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A Quotes

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“Así están las cosas, habrá que hacerles frente: si no acepto definirme como transexual, como «disfórico de género», entonces deberé admitir que estoy enganchado a la testosterona. Cuando un cuerpo abandona las prácticas que la sociedad en la que vive le autoriza como masculino o femenino, se desliza progresivamente hacia la patología. Esas son las opciones biopolíticas que se me ofrecen: o me declaro transexual, o me declaro drogadicta y psicótica. En el estado actual de cosas parece más prudente declararse transexual y dejar que la medicina crea que puede proponerme una cura satisfactoria a mí «trastorno de identidad de género». En ese caso deberé aceptar que he nacido en un cuerpo con el que no me identifico, declarar aborrecer mi bio-cuerpo, mi sexo, mi forma de acceder al orgasmo. Va a ser necesario reescribir mi historia, modificar cualquier elemento que pertenezca a una narración femenina. Tendría que desplegar una buena serie de mentiras bien calculadas: no me gustan las Barbies, nunca he jugado con muñecas, aborrezco mis pechos y mi vagina, siento horror frente a la penetración vaginal, mi único modo posible de tener un orgasmo es con un dildo. De lo que se trata en definitiva es de declararme enfermo mental, confirmando así los criterios fijados por la DMS-IV, el Manual de Diagnóstico de Enfermedades Mentales de la Organización Mundial de la Salud, en el que la transexualidad aparece como enfermedad mental junto con el exhibicionismo, el fetichismo, el frotteurismo, el masoquismo, el sadismo, el travestismo y el voyerismo. Si no acepto esta clasificación médica, entonces entro clara y definitivamente en el territorio irrecuperable de la psicosis. O más bien habría que decir que debo elegir entre dos psicosis: en una (transexualidad) la testosterona aparece como fármaco; en la otra (adicción), la testosterona resulta ser la sustancia cuya dependencia debe ser curada por otros medios. He caído en una trampa política) el problema es que esa trampa tiene la forma de mi subjetividad, es mi propio cuerpo. Pero ¿cómo hemos podido dejarle al Estado la gestión del deseo, de la fantasía sexual, del sentido de habitar o no el cuerpo propio? ¿O habrá que decir el cuerpo del Estado? Si me autoadministro ciertas dosis de testosterona, corriendo el riesgo de desarrollar vello facial, de ver mi voz volverse cada vez más ronca, o de aumentar la talla de mi clítoris sin pensar en vivir 'social y políticamente identificándome como hombre, necesariamente estoy loca.”

“Así ha resumido Juan el significado más profundo de las genealogías, y nos ha enseñado a entenderlas también como una explicación de nuestro propio origen, de nuestra verdadera «genealogía». De la misma manera que, al final, las genealogías se interrumpen, puesto que Jesús no fue generado por José, sino que nació de modo totalmente real de la Virgen María por obra del Espíritu Santo, así esto vale también ahora para nosotros: nuestra verdadera «genealogía» es la fe en Jesús, que nos da una nueva proveniencia, nos hace nacer «de Dios».”

“Así, la suerte de la mujer y la del socialismo están íntimamente ligadas, como se ve también en la vasta obra consagrada por Bebel a la mujer. «La mujer y el proletario -dice- son dos oprimidos.» Será el mismo desarrollo de la economía a partir de la revolución provocada por el maquinismo el que libere a ambos. El problema de la mujer se reduce al de su capacidad de trabajo. Poderosa en los tiempos en que las técnicas estaban adaptadas a sus posibilidades, destronada cuando se mostró incapaz de explotarlas, la mujer encuentra de nuevo en el mundo moderno su igualdad con el hombre. Son las resistencias del viejo paternalismo capitalista las que impiden en la mayoría de los países que esa igualdad se cumpla concretamente: se cumplirá el día en que esas resistencias sean destruidas. Ya se ha cumplido en la URSS, afirma la propaganda soviética. Y cuando la sociedad socialista sea una realidad en el mundo entero, ya no habrá hombres y mujeres, sino solamente trabajadores iguales entre sí.”

“Así opinaba el "Libertador" sobre Quito: "...hombres tan malvados e ingratos. Yo creo que le he dicho a Vd., antes de ahora, que los quiteños son los peores colombianos. El hecho es que siempre lo he pensado, y que se necesita un rigor triple que el que se emplearía en otra parte. Los venezolanos son unos santos en comparación de esos malvados. Los quiteños y los peruanos son la misma cosa: viciosos hasta la infamia y bajos hasta el extremo. Los blancos tienen el carácter de los indios, y los indios son todos truchimanes, todos ladrones, todos embusteros, todos falsos, sin ningún principio de moral que los guíe." Bolívar a Santander, Pativilca, 7 de enero de 1824”

“Así, por más de que los separen millones de años luz, ellos siempre estarán unidos por ese punto mágico que es el mismo para los dos, como si las raíces de la rosa se extendieran por el universo y se conectaran con el corazón del Principito. Y si en algún momento uno de ellos tiene la necesidad del otro, solo debe buscar dentro de sí mismo. Al fin y al cabo, lo esencial es invisible para los ojos.”

“Así pues, hemos de considerar el estado actual del universo como el efecto de su estado anterior y como la causa del que ha de seguirle. Una inteligencia que en un momento determinado conociera todas las fuerzas que animan a la naturaleza, así como la situación respectiva de los seres que la componen, si además fuera lo suficientemente amplia como para someter a análisis tales datos, podría abarcar en una sola fórmula los movimiento de los cuerpos más grades del universo y los del átomo más ligero; nada le resultaría incierto y tanto el futuro como el pasado estarían presentes ante sus ojos.”

“Así pues, la anomalía es -alimento- espiritual en el sentido más literal: lo desconocido es la materia prima a partir de la cual se fabrica la personalidad en el curso de la actividad exploratoria. El acto de rechazar la anomalía transforma la personalidad en algo hambriento, en algo senil y en algo cada vez más temeroso del cambio, pues cada fracaso a la hora de enfrentarse a la verdad erosiona la capacidad de enfrentarse a la verdad en el futuro.”

“Así que esta es mi nueva adicción: recordar. Y lo digo en serio. Es tan extraño y tan raro y tan peculiar querer recordar. Se siente mal y se siente bien al mismo tiempo. Se siente mal por la obvia razón de que me sucedieron cosas malas. Se siente bien porque recordar me ayuda a sacar todas las cosas negativas de mi cuerpo. Verán, así es como pienso ahora: mi cuerpo entero, con mi cerebro y mi corazón incluidos, era un vertedero que se lleno de basura. Y bueno, ahora estoy encargándome de la limpieza.”

“Así que estaban los Kerner, llenos de odio, entrelazados en secreto por el espasmo sexual, y estaban mis padres, que se llamaba el uno al otro pero cuyo lecho campaba castamente en campo abierto. Abajo la casa un desastre, el marido estaba exiliado en el salón, a las posar una soñadora medio lunática; arriba todo estaba como una patena el marido en el centro de todo y la esposa, vehemente y obstinada.”

“Así que la educación ya no puede centrarse en informar, sino que tiene que hacer un trabajo de orientación; el educar es cada vez más una especie de brújula para orientarse en un flujo de informaciones donde está mezclado lo trivial, lo necesario, lo importante, lo falso y lo verdadero... El niño tiene que educarse ahora para aprender a distinguir la calidad de estos materiales, porque lo que está claro es que los niños van a estar sumergidos en Internet, no tiene vuelta de hoja, no vamos a volver atrás, así que no tiene sentido protegerle del que será su hábitat para obligarle a que escuche a la abuelita.”

“Así queda en parte explicado que a menudo las mujeres sean imprescindibles a los hombres. Y también así se entiende mejor por qué a los hombres les intranquilizan tanto las críticas de las mujeres; por qué las mujeres no les pueden decir este libro es malo, este cuadro es flojo o lo que sea sin causar mucho más dolor y provocar mucha más cólera de los que causaría y provocaría un hombre que hiciera la misma crítica. Porque si ellas se ponen a decir la verdad, la imagen del espejo se encoge; la robustez del hombre ante la vida disminuye. ¿Cómo va a emitir juicios, civilizar indígenas, hacer leyes, escribir libros, vestirse de etiqueta y hacer discursos en los banquetes si a la hora del desayuno y de la cena no puede verse a sí mismo por lo menos de tamaño doble de lo que es?”

“Así se fabricó el folklore. Un musicólogo recogía canciones a las que vinculaba con culturas en extinción, les quitaba las partes complejas, alteraba su estructura para eliminar las formas asimétricas, prescindía de los instrumentos locales y las transcribía en una partitura para piano que se usaba en la clase escolar y en el espectáculo de ballet. Luego esta música, ya adaptada al gusto urbano y burgués, inserta en el mercado del entretenimiento de masas, componente del proyecto estético y moral de las élites conservadoras, desprovista de actores sociales e identidades históricas indeseables, pensada explícitamente como representación de otra cosa, volvía a los espacios que representaba y ocupaba el lugar de su representación.”

“At (UNHCR's) headquarters, I met extraordinary people, men and women, especially from the emergency team, who shared with me their passion, their dedication and their commitment to this organisation and refugees. They told me about the daily difficulties they have to face and also the joy they felt when they managed to save a person whose life was threatened.”

“At 10 minutes to seven on a dark, cool evening in Mexico City in 1968, John Stephen Akwari of Tanzania painfully hobbled into the Olympic Stadium-the last man to finish the marathon. The winner had already been crowned, and the victory ceremony was long finished. So the stadium was almost empty and Akwari - alone, his leg bloody and bandaged - struggled to circle the track to the finish line. When asked why he had continued the grueling struggle, the young man from Tanzania answered softly: My country did not send me 9,000 miles to start the race. They sent me 9,000 miles to finish the race.”