Quotessence
Home / Quotes / P Quotes

P Quotes

Browse famous quotes beginning with P. This page is a child index of the full Popular Quotes A-Z directory.

All P Quotes

“Para sentir la muerte, es preciso imaginar las horas en que necesitamos al muerto. Entonces hace falta. Imaginar la hora en que él nos hubiera necesitado. Pero ya no nos necesita. Imaginar la hora de la visita amistosa. Y descubrir que está vacía. Es preciso ver la vida en perspectiva. Pero no hay perspectiva ni espacio el día del entierro. El muerto está aun en pedazos. El día del entierro, nos dispersamos en pataleos, en manos de amigos, verdaderos o falsos, que hay que estrechar, en preocupaciones materiales. El muerto solo morirá mañana, en el silencio.”

“Para ser malo, debe existir y poseer inteligencia y voluntad. Pero la existencia, la inteligencia y la voluntad son en sí mismas buenas. Por lo tanto debe estar obteniéndolas de un Poder Bueno: incluso para ser malo debe pedir prestado o robar a su oponente. ¿Empezáis a comprender por qué el cristianismo ha dicho siempre que el demonio es un ángel caído? Eso no es un mero cuento infantil. Es un reconocimiento real de que el mal es un parásito, no la cosa original. Los poderes que le permiten al mal seguir adelante son poderes que le ha otorgado la bondad. Todas las cosas que le permiten a un mal hombre ser eficazmente malo son buenas en sí mismas: la resolución, la inteligencia, la belleza, la existencia misma. Por eso, el dualismo, en un sentido estricto, no funcionará.”

“Para ser una sociedad con una estructura descaradamente patriarcal y una cultura que a menudo era furiosamente misógina, a los antiguos romanos les encantaba educar a las mujeres. Parece que en los siglos I antes y después de Cristo (la época mejor documentada) un número significativo de ciudadanas, incluidas algunas que no pertenecían a la élite, estaban en parte alfabetizadas. Varios escritores mencionan, sin mostrar sorpresa, que tanto niñas como niños asistían a las escuelas elementales de precio medio que enseñaban a leer, escribir, aritmética y, en ocasiones, las bases de la literatura a los hijos de las clases medias-altas en las esquinas sombreadas de los foros de las ciudades italianas. Fragmentos de los grafitis de Pompeya, garabateados en los muros de los espacios públicos de las ciudades ("Rómula se tiró aquí a Estafilo", "Serena odia a Isidoro" "Atimeto me dejó preñada") sugieren que algunas mujeres de estratos sociales más bajos podían al menos escribir nombres y unas pocas frases.”

“Para servir de isca aos peixes. Se não nutrir mais nada, nutrirá minha vingança. Ele me desgraçou, prejudicou-me em meio milhão; riu-se das minhas perdas, caçoou dos meus lucros, escarneceu minha estirpe, atrapalhou meus negócios, esfriou minhas amizades, afogueou meus inimigos; e por que razão? Eu sou judeu. Um judeu não tem olhos? Um judeu não tem mãos, órgãos, dimensões, sentidos, afeições, paixões? Não é alimentado pela mesma comida, ferido pelas mesmas armas, sujeito às mesmas doenças, curado pelos mesmos meios, esquentado e regelado pelo mesmo verão e inverno, tal como um cristão? Quando vós nos feris, não sangramos nós? Quando nos divertis, não nos rimos nós? Quando nos envenenais, não morremos nós? E se nos enganais, não haveremos nós de nos vingar? Se somos como vós em todo o resto, nisto também seremos semelhantes. Se um judeu enganar um cristão, qual é a humildade que encontra? A vingança. Se um cristão enganar um judeu, qual deve ser seu sentimento, segundo o exemplo cristão? A vingança, pois. A vileza que me ensinais eu executo, e, por mais difícil que seja, superarei meus mestres.”

“Para ti, a vida tem de ser obrigatoriamente um cenário de mudança e distracção constante, caso contrário, o mundo é uma masmorra: tens de ser admirada, tens de ser cortejada, tens de ser bajulada… tens de ter música, tens de ter bailes, tens de ter companhia… caso contrário, definhas e morres. Será possível que não consigas arranjar maneira de te tornares independente de todas as iniciativas e de todas as vontades para além das que provêm de ti própria? Pega num dia, divide-o em partes, atribui a cada parte uma determinada tarefa; não deixes nem um quarto de hora, nem dez, nem cinco minutos que sejam por preencher, ocupa a totalidade do tempo; desempenha cada tarefa com método, com uma regularidade inflexível. O dia chegará ao fim quase sem dares por isso e não ficarás em dívida para com ninguém por te ter ajudado a livrares-te dum momento de ócio, não te verás obrigada a procurar companhia, a conversa, a simpatia, a tolerância de ninguém; viveste, em resumo, como qualquer criatura independente deve viver. (p.309)”

“Para todos nosotros ha sido el Bosquecillo la encarnación suprema de esta posición, un símbolo como lo era, en épocas pretéritas, una bandera desgarrada por las balas. Y de igual modo que una bandera era entonces algo más que un ennegrecido pedazo de seda clavado a un palo, también ese pedazo de tierra arrasado y machacado por los proyectiles ha llegado a ser para nosotros algo más que un lugar carente de nombre, al que por ello fue preciso añadir un número con el fin de poder distinguirlo de los demás lugares. Los más de nosotros somos personas sencillas, gente que no sabría dar más que una respuesta confusa si alguien le preguntara por el origen de esta guerra o por sus grandes objetivos y sus grandes causas. Y si alguien les dijera a estos hombres que carece de toda importancia la pérdida o la ganancia de una parcela de terreno tan mezquina como ésa, sin duda no sería mucho lo que podrían replicar. A pesar de todo, sentirían que ese terreno representa algo más que una mezcla de greda y arena plantada de astillados troncos de árboles, cuya situación es determinable en un mapa y cuya superficie puede ser medida — de igual manera que la Cruz de Hierro que muchos llevan en su pecho significa para ellos algo más que un trozo de hierro con un borde plateado. El Bosquecillo 125 despertaría en estos hombres el recuerdo de marchas difíciles, de pesadas semanas de trabajo, de guardias nocturnas durante las cuales ese pedazo de tierra se destacaba en la oscuridad como un llameante alto horno, y de días en que sus ojos lo veían aplastado bajo el peso de nubes de proyectiles. El nombre del Bosquecillo 125 no se les aparecería como un nombre cualquiera, sino como un nombre que se graba al rojo vivo en la memoria y que evoca tal cantidad de acciones y sentimientos que, al mencionarlo, todos los detalles se vuelven insignificantes, como cuando contemplamos uno de esos sepulcros megalíticos que se han conservado de tiempos remotos. Esos hombres sentirían también que ese Bosquecillo no puede ser un lugar como otro cualquiera, porque cada uno de los pasos que en él dieron hubo de ser comprado con la vida, y porque el gran destino de los pueblos fue allí vivido y sufrido en el destino del individuo. Lo que el mensajero de los pocos supervivientes de la guarnición del Bosquecillo acaba de decir suena como una sentencia dictada por un Poder superior, pero como una sentencia de la que uno no tiene por qué avergonzarse, a pesar de lo dura que es.”

“Para um indivíduo em 2020, todavia, o vislumbre de uma pandemia como essa era fundamentalmente de ordem estética, experienciado com o distanciamento seguro oferecido pela arte — que não deixou de povoar o imaginário das últimas décadas com toda sorte de desastres biológicos e epidêmicos, não raramente fabricando cenários de epidemias vampirescas. Certamente, nosso olhar para essas narrativas ganha complexidade no que atravessamos coletivamente o momento de crise. Uma questão, porém, inevitavelmente se assoma: do que nos fala essa — nada sutil — insistência?”

“Paracelsus At times I almost dream I too have spent a life the sages’ way, And tread once more familiar paths. Perchance I perished in an arrogant self-reliance Ages ago; and in that act a prayer For one more chance went up so earnest, so Instinct with better light let in by death, That life was blotted out — not so completely But scattered wrecks enough of it remain, Dim memories, as now, when once more seems The goal in sight again.”

“Paracelsus believed that these thought-forms become attached to people who make themselves available through negation. The individual then becomes receptive until he finally becomes another unit of this negative influence. From here, it is easy to make the leap to the quantum age where one cannot disentangle themselves from the event”