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Existencialismo Quotes

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Existencialismo Quotes

“Los místicos dicen que tú no eres tu cuerpo. Los materialistas dicen que tú eres solamente tu cuerpo. Pero la realidad existencial de la vida es que, tú no eres tu cuerpo, tú no eres tu mente, tú no eres nada. Porque, no hay nada constante en ti en ningún momento que puedas decir, eres eso. Tu mente está cambiando constantemente, tu cuerpo está cambiando constantemente, tú como criatura biopsicológica estás en constante evolución. Si hay algo que es constante en ti, es el cambio. Entonces, en realidad, tú eres una fuerza eterna de cambio.”

“Porque por encima de todas las razones sociales y psicológicas que pueda encontrar a lo que viví, hay una de la cual estoy totalmente segura: esas cosas me ocurrieron para que diera cuenta de ellas. Y quizás el verdadero objetivo de mi vida sea este: que mi cuerpo, mis sensaciones y mis pensamientos se conviertan en escritura, es decir, en algo inteligible y general, y que mi existencia pase a disolverse completamente en la cabeza y en la vida de los otros (1999, pp. 114-115)”

“«Portanto não foi produto do acaso, nem da minha intuição, nem sequer da minha liberdade», podem pensar, «mas pelo contrário havia coerência e propósito em tudo quanto ia fazendo, que honra ficar a saber mas também que maldição. Porque agora não tenho outro remédio senão ater-me a isso e alcançar de todas as vezes esse malfadado nível para não desmerecer de mim mesmo, que desastre, que enorme esforço, e quanta desolação para o meu trabalho». E isso mesmo pode acontecer a qualquer um, ainda que nem o seu trabalho nem a sua personalidade sejam públicos, basta que oiça uma explicação plausível das suas inclinações ou do seu proceder, uma encantatória descrição dos seus actos ou uma análise do seu carácter, uma valoração do seu método - saber que isso existe, ou lhe é atribuído -, para que qualquer um perca o seu bendito rumo variável, imprevisível, incerto, e com isso a sua liberdade. Tendemos a pensar que há uma ordem oculta que desconhecemos e também uma trama da qual quisémos fazer parte consciente, e se desta vislumbramos um único episódio que nos dê azo ou assim o pareça, se percebemos que nos incorpora um instante na sua débil roda, então é fácil que já não saibamos voltar a ver-nos arrancados dessa trama entrevista, parcial, intuída - uma figuração -, nunca mais. Nada pior que procurar o sentido ou acreditar que o há. Ou então havê-lo-ia, pior ainda: acreditar que o sentido de uma coisa, ainda que seja do pormenor mais insignificante, dependerá de nós ou das nossas acções, do nosso propósito ou da nossa função, acreditar que há vontade, que há destino, e inclusivamente uma trabalhosa combinação de ambos. Acreditar que não nos devemos inteiramente ao mais errático e desmemoriado, divagatório e descabelado acaso, e que alguma coisa consequente se pode esperar de nós em virtude do que já demos ou fizemos, ontem ou anteontem. Acreditar que pode haver em nós coerência e deliberação, como o artista acredita que as há na sua obra ou o poderoso nas suas decisões, mas só uma vez que alguém os convenceu de que as há.”

“De un administrador de inmuebles que se mató me decían un día que había perdido a su hija hacía cinco años, que desde entonces había cambiado mucho y que esa historia "lo había minado". Imposible desear una palabra más exacta. Comenzar a pensar es comenzar a estar minado. La sociedad no tiene mucho que ver con estos comienzos. El gusano se encuentra en el corazón del hombre. Allí hay que buscarlo. Es preciso seguir y comprender el juego moral que lleva de la lucidez frente a la existencia a la evasión fuera de la luz.”

“¿Cuál es, pues, ese incalculable sentimiento que priva al espíritu del sueño necesario para su vida? Un mundo que podemos explicar, aunque sea con malas razones, es un mundo familiar. Pero en cambio, en un universo privado de pronto de ilusiones y de luces, el hombre se siente extranjero. Es un destierro sin remedio, pues está privado de los recuerdos de una patria perdida o de la esperanza de una tierra prometida. Ese divorcio entre el hombre y su vida, el actor y su decorado, es propiamente el sentimiento de lo absurdo. Y omo todos los hombres sanos han pensado en el suicidio, cabe reconocer, sin más explicaciones, que hay un lazo directo entre ese sentimiento y la aspiración a la nada.”

“Dostoiévski escreveu: «Se Deus não existisse, tudo seria permitido.» Aí se situa o ponto de partida do existencialismo. Com efeito, tudo é permitido se Deus não existe, fica o homem, por conseguinte, abandonado, já que não encontra em si, nem fora de si uma possibilidade a que se apegue. Antes de mais nada, não há desculpas para ele. Se, com efeito, a existência precede a essência, não será nunca possível referir uma explicação a uma natureza humana dada e imutável; por outras palavras, não há determinismo, o homem é livre, o homem é liberdade. Se, por outro lado, Deus não existe, não encotnramos diante de nós valores ou imposições que nos legitimam o comportamento. Assim, não temos nem atrás de nós, nem diante de nós, no domínio luminoso dos valores, justificações ou desculpas. Estamos sós e sem desculpas.”

“Nuestra muerte es más un asunto de los que nos sobreviven que de nosotros mismos. Tanto si recordamos eso o no por el momento, esas palabras de un sabio malicioso son, en todo caso, valederas para el alma: "Mientras existimos, la muerte no existe, y, cuando la muerte existe, no existimos nosotros", por consiguiente, entre la muerte y nosotros no hay ninguna relación real; es una cosa que no nos atañe absolutamente en nada, que atañe todo lo mas al mundo y la naturaleza, y por eso todos los seres la contemplan con una gran tranquilidad y una incidencia egoísta.”

“Para Sabina, vivir en la verdad, no mentirse a uno mismo, ni mentir a los demás, sólo es posible en el supuesto de que vivamos sin público. En cuanto hay alguien que observe nuestra actuación, nos adaptamos, queriendo o sin querer, a los ojos que nos miran y ya nada de lo que hacemos es verdad. Tener público, pensar en público, eso de vivir en la mentira. Sabina desprecia la literatura en la que los autores delatan todas sus intimidades y las de sus amigos. La persona que pierde su intimidad, lo pierde todo, piensa Sabina. Y la persona que se priva de ella voluntariamente, es un monstruo. Por eso Sabinas no sufre por tener que ocultar su amor. Al contrario, sólo así puede .”

“Por eso, a partir de mi salida de la cárcel y de esa conversación con mi familia, supe en lo más profundo de mí, y casi podría decir que lo sentí físicamente, que un día me iba a morir, que todo es transitorio, efímero, que nada tiene en realidad mucho peso ni sustancia, y que por lo tanto estamos atrapados en un sueño, en una dimensión de irrealidad: creemos que las cosas, las ideas, los afectos y que nosotros mismos somos perdurables, cuando la verdad es que estamos de paso y que nuestra importancia es muy poca, por no decir inexistente.”

“No soy jamás lo que creo que soy, es algo que me ocurre continuamente, de modo que si yo no estuviera para unirlos, mi ser de la mañana no reconocería al de la noche. No hay nadie más diferentes de mí que yo mismo. Únicamente en la soledad percibo a veces mi sustrato y logro una cierta continuidad primordial; pero entonces me parece que mi vida se aletarga, que se detiene y voy a dejar de ser. Mi corazón solo late por simpatía; solo vivo para los demás; por procuración, diría yo, por esponsales, y cuando vivo con más intensidad es cunado salgo de mí para convertirme en cualquier otra persona.”

“Es como si este Espíritu vital nos dijera: Yo te daré vida y harás lo que quieras con ella. Serás feliz o serás desdichado. Me amarás o me odiarás. Me gozarás o me sufrirás. Pero al final, cuando llegue el último silencio que acompaña la muerte, negaré haberte dado esa vida. Será como si nunca te la hubiera dado. Querrás reclamarme. Querrás protestar y gritar que sí viviste, que sí gozaste y que sí me abrazaste. Que me amaste y disfrutaste. Pero esa queja, esa interpelación no solo jamás será escuchada sino que jamás será hecha. Y jamás será hecha porque a final de cuentas, en lo que a mí concierne, nunca viviste, nunca me tuviste y por eso nunca me gozaste ni me amaste.”

“A linguagem é a morada do ser. Na habitação da linguagem mora o homem. Os pensadores e os poetas são os guardiões dessa morada. Sua vigília consiste em levar a cabo a manifestação do ser, na medida em que, por seu dizer, a levam à linguagem e nela a custodiam. O pensar não se converte em ação pelo fato de provir dele algum efeito ou por ser utilizado. O pensar age na medida em que pensa. Essa ação é provavelmente a mais simples e ao mesmo tempo a mais elevada, pois diz respeito à relação entre o ser e homem. Toda atuação, porém, repousa no ser e se dirige ao ente.”

“Era necessário que todos os homens vivessem em estado de lucidez, se libertassem das pedras, chegassem ao milagre de ver. Era absolutamente necessário que a vida se iluminasse na evidência da morte. Viriam a chamar-me «mórbido», «doentio». Porquê? Mais real do que o nascer era o morrer. Porque quem nasce é ainda nada. Mas quem morre é o universo, a pura necessidade de ser. Um homem só é perfeito, só se realiza até aos seus limites, depois de a morte o não poder surpreender. Não porque a tivesse decorado como um gato-pingado, não porque a tivesse esquecido, mas por tê-la incorporado na plenitude da vida.”

“Y lo que, por el contrario, me sucede a mí en las raras horas de placer, lo que para mí es delicia, suceso, elevación y éxtasis, eso no lo conoce, ni lo ama, ni lo busca el mundo más que si acaso en las novelas; en la vida, lo considera una locura. Y en efecto, si el mundo tiene razón, si esta música de los cafés, estas diversiones en masa, estos hombres americanos contentos con tan poco tienen razón, entonces soy yo el que no la tiene, entonces es verdad que estoy loco, entonces soy efectivamente el lobo estepario que tantas veces me he llamado, la bestia descarriada en un mundo que le es extraño e incomprensible, que ya no encuentra ni su hogar, ni su ambiente, ni su alimento.”

“Cada item de sua casa abrigava memórias das quais ela era então a única detentora. Ela me contou que todos os instrumentos seriam distribuídos a estrangeiros que jamais saberiam suas histórias ou os apreciariam como ela. E, um dia,sua própria morte apagaria, por fim, todas as ricas memórias incrustadas na espineta, no violoncelo, nas flautas, nos flautins e em muitos outros instrumentos. Seu passado sucumbiria juntamente com ela. (...) Agora ela sabia realmente que também era transitória, apenas de passagem pela casa, assim como todos os moradores anteriores. E a casa também era transitória e iria desaparecer algum dia para dar lugar a outra no mesmo terreno. O processo de abrir mão de seus bens e de se mudar foi uma experiência reveladora para Alice, que sempre havia se abrigado na ilusão confortável e acalentadora de uma vida ricamente mobiliada e atapetada. Agora ela aprendia que o luxo das posses materiais a havia protegido da esterilidade da existência.”

“Philip dobló, caminó junto al puerto de embarcaciones deportivas; luego atravesó Chrissy Field hasta llegar a la bahía y bordeó la orilla del Pacífico, donde las olas serenas que rompían en la playa y el atemporal aroma salino del mar lo serenaron.Tiritó y se abotonó la chaqueta. En la menguante luz del día, el viento frío del Pacífico atravesaba el Golden Gate y pasaba por su lado a toda velocidad, así como las horas de su vida eternamente pasarían, raudas, sin proporcionarle calor ni placer. El viento presagiaba la escarcha de interminables días futuros, días glaciales en los que se levantaría de la cama sin esperanza de que el porvenir le deparara un hogar, amor, contacto de piel, alegría. La mansión de pensamiento puro que había erigido era helada. Qué extraño que no lo hubiera notado antes. Siguió adelante, pero con la tenue certidumbre de que su casa, su vida entera, se había construido sobre cimientos endebles y falsos”

“Cada manhã, antes mesmo de abrir os olhos, ela reconhecia sua cama, seu quarto. Mas, às vezes, quando dormia de tarde, experimentava ao acordar aquela estupefação pueril: por que eu sou eu? Como se a consciência, emergindo despercebida do sono, hesitasse antes de se reencarnar. O que a surpreendia — como a criança quando toma consciência de sua própria identidade — era se encontrar no âmago de sua própria vida e não na de outra pessoa: por qual acaso? Ela poderia não ter nascido: então não teria havido questão. “Eu poderia ter sido uma outra, mas então teria sido uma outra que se interrogaria sobre si.” Isto lhe provocava a vertigem de sentir de uma só vez sua contingência e a necessária coincidência com sua história.”