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M Quotes

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“Me pregunto que quedará de todo lo que me rodea, mil años después de esta noche, saldrá el Sol, y nada quedará de este instante en la memoria. Aunque podemos contemplar la Luna creciente sobre el mar, mientras el libro de la naturaleza escribe la historia de nuestras vidas, sin importar, nuestra breve existencia en la eternidad. Mis ojos en un sueño sin fin, despiertan en esta pálida estrella azul.”

“Me? Rebuild" I shook my head."First off, I don't know anything about construction or reconstruction. And second, have you been down there? Have you seen it? So many people haven't moved back or rebuilt, and I totally get it. Why invest all that time and money when each hurricane season brings a new threat?" Aimee regarded me with a steady blue gaze. "Why build skyscrapers in San Francisco that might be knocked down by an earthquake? Or why build farms in Kansas and Oklahoma that might get blown away by a tornado?" She snorted, and it seemed so uncharacteristic for the elegant old woman that I almost laughed. "Where did they want us to go, anyway? I figure if we're still breathing, then we're meant to keep going. So we rebuild. We start over. It's just what we do.”

“Me sabía sola y enervada como él, ansiosa de hombre como él de hembra, llenos ambos de esa aflicción metafísica que incuba la soledad, descalabrados nuestros espíritus como el cielo de aquella noche por los relámpagos, perdidos en un yermo de melancolía, así que nos estrechamos como dos hermanos en el dolor, bajo el tumulto celeste de los truenos, bajo el desorden luminoso de la tempestad, amedrentada por la fuerza silbante del viento que percutía en las ventanas, y le pedí permanecer conmigo allí por el resto de la vida, protegerme del desamparo cósmico, como también lo rogué, a pesar de todo, al joven Arouet, cuando dejamos la calle del Cloître Notre-Dame, pues su estamba de gentilhombre y su juventud arrebatadora ni parecían denunciar al oficiante de ninguna hermandad satánica, sino más bien a un alma altruista, que a la mañana siguiente, recordando nuestros éxtasis amorosos, me hizo ver cómo el mayor bien es aquél que nos enajena al punto de no permitirnos ninguna otra sensación, así como el mayor mal es aquél que llega al extremo de privarnos de todo sentimiento, y cómo ambos, que son las dos caras de la naturaleza humana, suelen presentarse con una duración tan fugaz que nos aturde.”

“Me senté y cogí la pluma y estuve un minuto pensando. Recordando. Recordando a un chaval guapo, moreno, de sonrisa inquieta y temperamento caliente. A un chico rudo y cabezota, con un cigarro en la boca y una sonrisa amarga en su cara endurecida. Recordando -y esta vez no me dolió- a un quinceañero tranquilo, con pinta de derrotado, al que le hacía falta un buen corte de pelo y cuyos ojos negros tenían una expresión asustadiza. En una semana los tres habían desaparecido.”