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C.S. Lewis Quotes

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Famous C.S. Lewis Quotes

“En el momento en el que uno dice, sintiéndolo de verdad, que pese a no ser «mi tipo» es alguien muy bueno «a su modo», se da una especie de liberación. Ese «a su modo» quiere decir que estamos saliendo de nuestro propio modo de ser, que estamos aprendiendo a valorar la bondad o la inteligencia en sí mismas, y no la bondad e inteligencia preparadas y servidas para gustar solamente a nuestro propio paladar. Y el afecto ensancha nuestra mente; de entre todos los amores naturales, ese es el más católico, el menos afectado, el más abierto. El afecto nos enseña primero a saber observar a las personas que «están ahí», luego a soportarlas, después a sonreírles, luego a que nos sean gratas, y al fin a apreciarlas. ¿Que están hechas para nosotros? ¡Gracias a Dios, no! No son más que ellas mismas, más raras de lo que uno hubiera creído, y mucho más valiosas de lo que suponíamos.”

“Si se sigue adelante, la desaparición de la primera emoción será compensada por un interés más sosegado y duradero. Lo que es más (y apenas encuentro palabras para deciros lo importante que considero esto); es justamente la gente que está dispuesta a someterse a la pérdida de esa primera intensa emoción y amoldarse al interés más sobrio la que tiene más probabilidad de encontrar nuevas emociones en otras direcciones diferentes. El hombre que ha aprendido a volar y se convierte en un buen piloto descubrirá de pronto la música; el hombre que se ha establecido en ese lugar encantador descubrirá la jardinería. Esto es, en mi opinión, una pequeña parte de aquello a lo que Cristo se refería cuando dijo que una cosa no vivirá verdaderamente a menos que muera primero. Es sencillamente inútil intentar conservar las emociones fuertes: eso es lo peor que se puede hacer. Dejad que esas sensaciones desaparezcan —dejad que mueran—, seguid adelante a través de ese período de muerte hacia el interés más sosegado y la felicidad que lo suceden, y descubriréis que estáis viviendo en un mundo que os proporciona nuevas emociones todo el tiempo.”

“La teología es como un mapa. El solo hecho de aprender y pensar acerca de las doctrinas cristianas, si os detenéis ahí, es menos real y menos excitante que la experiencia religiosa que mi amigo tuvo en el desierto. Las doctrinas no son Dios: sólo son una especie de mapa. Pero ese mapa está basado en la experiencia de cientos de personas que realmente estuvieron en contacto con Dios…, experiencias comparadas con las cuales cualquier excitante sensación o sentimiento piadoso que vosotros o yo tengamos la posibilidad de encontrar por nosotros mismos son muy elementales y muy confusos. Y en segundo lugar, si queréis llegar más lejos, tendréis que utilizar el mapa. Lo que le ocurrió a ese hombre en el desierto puede haber sido real, y ciertamente habrá sido emocionante, pero de ello no saldrá nada. No lleva a ninguna parte. No hay nada que hacer con ello.”

“Trabaja a fondo, pues, durante la etapa de decepción. El Enemigo deja que esta desilusión se produzca al comienzo de todos los esfuerzos humanos. En cada actividad de la vida, esta decepción marca el paso de algo con lo que se sueña y a lo que se aspira a un laborioso quehacer. Al desear su libertad, el Enemigo renuncia, consecuentemente, a la posibilidad de guiarles, les deja que lo hagan “por sí solos”. Una vez que superan con éxito esta aridez inicial, los humanos se hacen menos dependientes de las emociones y, en consecuencia, resulta mucho más difícil tentarles.”

“I was beginning to think in Greek. That is the great Rubicon to cross in learning any language. Those in whom the Greek word lives only while they are hunting for it in the lexicon, and who then substitute the English word for it, are not reading the Greek at all; they are only solving a puzzle.”

“La forma de vida biológica que nos viene dada por la naturaleza y que (como todo lo demás en la naturaleza) siempre tiende a gastarse y decaer de modo que sólo puede mantenerse por medio de incesantes subsidios de la naturaleza en forma de aire, agua, comida, etc., es Bios. La vida espiritual que está en Dios desde la eternidad, y que creó el universo entero, es Zoe. Bios tiene, por supuesto, una cierta semejanza vaga y simbólica con Zoe, pero sólo la clase de semejanza que hay entre una fotografía y un lugar, o una estatua y un hombre. Un hombre que cambiase de tener Bios a tener Zoe habría pasado por una transformación tan grande como la de una estatua que pasara de ser una piedra tallada a ser un hombre auténtico.”

“It is not for nothing that you are named Ransom,” said the Voice... The whole distinction between things accidental and things designed, like the distinction between fact and myth, was purely terrestrial. The pattern is so large that within the little frame of earthly experience there appear pieces of it between which we can see no connection, and other pieces between which we can. Hence we rightly, for our sue, distinguish the accidental from the essential. But step outside that frame and the distinction drops down into the void, fluttering useless wings. He had been forced out of the frame, caught up into the larger pattern… “My name also is Ransom,” said the Voice.”

“El amor de necesidad clama a Dios desde nuestra indigencia; el amor-dádiva anhela servir a Dios y hasta sufrir por Él; el amor de apreciación dice: «Te damos gracias por tu inmensa gloria». El amor de necesidad dice de una mujer: «No puedo vivir sin ella»; el amor-dádiva aspira a hacerla feliz, a darle comodidades, protección y, si es posible, riqueza; el amor de apreciación contempla casi sin respirar, en silencio, alegre de que esa maravilla exista, aunque no sea para él, y no se quedará abatido si la pierde, porque prefiere eso antes que no haberla conocido nunca.”

“Dejar de «estar enamorados» no necesariamente implica dejar de amar. El amor en este otro sentido, el amor como distinto de «estar enamorado», no es meramente un sentimiento. Es una profunda unidad, mantenida por la voluntad y deliberadamente reforzada por el hábito; reforzada por (en los matrimonios cristianos) la gracia que ambos cónyuges piden, y reciben, de Dios. Pueden sentir este amor el uno por el otro incluso en los momentos en que no se gustan, del mismo modo que yo me amo a mí mismo incluso si no me gusto. Pueden retener este amor incluso cuando cada uno podría fácilmente, si se lo permitieran, estar «enamorado» de otra persona. «Estar enamorados» los llevó primero a prometerse fidelidad; este amor más tranquilo les permite guardar esa promesa. Es a base de este amor como funciona el motor del matrimonio: estar enamorados fue la ignición que lo puso en marcha.”

“El Enemigo describió a la pareja casada como “una sola carne”. Pablo no lo limitó a las parejas casadas. Para él, la mera copulación da lugar a “una sola carne”. Lo cierto es que siempre que un hombre yace con una mujer, les guste o no, se establece entre ellos una relación trascendente que debe ser eternamente disfrutada o eternamente soportada.”

“Se cree a veces que los muertos nos están mirando. Y pensamos, con razón o sin ella, que, si nos miran, lo harán con mucha mayor claridad que antes. ¿Se dará cuenta ahora H. de cuánto espumarajo y oropel había en lo que tanto ella como yo llamábamos «mi amor»? Así sea. Mírame sin piedad, querida. Ni aunque pudiera hacerlo me escondería. No solíamos idealizarnos uno a otro. No teníamos secretos uno para el otro. Conocías de sobra mis rincones más putrefactos. Si ahora descubres algo aún peor, soy capaz de soportarlo. Y tú también. Rebate, explícate, búrlate de mí, perdóname. Porque este es uno de los milagros del amor; que consigue dar a la pareja –pero quizá más aún a la mujer– el poder de penetrar en sus propios engaños, y a pesar de todo no vivir desengañada.”

“El marido debe amar a la esposa como Cristo amó a su Iglesia y —sigamos leyendo— «dio la vida por ella» (Efesios 5, 25). Así pues, esta autoridad está más plenamente personificada no en el marido que todos quisiéramos ser, sino en Aquel cuyo matrimonio más se parece a una crucifixión, cuya esposa recibe más y da menos, es menos digna que él, es —por su misma naturaleza— menos amable. Porque la Iglesia no tiene más belleza que la que el Esposo le da; Él no la encuentra amable, pero la hace tal. Hay que mirar el crisma de esta terrible coronación no en las alegrías del matrimonio de cualquier hombre, sino en sus penas, en la enfermedad y sufrimientos de una buena esposa, o en las faltas de una mala esposa, en la perseverante (y nunca ostentosa) solicitud o inextinguible capacidad de perdón de ese hombre, perdón, no aceptación. Así como Cristo ve en la imperfecta, orgullosa, fanática o tibia Iglesia terrena a la Esposa que un día estará «sin mancha ni arruga», y se esfuerza para que llegue a serlo, así el esposo, cuya autoridad es como la de Cristo (y no se le ha concedido ninguna de otra clase), jamás debe desesperar. Por tanto, en esos matrimonios desgraciados, la «autoridad» del marido, si es que puede mantenerla, es más semejante a la de Cristo.”

“Las más inflexibles feministas no tienen que envidiar al sexo masculino la corona que les es ofrecida, ya sea en el misterio pagano o en el cristiano: porque una es de papel; la otra, de espinas. El verdadero peligro no está en que los maridos vayan a coger la corona de espinas con demasiada vehemencia, sino que ellos permitan u obliguen a sus mujeres a que se la roben.”

“They say Aslan is on the move- perhaps has already landed." And now a very curious thing happened. None of the children knew who Aslan was any more than you do; but the moment the Beaver had spoken these words everyone felt quite different. Perhaps it has sometimes happened to you in a dream that someone says something which you don't understand but in the dream it feels as if it has some enormous meaning- either a terrifying one which turns the whole dream into a nightmare or else a lovely meaning too lovely to put into words, which makes the dream so beautiful that you remember it all your life and are always wishing you could get into that dream again. It was like that now. At the name of Aslan each one of the children felt something jump in its inside. Edmund felt a sensation of mysterious horror. Peter felt suddenly brave and adventurous. Susan felt as if some delicious smell or some delightful strain of music had just floated by her. And Lucy got the feeling you have when you wake up in the morning and realize that it is the beginning of the holidays or the beginning of summer.”

“Only five minutes later he noticed a dozen crocuses growing round the foot of an old tree- gold and purple and white. Then came a sound even more delicious than the sound of water. Close beside the path they were following, a bird suddenly chirped from the branch of a tree. It was answered by the chuckle of another bird a little further off. And then, as if that had been a signal, there was chattering and chirruping in every direction, and then a moment of full song, and within five minutes the whole wood was ringing with birds' music, and wherever Edmund's eyes turned he saw birds alighting on branches, or sailing overhead or chasing one another or having their little quarrels or tidying up their feathers with their beaks. "Faster! Faster!" said the Witch. There was no trace of the fog now. The sky became bluer and bluer, and now there were white clouds hurrying across it from time to time. In the wide glades there were primroses. A light breeze sprang up which scattered drops of moisture from the swaying branches and carried cool, delicious scents against the faces of the travelers. The trees began to come fully alive. The larches and birches were covered with green, the laburnums with gold. Soon the beech trees had put forth their delicate, transparent leaves. As the travelers walked under them the light also became green. A bee buzzed crossed their path.”

“Every moment the patches of green grew bigger and the patches of snow grew smaller. Every moment more and more of the trees shook off their robes of snow. Soon, wherever you looked, instead of white shapes you saw the dark green of firs or the black prickly branches of bare oaks and beeches and elms. Then the mist turned from white to gold and presently cleared away altogether. Shafts of delicious sunlight struck down on to the forest floor and overhead you could see a blue sky between the tree tops. Soon there were more wonderful things happening. Coming suddenly round a corner into a glade of silver birch trees Edmund saw the ground covered in all directions with little yellow flowers- celandines. The noise of water grew louder. Presently they actually crossed a stream. Beyond it they found snowdrops growing.”

“These two Kings and two Queens governed Narnia well, and long and happy was their reign. At first much of their time was spent in seeking out the remnants of the White Witch's army and destroying them, and indeed for a long time there would be news of evil things lurking in the wilder parts of the forest- a haunting here and a killing there, a glimpse of a werewolf one month and a rumor of a hag the next. But in the end all that foul brood was stamped out. And they made good laws and kept the peace and saved good trees from being unnecessarily cut down, and liberated young dwarfs and young satyrs from being sent to school, and generally stopped busybodies and interferers and encouraged ordinary people who wanted to live and let live. And they drove back the fierce giants (quite a different sort from Giant Rumblebuffin) in the North of Narnia when these ventured across the frontier. And they entered into friendship and alliance with countries beyond the sea and paid them visits of state and received visits of state from them. And they themselves grew and changed as the years passed over them. And Peter became a tall and deep-chested man and a great warrior, and he was called King Peter the Magnificent. And Susan grew into a tall and gracious woman with black hair that fell almost to her feet and the kings of the countries beyond the sea began to send ambassadors asking for her hand in marriage. And she was called Queen Susan the Gentle. Edmund was a graver and quieter man than Peter, and great in council and judgement. He was called King Edmund the Just. But as for Lucy, she was always gay and golden-haired, and all the princes in those parts desired her to be their Queen, and her own people called her Queen Lucy the Valiant.”

“An unliterary man may be defined as one who reads books once only. . . . We do not enjoy a story fully at the first reading. Not till the curiosity, the sheer narrative lust, has been given its sop and laid asleep, are we at leisure to savour the real beauties. Till then, it is like wasting great wine on a ravenous natural thirst which merely wants cold wetness.”

“Although Lasaraleen had said she was dying to hear Aravis's story, she showed no sign of really wanting to hear it at all. She was, in fact, much better at talking than at listening. She insisted on Aravis having a long and luxurious bath (Calormene baths are famous) and then dressing her up in the finest clothes before she would let her explain anything. The fuss she made about choosing the dresses nearly drove Aravis mad. She remembered now that Lasaraleen had always been like that, interested in clothes and parties and gossip. Aravis had always been more interested in bows and arrows and horses and dogs and swimming. You will guess that each thought the other silly. But when at last they were both seated after a meal (it was chiefly of the whipped cream and jelly and fruit and ice sort) in a beautiful pillared room (which Aravis would have liked better if Lasaraleen's spoiled pet monkey hadn't been climbing about it all the time) Lasaraleen at last asked her why she was running away from home.”

“Algunos piensan que después de esta vida, o tal vez después de varias vidas, las almas humanas serán «absorbidas» por Dios. Pero cuando tratan de explicar lo que quieren decir, parecen estar pensando en ser absorbidos por Dios como una cosa material es absorbida por otra. Dicen que es como una gota de agua que se desliza al mar. Pero, por supuesto, ese es el final de la gota. Si eso es lo que sucede con nosotros, ser absorbidos es lo mismo que dejar de existir. Son sólo los cristianos los que tienen una idea de cómo las almas humanas pueden ser incorporadas en la vida de Dios y sin embargo seguir siendo las mismas…, de hecho, siendo mucho más ellas mismas de lo que eran antes.”

“Para ser malo, debe existir y poseer inteligencia y voluntad. Pero la existencia, la inteligencia y la voluntad son en sí mismas buenas. Por lo tanto debe estar obteniéndolas de un Poder Bueno: incluso para ser malo debe pedir prestado o robar a su oponente. ¿Empezáis a comprender por qué el cristianismo ha dicho siempre que el demonio es un ángel caído? Eso no es un mero cuento infantil. Es un reconocimiento real de que el mal es un parásito, no la cosa original. Los poderes que le permiten al mal seguir adelante son poderes que le ha otorgado la bondad. Todas las cosas que le permiten a un mal hombre ser eficazmente malo son buenas en sí mismas: la resolución, la inteligencia, la belleza, la existencia misma. Por eso, el dualismo, en un sentido estricto, no funcionará.”

“Lo que estamos intentando hacer es seguir siendo lo que llamamos «nosotros mismos», mantener la felicidad personal como nuestra meta más preciada en la vida, y sin embargo, al mismo tiempo, ser «buenos». Todos estamos tratando de que nuestra mente y nuestro corazón sigan su camino —centrado en el dinero, o el placer o la ambición— con la esperanza, a pesar de esto, de comportarnos honesta, casta y humildemente. Y eso es exactamente lo que Cristo nos advirtió que no podíamos hacer.”

“Es evidente que los regalos naturales llevan consigo un peligro similar. Si tenéis unos nervios sanos, una inteligencia desarrollada, salud, popularidad y una buena educación, es probable que estéis bastante satisfechos con vuestro carácter tal como es. «¿Para qué meter a Dios en esto?» Es muy posible que creáis que todas estas virtudes son obra vuestra, y también es fácil que no sintáis la necesidad de mejorarlas. A menudo, la gente que goza de esta clase de virtudes no puede ser llevada a reconocer su necesidad de Cristo hasta que un día las virtudes le abandonan y su autosatisfacción se ve defraudada. En otras palabras, es difícil para aquellos que son «ricos» en este sentido entrar en el Reino.”

“My contention is that good men (not bad men) consistently acting upon that position would act as cruelly and unjustly as the greatest tyrants. They might in some respects act even worse. Of all tyrannies a tyranny sincerely exercised for the good of its victims may be the most oppressive. It may be better to live under robber barons than under omnipotent moral busybodies. The robber baron's cruelty may sometimes sleep, his cupidity may at some point be satiated; but those who torment us for our own good will torment us without end for they do so with the approval of their own conscience. They may be more likely to go to Heaven yet at the same time likelier to make a Hell of earth.”

“[...] a imortalidade faz essa outra diferença que, a propósito, tem uma relação com a diferença entre o totalitarismo e a democracia. Se os indivíduos vivem apenas setenta anos, então um Estado, ou uma nação, ou uma civilização que pode durar mil anos são mais importantes do que um indivíduo. Todavia, se o cristianismo for verdadeiro, então o indivíduo não apenas é mais importante, mas também incomparavelmente mais relevante, porque ele é perene, e a vida de um Estado ou de uma civilização, quando comparada com a dele, não passa de um sopro.”

“Now pain, like the other evils, may of course recur because the cause of the first pain (disease, or an enemy) is still operative: but pain has no tendency, in its own right, to proliferate. When it is over, it is over, and the natural sequel is joy. This distinction may be put the other way round. After an error you need not only to remove the causes (the fatigue or bad writing) but also to correct the error itself: after a sin you must not only, if possible, remove the temptation, you must also go back and repent the sin itself. In each case an 'undoing' is required. Pain requires no such undoing. You may need to heal the disease which caused it, but the pain, once over, is sterile—whereas every uncorrected error and unrepented sin is, in its own right, a fountain of fresh error and fresh sin flowing on to the end of time.”

“But flippancy is the best of all. In the first place it is very economical. Only a clever human can make a real Joke about virtue, or indeed about anything else; any of them can be trained to talk as if virtue were funny. Among flippant people the joke is always assumed to have been made. No one actually makes it; but every serious subject is discussed in a manner which implies that they have already found a ridiculous side to it.”

“El presente es el punto en el que el tiempo coincide con la eternidad. Nuestra tarea consiste en alejarles de lo eterno y del presente. Con esto en mente, a veces tentamos a un humano (pongamos una viuda o un erudito) a vivir en el pasado. De ahí que casi todos los vicios tengan sus raíces en el futuro. La gratitud mira al pasado y el amor al presente; el miedo, la avaricia, la lujuria y la ambición miran hacia delante.”

“Ningún hombre sabe lo malo que es hasta que ha intentado con todas sus fuerzas ser bueno. Circula la absurda idea de que los buenos no saben lo que es la tentación. Esta es una mentira evidente. Los malos, en un sentido, saben muy poco de la maldad. Han vivido una vida protegida porque han cedido siempre a ella. Jamás averiguamos la fuerza del impulso del mal dentro de nosotros hasta que intentamos luchar contra él, y Cristo, porque fue el único hombre que jamás cedió ante la tentación, es también el único hombre que sabe absolutamente lo que la tentación significa… el único realista total. Muy bien, pues. Lo más importante que aprendemos de un intento serio de practicar las virtudes cristianas es que fracasamos. Si teníamos la idea de que Dios nos había puesto una especie de examen, y de que podíamos obtener buenas notas mereciéndolas, esa idea tiene que ser abandonada.”

“La cuestión de la fe surge después de que un hombre ha hecho lo posible por practicar las virtudes cristianas, y ha descubierto su fracaso, y ha visto que incluso si pudiera ponerlas en práctica sólo le estaría devolviendo a Dios lo que ya es de Dios. En otras palabras, descubre su insolvencia. Pues bien; una vez más, lo que a Dios le importa no son exactamente nuestras acciones. Lo que le importa es que seamos criaturas de una cierta calidad -la clase de criaturas que Él quiso que fuéramos—, criaturas relacionadas con Él de una cierta manera. No añado «y relacionadas entre ellas de una cierta manera», porque eso ya está incluido: si estáis a bien con Él inevitablemente estaréis a bien con todas las demás criaturas.”

“Y así es como empezó la teología. La gente ya sabía de la existencia de Dios de una manera vaga. Entonces llegó un hombre que afirmó ser Dios y que no era, sin embargo, la clase de hombre que se podía tachar de lunático. Ese hombre hizo que le creyesen. Volvieron a encontrarlo después de que lo hubieran matado. Y luego, después de que habían sido formados en una pequeña sociedad o comunidad, encontraron de alguna manera a Dios también dentro de ellos: dirigiéndolos, haciéndolos capaces de hacer cosas que no habían podido hacer hasta entonces. Y cuando lo dilucidaron todo, encontraron que habían llegado a la definición cristiana del Dios tripersonal. Esta definición no es algo que hayamos inventado. La teología es, en un sentido, conocimiento experimental. Son las religiones sencillas las que deben inventarse.”

“Esta rebelión de vuestros estados de ánimo contra vuestro auténtico yo ocurrirá de todas maneras. Precisamente por eso la fe es una virtud tan necesaria: a menos que les enseñéis a vuestros estados de ánimo «a ponerse en su lugar» nunca podréis ser cristianos cabales, o ni siquiera ateos cabales, sino criaturas que oscilan de un lado a otro, y cuyas creencias realmente dependen del tiempo o del estado de vuestra digestión. En consecuencia es necesario fortalecer el hábito de la fe. El primer paso es reconocer el hecho de que vuestros estados de ánimo cambian. El siguiente es asegurarse de que, si habéis aceptado el cristianismo, algunas de sus principales doctrinas serán deliberadamente expuestas a vuestra mente todos los días. De ahí que las oraciones diarias, las lecturas religiosas y el acudir a la iglesia son partes necesarias de la vida cristiana. Se nos tiene que recordar continuamente aquello en lo que creemos. Ni esta creencia ni ninguna otra permanecerá automáticamente viva en la mente. Debe ser alimentada.”