Quotessence
Home / Quotes / A Quotes

A Quotes

Browse famous quotes beginning with A. This page is a child index of the full Popular Quotes A-Z directory.

All A Quotes

“A vast majority of the geographical area of the country would have been ignored during the campaign, and so the results would have been different. Who's to say Donald Trump would not have done better in California if he'd spent some time out there? And who's to say that Hillary Clinton would have done worse if she'd spent some time out there and actually had been seen by people in California like she was seen elsewhere as having questionable stamina.”

“A vast number of people bemoan the lack of love in their lives and one must wonder if it's because they're looking for a "type" or have a list of requirements that someone else has to meet first, in which case it's no wonder that they miss out, because when you love, it's not that all that you were looking for is found in another, it's that the person you love ends up making you see they are what you wanted all along; love, after all, is usually found in unforeseen places with the most unexpected people.”

“A vast silence reigned over the land. The land itself was a desolation, lifeless, without movement, so lone and cold that the spirit of it was not even that of sadness. There was a hint in it of laughter, but of laughter more terrible than any sadness-a laughter that was mirthless as the smile of the Sphinx, a laughter cold as the frost and partaking of the grimness of infallibility. It was the masterful and incommunicable wisdom of eternity laughing at the futility of life and the effort of life. It was the Wild, the savage, frozen-hearted Northland Wild.”

“A veces, a los músicos de cámara se nos olvida que la vida no siempre tiene una banda sonora de un Beethoven o de un Berlioz. A veces la vida nos golpea a ritmo de tango, o con la contundencia de un bolero o con la gracia de una ranchera. Y que en la mayoría de las ocasiones su intensidad puede traducirse por entre las líneas de una canción de Metallica, de Rammstein o de los Ramones.”

“A veces creo que nada tiene sentido. En un planeta minúsculo, que corre hacia la nada desde millones de años, nacemos en medio de dolores, crecemos, luchamos, nos enfermamos, sufrimos, hacemos sufrir, gritamos, morimos, mueren y otros están naciendo para volver a empezar la comedia inútil […] Me quedé reflexionando en esa idea de la falta de sentido. ¿Toda nuestra vida sería una serie de gritos anónimos en un desierto de astros indiferentes?”

“A veces, cuando estamos muy tristes, nuestros sueños caen al suelo como pedacitos de estrellas que poco a poco se apagan, nuestro corazón llora en silencio para no hacer ruido. Los ojos del corazón ven mas allá de lo que la vista nos permite... Y cuando las lagrimas caen, hiela todo el cuerpo y el corazón de tanto amar se convierte en hielo para no sufrir mas, para ya no llorar... Pero que equivocado esta, al final habrá alguien para encender la llama de tu alma, que derrita el hielo que el dolor formo en tu interior. Y si volteas al cielo, te darás cuenta que quedan millones de estrellas y cada una es un sueño por cumplir. Aunque algunas se apaguen, habrán muchas que apenas empiezan a brillar. Y también te darás cuenta que hay estrellas que brillan, pero su luz no es mas que un eco, un espejismo de lo que algún día fue su verdadera luz, pero ahora ya no existen. Tu decides en que creer, solo no abandones tus sueños porque son la única puerta hacia la eternidad.”

“A veces dejamos que nos traten mal porque ansiamos sentirnos amados y aceptados hasta tal punto que estamos dispuesto a hacer cualquier cosa para conseguirlo. Es muy doloroso comprender que por mucho que lo intentes, que lo desees, no te quieren ni te aceptan tal como eres. Cuando por fin lo comprendes, te arrepientes de todo ese tiempo que has pasado complaciendo a los demás y te preguntas qué será eso tan horrible que hay en ti que incluso les impide fingir que te quieren.”

“A veces el dolor es eléctrico. Como una descarga que atraviesa la carne. Cuánto de cero a diez, pregunta su médico en cada consulta. A veces cinco, a veces siete, a veces nueve, responde ella, pero lo que quisiera decir es nunca uno, nunca dos, nunca menos de cinco. Dolor siempre. Otras veces el dolor quemante, agudo. Como un clavo caliente. O profundo,como una espátula que raspa el hueso. Pero ella hace rato que abolió la queja. Porque esta pide un oído, palabras, compasión. Y en cambio puede encontrar sólo silencio, un gesto fastidiado, una acusación. Cuando es insoportable o constante el dolor nos aísla.”