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Y Quotes

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“Y que, si queremos ser personas felices, debemos ser, primero, mujeres felices: diosas, apariciones luminiscentes, oráculos. No por gusto todas las culturas ancestrales representaban a la mujer como la luna y al hombre como el sol. Ella es misteriosa por naturaleza. Tiene un lado oscuro al que nadie ha podido llegar. Y a la vez es tan predecible que tiene calendario de apariciones (y desapariciones). Él, en cambio, sale cuando quiere. No existe calendario solar, pero si protección n solar. Y vaticinios de su brillo.”

“Y queda en mí el mandato inexorable que dictan las fidelidades eternas. Cuando Independiente gana un campeonato —al fin y al cabo, Dios y sus milagros evidentemente existen— lo primero que hago, en la cancha o en mi casa, es levantar los brazos y los ojos hacia el cielo, abrazándolo a mi viejo a través de todos los rigores del destino, y por encima de todas las traiciones de la muerte.”

“Y sentí intensamente el paso del tiempo. No el tiempo de las nubes y del sol y de la lluvia ni del paso de las estrellas adorno de la noche, no el tiempo de las primaveras dentro del tiempo de las primaveras, no el tiempo de los otoños dentro del tiempo de los otoños, no el que pone las hojas a las ramas o el que las arranca, no el que riza y desriza y colora a las flores, sino el tiempo dentro de mí, el tiempo que no se ve y nos va amasando. El que rueda y rueda dentro del corazón y le hace rodar con él y nos va cambiando por dentro y por fuera y poco a poco nos va haciendo tal como seremos el último día.”

“Y si mis recuerdos entran en armonía con algunos de ustedes, y si lo que yo he sentido (y dejaré de sentir) es comprensible e identificable con algo que ustedes también sienten o han sentido, entonces ese olvido que seremos puede postergarse por un instante más, en el fugaz reverberar de sus neuronas, gracias a los ojos, pocos o muchos, que alguna vez se detengan en estas letras.”

“Y si nos ponemos filosóficos, como hoy, podemos afirmar que la vida en sí misma es el axioma del conjunto vacío. Empieza en cero y termina en cero. Sabemos que ambos estados existen, pero no seremos conscientes ni de una experiencia ni de la otra: son estados que constituyen una parte necesaria de la vida aun cuando no pueden ser experimentados como vida. Asumimos el concepto de la nada, pero no podemos demostrarlo. Sin embargo debe existir. De modo que prefiero pensar que Walter, lejos de morir, ha demostrado en sí mismo el axioma del conjunto vacío, ha verificado el concepto del cero. No se me ocurre qué podría haberle hecho más feliz.”

“Y, sin embargo, mentiría si dijera que la extraño. Es el hechizo más perfecto y más doloroso. Usted está aquí, igual que yo y con mayor intensidad aún; allí donde yo estoy, está usted, como yo y más intensamente aún. No bromeo. A veces imagino que usted -que está aquí- extraña mi presencia y pregunta: "¿Pero dónde está? ¿Acaso no escribía diciendo que estaba en Merano? [...] El día es tan corto. Transcurre y termina con usted y fuera de usted sólo hay unas pocas nimiedades. Apenas me queda un rato para escribirle a la verdadera Milena, porque la Milena más verdadera aún ha estado aquí todo el día, en la habitación, en el balcón, en las nubes.”

“Y sin embargo -pensó Ana mientras iban al encuentro del grupo-, es muy posible que sufra más que yo. Sus perspectivas de dicha no pueden haber terminado tan absolutamente. Es más joven que yo; más joven de sentimientos en caso de que no lo sea por edad; más joven por ser un hombre. Podrá rehacer su vida y ser feliz con alguna otra.”

“Y sí, habrá días en los que me dirás que me odias, habrá días en los que no querrás verme ni en pintura y lo acepto, lo entiendo. Solo quiero que sepan que así, sin tapujos me entrego a la maternidad, sin negar la mochila que llevo en la espalda, sino sacado de ella lo que ya no sirve para hacer la carga cada vez más liviana y para hacer espacio para lo que nutre.”

“Y That perfect letter. The wishbone, fork in the road, empty wineglass. The question we ask over and over. Why? Me with my arms outstretched, feet in first position. The chromosome half of us don't have. Second to last in the alphabet: almost there. Coupled with an L, let's make an adverb. A modest X, legs closed. Y or N? Yes, of course. Upside-down peace sign. Little bird tracks in the sand. Y, a Greet letter, joined the Latin alphabet after the Romans conquered Greece in the first century -- a double agent: consonant and vowel. No one used adverbs before then, and no one was happy.”