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Dios Quotes

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Dios Quotes

“En cuanto Padre, él es Creador y Omnipotente. Su omnipotencia no la comprendemos porque la escindimos de su paternidad. Si nosotros fuésemos omnipotentes, impediríamos enseguida el mal, y para hacerlo tendríamos que quitar la libertad, transformando el mundo en una jaula, en una prisión; en cambio, Él es Omnipotente en cuanto Padre, y en esta clave es Creador. No ha hecho las cosas de manera que todo sea igual: ¿quieres ver si un padre estaría contento de tener ocho hijos todos idénticos? No, todos diferentes, porque es padre, porque los ama personalmente, singularmente, uno por uno.”

“Dios está dentro de ti y dentro de cada cual. Tú vienes al mundo con Dios. Pero solo lo encuentra aquel que lo busca dentro de sí. Y a veces se manifiesta aunque tú no lo busques o no sepas lo que estás buscando. A la mayoría de la gente eso le ocurre a través de una desgracia. De una pena. Cuando se sienten hechos polvo. ¿Y Dios no es «Él» ni «Ella»?, pregunto. Exacto. Dios es, sencillamente Dios. Pero ¿qué aspecto tiene? Ninguno. No es cosa de cine. Es algo que no puedes separar de las demás cosas, incluido tú mismo. Yo creo que Dios lo es todo. Todo lo que es, ha sido o será. Y cuando tú pienses así y estés satisfecha de pensar así, es que ya lo has encontrado.”

“Así ha resumido Juan el significado más profundo de las genealogías, y nos ha enseñado a entenderlas también como una explicación de nuestro propio origen, de nuestra verdadera «genealogía». De la misma manera que, al final, las genealogías se interrumpen, puesto que Jesús no fue generado por José, sino que nació de modo totalmente real de la Virgen María por obra del Espíritu Santo, así esto vale también ahora para nosotros: nuestra verdadera «genealogía» es la fe en Jesús, que nos da una nueva proveniencia, nos hace nacer «de Dios».”

“Una vez traspasado el umbral que tanto temía cruzar, todo me parecía sencillísimo. No veía más que una cosa: a Dios, que era todo en todo; no había más que una voluntad que lo gobernaba todo: la voluntad de Dios. Solo tenía que verla, descubrirla en cualquier circunstancia en la que me hallara, y dejarme guiar por ella. Dios está en todo, lo sostiene todo, lo gobierna todo. Descubrirlo así en cada situación y en cada circunstancia, ver su voluntad en todo, significaba aceptar cada circunstancia y cada situación, y dejarse llevar con una seguridad y una confianza perfectas.”

“Pero volví a pensar en lo inútil que resultaba conceptuar el destino del hombre como el producto diamantino de su voluntad, pues estaba allí la guerra, hermana milenaria de la peste, capaz de sacudirlo como el terremoto la corteza de la tierra, poco podían ante ella las mejores voluntades, desgonzadas como un pelele ante su dictamen implacable, al diablo con el destino humano, ramificación de posibilidades inciertas y nefastas, y así se navegaban los mares, así se sufrían los climas, así se perseguían los mirajes del viento y del sol, así se odiaba, así se amaba, todo para terminar haciendo el nido final en la tumba, eso era el hombre, un ser a imagen y semejanza de un Creador sin imagen ni semejanza, el fruto de cuya vida ni siquiera aprovecharía como manjar a criaturas superiores, sino que iría a pudrirse en boquerones húmedos, por él mismo cavados, cuánta idiotez el mundo bello, irisado de ambiciones y congojas, qué sueño de sombras, qué luchar para subsistir y subsistir para poder luchar, y todo para bien o mal morir, en una irónica petición de principio, en un maloliente círculo vicioso contra el cual se estrellaban filosofías, escuelas, ciencias, modas, astrologías, porque era insuperable su idiotez, y mucha la ominosa limitación de nuestras fantasías hipnotizadas por el señuelo de la sabiduría como animal que iniciara el sueño de la razón en momentos de ser conducido al matadero, así que para qué el hilo frágil de la razón, por qué no mejor el instinto ciego del bruto, que conoce y acepta resignadamente el universo, sin preocuparse por el término irreparable de su tránsito infecundo.”

“Ahora bien, si alguno se sale de la costumbre común, enseguida se le abruma con normas, reglas y métodos. Y si él no pasa por ello, y no acepta lo que el arte de la piedad ha establecido, o si no lo observa con constancia, la cosa es clara: todos temen por él, y su camino resulta claramente sospechoso. Ahora bien, ¿no es cosa sabida que todas las prácticas, por buenas y santas que sean, no son, después de todo, sino caminos que conducen a la unión con Dios? ¿Para que, pues, ha de ejercitarse en ellas aquél que no está ya en el camino, sino en la meta? Los pasados métodos han perdido para ella toda su utilidad, y no son más que un camino ya recorrido, que quedó atrás. Exigirle, pues, al alma que vuelva a adoptar aquellos métodos o que continúe siguiéndolos, equivale a pretender que abandone el término al que llegó, para volver al camino que a él le condujo.”

“El arrepentimiento lleva a la sanación: saber quiénes somos a través de la revelación de quién es Él. La sanación implica perdón reconociendo mis pecados como participación en la rebelión de la humanidad contra Dios en el pecado original. Aceptar la obra salvadora de Cristo es fundamental para la liberación de espíritus malignos. Liberación es ruptura de patrones de pensamiento (reconocimiento de nuestros enemigos), descubrir mentiras internas y hacerse responsable de nuestra vida.”

“El hombre en esta parábola no reconoció su necesidad de misericordia. No la pidió, y cuando se le dio no la recibió. Solo recibió lo que pidió: tiempo para devolverla. Seguía siendo un esclavo de su deuda. No podemos dar lo que no hemos recibido. Este siervo no recibió misericordia y por lo tanto no tuvo misericordia para dar. ¡También es cierto que no podemos recibir lo que nos negamos a dar! Y con cada bendición que Dios trae a nuestras vidas viene la responsabilidad de usarla.”

“Vivir en el tiempo equivale a cambiar. La sequía y monotonía que tu paciente está atravesando ahora no son, como gustosamente supones, obra tuya; son meramente un fenómeno natural. Nuestro objetivo de guerra es un mundo en el que Nuestro Padre de las Profundidades haya absorbido en su interior a todos los demás seres; el Enemigo desea un mundo lleno de seres unidos a Él pero todavía distintos.”

“Debes haberte preguntado muchas veces por qué el Enemigo no hace más uso de Sus poderes para hacerse sensiblemente presente a las almas humanas. Para Él, sería inútil meramente dominar una voluntad humana. Las criaturas han de ser una con Él, pero también ellas mismas. Él quiere que aprendan a andar y debe, por tanto, retirar Su mano; y sólo con que de verdad exista en ellos la voluntad de andar, se siente complacido hasta por sus tropezones. De ahí que las oraciones ofrecidas en estado de sequía sean las que más le agradan.”

“Si te agradan las almas ámalas en Dios; porque ellas también son inestables, pero en Dios se estabilizan y sin Él pasan y perecen. Han de ser, pues, amadas en Dios. Donde Él está, la verdad adquiere sabor; Él está muy adentro del corazón, pero el corazón se aparta de Él. Cristo, nuestra vida, bajó acá para llevarse nuestra muerte y matarla con la abundancia de su vida; con tonante voz nos llamó para que volviéramos a Él. Y luego desapareció de nuestra vista para que lo busquemos en nuestro corazón y allí lo encontremos. Se fue, pero aquí está. No se quiso quedar largo tiempo con nosotros, pero no nos dejó. Se fue hacia el lugar en que siempre estuvo y que nunca abandonó; porque Él hizo el mundo y estuvo en el mundo, adonde vino para salvar a los pecadores.”

“Podemos suponer con buenas razones que Mateo haya oído resonar en el nombre de Nazaret la palabra profética del «retoño» (nezer) y haya visto en la denominación de Jesús como Nazoreo una referencia al cumplimiento de la promesa, según la cual Dios daría un nuevo brote del tronco muerto de Isaías 11:1, sobre el cual se posaría el Espíritu de Dios. Si a esto añadimos que, en la inscripción de la cruz, Jesús es denominado Nazoreo (ho Nazōraĩos) (cf. Jn 19,19), el título adquiere su pleno significado: lo que inicialmente debía indicar solamente su proveniencia, alude sin embargo al mismo tiempo a su naturaleza: él es el «retoño», el que está totalmente consagrado a Dios, desde el seno materno hasta la muerte.”

“La persona que ama más a Dios es la que comprende la profundidad de su pecado y el significado del sacrificio de Dios. Una comprensión superficial de estos misterios te deja con un amor superficial. Perdonarte a ti mismo es simplemente una declaración de que estás de acuerdo con Dios, que no te sujetarás a estándares más altos que Dios, y que no te exigirás más de lo que Él te pide. La persona que nos ha ofendido es realmente una fuente de bendición. Nos permite apreciar quiénes somos y cómo nos hizo Dios.”

“La liberación de la esclavitud espiritual se nos ofrece para que podamos recibir la bendición que Dios nos ha dado en su Hijo, y de esta forma podamos vivir para la alabanza de su gloria. Dios se complace cuando buscamos todo lo que nos entrega en Cristo. La plenitud de lo que significa ser bendecido reside en conocer a Cristo y la verdad de nuestra identidad y destino en Él. Es saber que Él tiene planes especiales para nuestro futuro.”

“Cada mañana puede ser el alba de una vida pascual, donde ver el poder de Dios. La paradoja del sexto día: «Produzca la tierra seres vivos» es una experiencia que se debe hacer y rehacer: la tierra inerte produce vida, novedad. Las humillaciones que nos redimensionan nos devuelven a la verdad, y las que nos crucifican nos dan la ocasión de ponernos en manos de Dios y dejarle cumplir su obra.”

“Gracia y libertad se compenetran recíprocamente, y no podemos expresar la acción de una sobre la otra mediante fórmulas claras. Es verdad que no podríamos amar si antes no hubiésemos sido amados por Dios. La gracia de Dios siempre nos precede, nos abraza y nos sustenta. Pero sigue siendo también verdad que el hombre está llamado a participar en este amor, y que no es un simple instrumento de la omnipotencia de Dios, sin voluntad propia; puede amar en comunión con el amor de Dios, o también rechazar este amor.”

“Es difícil de entender porque resulta contraintuitivo para los calores humanos de comprensión. La cantidad de data que se genera en un segundo, en el mundo actual es tan grande que la hemos dejado como algo incognoscible. Hemos asumido que se encuentra por fuera total de nuestro alcance o raciocinio. La hemos llamado destino, voluntad de Dios o suerte azarosa. Cuando en verdad, no hay nada en este universo librado al azar.”

“Mirad, Señor, con qué concierto se manifiestan las razones de Dios: podéis, de un golpe, someter toda disidencia, las leyes contra morse y judíos extiéndanse a idólatras, y las leyes contra éstos, aplicase igualmente a aquéllos; paguen los hijos los delitos de los padres, ¿pues no manchó la sangre del Crucificado, para siempre, la estirpe de sus verdugos?, permanezca en secreto el acusador, ¿ pues debe dar razón de sus actos quien obra en nombre De Dios?, ni se enfrenten nunca acusador ni acusado, ¿pues enfrentaríais a vulgar reo con el Supremo Hacedor?, ni haya publicación de testigos, ¿ pues confundiría a quienes venden su alma al diablo con quienes la venden a Dios?; y así, hagas pesquisa de todos hasta que todos tengan miedo hasta de oír y hablar entre sí; cautívese el entendimiento a las cosas de la Fe; e impóngase, en fin acá y allá, silencio a todos, pues por el menor resquicio pretextado de ciencia o poesía, cuélanse las heterodoxias, los errores, las taras judaícas, arábigas e idolátricas.”