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L Quotes

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“La representación coincide aquí con el entendimiento, el cual se distingue de la representación solamente en que éste sienta relaciones de necesidad entre las determinaciones aisladas de la representación, mientras que ésta deja aquellas determinaciones una junto a otra dentro de su espacio indeterminado, ligadas por el mero «también».—La distinción entre representación y pensamiento tiene mayor importancia para nuestro asunto, porque se puede decir sencillamente que la filosofía no hace otra cosa que transformar representaciones en pensamientos, pero además desde luego, transforma los meros pensamientos en concepto.”

“La représentation que l'on a du vieillard est valorisante, celle qu'on se fait de la vieille femme est déplaisante. Si l'on veut vexer profondément quelqu'un, on lui dit bien: "espèce de vieille femme". Si un vieil homme est sage, cultivé, bon, animé de nobles sentiments, il est apprécié à sa juste valeur. Des sentences chargées de sens, même si elles furent gravées en runes sur une pierre antique, gardent intégralement la valeur de leur contenu. Mais si une vieille femme, de son vivant, s'exprime et pense de la manière la plus sage et la plus noble, autant en emporte le vent. Et qui la juge avec bienveillance se contentera de dire: "Dommage qu'elle ne soit pas plus jeune". N'est-il pas honteux que l'on ne prenne en considération les plus nobles qualités, chez une femme, que si elles viennent pimenter l'attrait de son jeune corps? C'est avec tant de mépris, tant de répugnance que l'on regarde la femme âgée, comme si son âge était une faute méritant châtiment. Vous les jeunes, et les encore plus jeunes, vous vieillissez aussi pourtant, et vous voulez vieillir, et vous considérez comme un sort cruel de ne pas vieillir. Pourquoi vous contredisez-vous ainsi?”

“La resolución del conflicto entre mujeres blancas y negras no dará comienzo hasta que todas las mujeres acepten que un movimiento feminista racista y clasista es una farsa, una tapadera para el sometimiento continuado de las mujeres a los principios patriarcales y la aceptación pasiva del statu quo. La sororidad necesaria para librar la revolución feminista solo se conseguirá cuando todas las mujeres se zafen de la hostilidad, los celos y la competencia mutua que nos ha llevado a ser vulnerables, débiles e incapaces de imaginar nuevas realidades. Esa sororidad no puede forjarse solo con palabras. Es el resultado de un crecimiento y un cambio continuados. Es un objetivo que alcanzar, un proceso de transformación. Y ese proceso empieza por la acción, por el rechazo personal de cada mujer a aceptar ningún conjunto de mitos, estereotipos y falsas suposiciones que niegan los elementos comunes y compartidos de su experiencia humana, que la privan de la capacidad para experimentar la unidad de toda la vida, que le niegan la capacidad para cerrar las brechas creadas por el racismo, el sexismo o el clasismo y que le niegan la capacidad de cambiar. El proceso empieza por la aceptación personal de cada mujer de que a las mujeres estadounidenses, a todas sin excepción, se las socializa para que sean racistas, clasistas y sexistas, en diversos grados, y por entender que calificarnos de feministas no cambia el hecho de que debemos esforzarnos de manera consciente por desembarazarnos del legado de socialización negativa.”

“La respuesta de Jesús al Buen Ladrón va más allá de la petición. En lugar de un futuro indeterminado habla de un «hoy»: «Hoy estarás conmigo en el paraíso» (Lc 23,43) También estas palabras están llenas de misterio, pero nos enseñan ciertamente una cosa: Jesús sabía que entraba directamente en comunión con el Padre, que podía prometer el paraíso ya para «hoy». Sabía que reconduciría al hombre al paraíso del cual había sido privado: a esa comunión con Dios en la cual reside la verdadera salvación del hombre. Así, en la historia de la espiritualidad cristiana, el buen ladrón se ha convertido en la imagen de la esperanza, en la certeza consoladora de que la misericordia de Dios puede llegarnos también en el último instante; la certeza de que, incluso después de una vida equivocada, la plegaria que implora su bondad no es vana. «Tú que escuchaste al ladrón, también a mí me diste esperanza», reza, por ejemplo, el Dies irae.”

“La respuesta: integración. Siempre, la presión está ahí. Intégrate, intégrate... Fúndete en el crisol. Y luego, sal y viértete en el molde. Comba tus huesos hasta que se astillen y rompan y encajes al fin. Doblégate hasta tener su forma. Intégrate, dicen, animándote. Luego, con el ceño fruncido. Más tarde, una y otra vez. Y, siempre ahí, calladamente, bajo el lenguaje apremiante de tolerancia y cohesión: ¡desaparece! Dilúyete en la sopa multicultural londinense”

“La resurrección es un hecho, un hecho tan cierto y seguro como la propia muerte, y significa que esta no vence al hombre, que la vida del más allá es una certeza y no solamente una esperanza o una invención humanas. Ese fue el hecho que hizo hombres nuevos de sus once discípulos atemorizados; esa fue la «buena nueva» que predicaron. Los breves sermones recogidos en los Hechos de los Apóstoles se centran en este tema: Dios ha resucitado a Cristo de la muerte, Cristo ha resucitado, y nosotros somos testigos de ello. El que Cristo tomara carne humana, no tuvo otro fin que morir y después vencer a la muerte. No era un líder religioso ni un gran maestro de la ética o la moral: era el Prometido, el Salvador, el Mesías. Su muerte y su resurrección son los hechos centrales no solo del cristianismo, sino de toda la historia humana.”

“La retórica y la política demagógica de los demócratas (incluidos los más famosos, como Pericles) trata de halagar a los ciudadanos, no de hacerlos mejores. Se parece a la cosmética y a la repostería, que halagan el gusto sin producir la salud. Pero la buena política (que busca la salud de las almas) es como la gimnasia y la medicina, que tratan de producir la salud del cuerpo, aunque sea mediante ejercicios dolorosos. [Gorgias, Platón].”

“La revoca della possibilità, garantita a livello federale, d'interrompere legalmente una gravidanza "determina una disparità di trattamento a seconda dello Stato di residenza delineando un futuro di discriminazione e ingiustizia oltre a un impatto sociale che peserà soprattutto sulle donne appartenenti alle fasce più deboli della società".”

“La revolución beneficia al pobre, al ignorante, al que toda su vida ha sido esclavo, a los infelices que ni siquiera saben que si lo son es porque el rico convierte en oro las lágrimas, el sudor y la sangre de los pobres. || The revolution benefits the poor, the ignorant, who all his life has been a slave, the unfortunate who do not know if they are is because the rich becomes the tears, sweat and blood of the poor in gold.”

“La revolución farmacológica de los años cincuenta se basa sobre todo en sustancias soporíferas, pero empleadas como relajantes y sedantes. Son drogas que se venden -para el stress y la angustia de la vida moderna-. No crean una corriente de ensoñación como los opiáceos, ni fomentan atención o reflexión como los estimulantes anfetamínicos o análogos, sino que más bien se emplean para acomodar al sujeto en una adormilada indiferencia hacia lo interior y lo exterior.”

“La revolución francesa rompió el Antiguo Régimen, que estaba lejos de ser un mal gobierno, para lanzarse a la loca aventura de proclamar y establecer en toda la tierra la libertad, la igualdad y la fraternidad de todos los hombres. La terrible violencia desatada por su propio proceso no solo no hizo posible alcanzar estos fines sino que, en muchas formas, trajo graves retrocesos y desviaciones a la historia de Francia y de Europa. Lo que vino no fue la felicidad universal sino el terror, la guillotina a tiempo completo, las guerras invasoras, el predominio personal de Napoleón, para rematar, como en una comedia ejemplar, en la fallida restauración de los Borbones, en 1815, en la monarquía burguesa de Luis Felipe, que no satisfizo a nadie, y en los largos años opresivos y torpes de la caricatura de imperio de Napoleón III. Fue solo casi cien años más tarde, después del desastre de 1870, cuando los franceses pudieron reemprender con más tino y fruto la posibilidad de establecer una democracia efectiva.”

“La richesse en conséquence fut privée de sens, en dehors de la valeur productive. L'oisiveté contemplative, le don aux pauvres, l'éclat des cérémonies et des églises cessèrent d'avoir le moindre prix ou passèrent pour un signe du démon. La doctrine de Luther est la négation achevée d'un système de consumation intense des ressources. Une immense armée de clercs séculiers et réguliers dilapidait les richesses excédantes de l'Europe, provoquant les nobles et les marchands à des dilapidations rivales: c'est le scandale qui dressa Luther, mais il n'y sut opposer qu'une négation plus entière du monde. L'Église, faisant d'un gaspillage géant le moyen d'ouvrir aux hommes les portes du ciel donnait un pénible sentiment: elle avait moins réussi à rendre céleste la terre que le ciel terre à terre. Elle avait tourné le dos en même temps à chacune de ses possibilités. Mais elle avait maintenu l'économie dans une stabilité relative. Il est singulier que l'Église romaine, dans l'image qu'une ville médiévale a laissée du monde qu'elle créa, ait figuré d'une façon heureuse l'effet d'un usage immédiat des richesses. Cela s'est joué dans un écheveau de contradictions, mais la lumière en est parvenue jusqu'à nous: à travers le monde de la pure utilité qui lui succéda, où la richesse perdit sa valeur immédiate, et signifia principalement la possibilité d'accroître les forces productives, elle rayonne encore à nos yeux.”

“La Russie d’Alexandre III appartient indubitablement au club très fermé des grandes puissances. Ses dimensions (elles s’agrandiront encore sous le règne de ce tsar épris de paix), sa population (de cent vingt-neuf millions de personnes selon le premier recensement général de 1897), en sont des preuves convaincantes. Dans la période qui suit les réformes, le pays se développe rapidement sur le plan industriel. Entre 1860 et 1913, l’augmentation de la production est de 5 % en moyenne, et dans les années 1890, elle atteint presque les 8 %. L’essor économique, fortement stimulé sous le règne d’Alexandre III, se poursuivra, à une cadence non moins rapide sous celui de son fils, Nicolas II. En 1914, la Russie sera la quatrième puissance industrielle, son commerce extérieur la placera au sixième rang mondial.”