Quotessence
Home / Topics / Dolor Quotes

Dolor Quotes

Browse 292 quotes about Dolor.

Dolor Quotes

“El trabajo de abrir el pecho, no con voluntad: "¡Hay que abrir el pecho!" - ¿De dónde puede salir el movimiento que permitiría ampliar el espacio entre el hombro y el esternón? Trabajo que desgarra la piel por dentro. - ¿Es necesario desgarrarse? ¿No habrá otra forma de abrirse? Un abrir sin desgarrarse. Difícil equilibrio. Cada uno lo prueba con su propio cuerpo. Y hay respiraciones que parecen detenerse o simplemente se van quebrando de a poco. - ¿Y si hay dolor? - pregunta alguien del grupo. - No cerrarse, dejen que el dolor encuentre su salida. Pero, dejar que salga el dolor no es tarea fácil, implica el deseo de no querer el dolor que a veces ha sido necesario para sentirse viva. - Un dolorcito, por amor de Dios... El deseo de no desear el dolor.”

“Y sin embargo -pensó Ana mientras iban al encuentro del grupo-, es muy posible que sufra más que yo. Sus perspectivas de dicha no pueden haber terminado tan absolutamente. Es más joven que yo; más joven de sentimientos en caso de que no lo sea por edad; más joven por ser un hombre. Podrá rehacer su vida y ser feliz con alguna otra.”

“Mis dolencias aparecen de forma traicionera, nunca se sabe cuándo. Algo sucede en mi cuerpo, y lo primero que me duelen son los huesos. Es un dolor desagradable, empalagoso y constante. No desaparece durante horas, y a veces ni siquiera durante días. No es posible esconderse de este dolor, no hay ni pastillas ni inyecciones para calmarlo. Tiene que hacerme daño, igual que un río está obligado a fluir y el fuego a arder. Me recuerda cruelmente que estoy hecha de efímeras partículas materiales que se desgastan a cada segundo. ¿Podría acostumbrarme a él? Vivir como viven las personas en las ciudades de Oswiecim -la Auschwitz nazi- o Hiroshima, sin pensar en absoluto en lo que ocurrió anteriormente allí. Simplemente viven. Al dolor de huesos le siguen el dolor de estómago, de intestino, de hígado, de todo lo que tenemos dentro. Un dolor persistente, que solo la glucosa es capaz de atenuar parcialmente, por lo que siempre llevo unas ampollas en mis bolsillos. Nunca sé cuándo puedo sufrir un ataque, cuándo voy a sentirme peor. A veces tengo la impresión de que estoy construida únicamente con síntomas de enfermedad, de que soy un fantasma hecho de dolor. Cuando no consigo reponerme, imagino que en el estómago, desde el cuello hasta el perineo, tengo una cremallera y que la voy abriendo lentamente, de arriba abajo. Y después saco las manos de las manos, las piernas de las piernas y la cabeza de la cabeza. Salgo de mi propio cuerpo y este cae como un montón de ropa vieja. Soy pequeña y delicada, casi transparente. Mi cuerpo es como el de una medusa: blanco, lechoso, fosforescente. Solo esa fantasía es capaz de proporcionarme cierto alivio. Me ayuda a liberarme también.”

“No hace falta que lo hayas vivido antes para reconocerlo, no es necesario. Hay un instante, un hecho, un gesto, una llamada, una palabra que lo cambia todo. Y cuando ocurre, cuando llega, cuando es pronunciada, rompe el timón con el que habías creído gobernar tu vida y arrasa los ilusos planes que habías ideado para el mañana mostrándote la realidad. Que todo lo que parecía firme no lo era, que todas las preocupaciones de la existencia son absurdas, porque lo único absoluto y total es el caos que te obliga a doblegarte sumiso y humillado bajo el poder de la muerte.”