos cierto grado de autodominio. El verdadero amor - el amor que se dona, el amor que da vida - exige sacrificio, y el sacrificio conlleva sufrimiento. Es lo que hace el que ama. El amor es la respuesta al misterio del dolor. El dolor es la respuesta al misterio del amor. Sólo en Jesús - y particularmente en el Misterio Pascual - reveló Dios la respuesta a los perennes misterios de nuestra existencia.”

“Anthologies are mischievous things. Some years ago there was a rage for chemically predigested food, which was only suppressed when doctors pointed out that since human beings had been given teeth and digestive organs they had to be used or they degenerated very rapidly. Anthologies are predigested food for the brain.”

“Anthony Bridgerton leaned back in his leather chair,and then announced, "I'm thinking about getting married." Benedict Bridgerton, who had been indulging in a habit his mother detested—tipping his chair drunkenly on the back two legs—fell over. Colin Bridgerton started to choke. Luckily for Colin, Benedict regained his seat with enough time to smack him soundly on the back, sending a green olive sailing across the table. It narrowly missed Anthony's ear.”

“Anthony Hopkins is the kindest, sweetest most creative person I've met. He did something really insane between takes of the Westworld, out of nowhere. He started doing the lines from Silence of the Lambs, and I was like 'Oh my god, is this happening right now?' It was surreal. His voice changed, his demeanor changed, everything changed. He's a chameleon, in a matter of seconds he becomes something else.”

“Anthony raised his red plastic cup to me and shouted something, but it was too hard to hear over the music. “What?” I called back. “You look great!” A goofy smile was plastered on his face. “Oh boy,” Vee said. “Not just a pimp, but a smashed pimp.” “So maybe he’s a little drunk.” “Drunk and hoping to corner you alone in a bedroom upstairs.” Ugh.”

“Anthony Ryan is a new fantasy author destined to make his mark on the genre. His debut novel, Blood Song, certainly has it all: great coming of age tale, compelling character, and a fast-paced plot. If his first book is any indication of things to come, then all fantasy readers should rejoice as a new master storyteller has hit the scene.”

“Anthony Weiner deserves to be supported and hopefully he will be mayor of New York one day. I'm serious. He is a Democrat [who] actually fights for the things liberals and progressive and rational people care about. I don't know why he's being thrown under the bus. He hasn't done any - he hasn't broke any laws.”