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Soledad Quotes

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Soledad Quotes

“Pero ¿quién era yo ahora, un hombre o una mujer? Había luchado muy duro durante mucho tiempo para que me considerasen una mujer como las demás, pero siempre me había sentido excluida por mis diferencias. Nunca habría pensado que el passing iba a esconderme. Creía que me iba a permitir expresar la parte de mi ser que no parecía propia de una mujer. Sin embargo, no había podido explorar cómo era ser alguien que no estaba en un lado ni en otro. Simplemente me había convertido en un tío, en un hombre sin pasado. ¿Quién era yo ahora, un hombre o una mujer? Nunca tendría una respuesta mientras esas fuesen las dos únicas opciones; mientras me siguieran haciendo esa pregunta. (p. 374)”

“En realidad, no sé qué haría si de pronto, por algún motivo, tuviera que vivir solo. Si en mi cama sintiera, en vez de su tibieza, su ausencia; si no pudiera reclamarle un movimiento brusco que me despierta; si a media noche no pudiera impacientarme y decirle que se retire un poco, porque tengo calor, o en la madrugada, quedamente, apretando su mano, que se acerque.”

“—Estaba pensando en aquel día en que Sam Hamilton, tú y yo tuvimos una larga discusión por una palabra —dijo Adam—. ¿Cuál era esa palabra? —Ah, sí. Esa palabra era timshel. —Timshel… Y tú dijiste… —Yo dije que en esa palabra se encerraba la grandeza de un hombre, si es que él quería aprovecharla. —Recuerdo que eso le causó un gran placer a Sam Hamilton. —Hizo que se sintiese libre —dijo Lee—. Le concedió el derecho de ser un hombre diferente de todos los demás. —Eso significa la soledad. —Todas las cosas grandes y preciosas son solitarias. —Dime otra vez cuál era esa palabra. —Timshel… Tú podrás.”

“Yo he visto estos solitarios apretujados en increíbles racimos en los andenes y en los coches del tren subterráneo. Apenas queda espacio para mantenerse en pie dentro del denso rebaño, y sin embargo todos van solos, nadie está acompañado; entre el ruido de las ruedas y los mugidos del motor es raro oír una voz humana, y cuando se oye todos los que la alcanzan se vuelven como recién despertados, llenos de sorpresa y hasta de desazón. Cuando alguien quiere informarse sobre el itinerario se dirige al plano mudo que está en la pared, con el gesto con que el peregrino en el desierto o en el mar mira las estrellas para consultar el rumbo. Tampoco casi nadie mira a otro, y cuando por azar dos miradas se cruzan, instantáneamente se desvían llenas del temeroso presentimiento de haberse asomado al más allá. En los andenes esta masa se forma sin soldaduras ni unidad, y se deshace sin desgarramiento, con la silenciosa mecánica con que las moléculas de los líquidos se yuxtaponen y se separan. Moléculas de soledad.”

“Intimidad Soñamos juntos juntos despertamos el tiempo hace o deshace mientras tanto no le importan tu sueño ni mi sueño somos torpes o demasiado cautos pensamos que no cae esa gaviota creemos que es eterno este conjuro que la batalla es nuestra o de ninguno juntos vivimos sucumbimos juntos pero esa destrucción es una broma un detalle una ráfaga un vestigio un abrirse y cerrarse el paraíso ya nuestra intimidad es tan inmensa que la muerte la esconde en su vacío quiero que me relates el duelo que te callas por mi parte te ofrezco mi última confianza estás sola estoy solo pero a veces puede la soledad ser una llama.”

“En la voluntad de Dios revelada y manifestada en las personas, en los lugares y en las cosas que Él nos pone delante, más que en los medios exigidos para cumplirla. Entonces no importa lo que esos medios exijan –sufrimiento, peligro, soledad o penalidades físicas, como el hambre o la enfermedad–: saber que aceptándolos estamos cumpliendo la voluntad de Dios hace más fácil el sacrificio y más ligera la carga. Aceptar lo que venga o lo que suceda como voluntad de Dios, sea cual sea su precio espiritual, psíquico o físico, es el camino más rápido y seguro hacia una libertad del alma y del espíritu que supera toda comprensión y toda explicación.”

“La libertad es la posibilidad de aislamiento. Eres libre si puedes alejarte de los hombre, sin que te obligue a buscarlos la necesidad de dinero, o la necesidad gregaria, o el amor, o la gloria, o la curiosidad, que no pueden encontrar alimento en el silencio y la soledad. Si te resulta imposible vivir solo, has nacido esclavo. Puedes tener toda la grandeza de espíritu, toda la grandeza del alma: eres un esclavo noble o un siervo inteligente: no eres libre.”

“Yo no conocía a Dios Padre. Además, parecía que la raíz de mi bloqueo radicaba en mi relación con mi padre. No tenía malos recuerdos de él. Simplemente no tenía suficientes recuerdos. El alcohol lo mantuvo emocionalmente distante. El trabajo lo mantuvo físicamente ausente. Su padre había muerto cuando tenía dos años y no podía darme lo que no había recibido. Con el rechazo se fue el miedo al rechazo. Ahora sabía el nombre de mi enemigo, y podía luchar contra los hábitos y patrones que se habían desarrollado en mí.”

“Tiene un caparazón, y él mejor que nadie sabe lo difícil que resulta desprenderse de este. «Lo construimos a nuestro alrededor como defensa, adhiriéndolo con tanta precisión a nuestra personalidad que, finalmente, se funde con ella hasta atraparla en el interior. Lo que erigimos para evitar ataques externos acaba convirtiéndose en el peor enemigo, la tumba donde perecen nuestros anhelos y el origen del lado oscuro, ese que se expande hasta eclipsarlo todo.»”

“Te extrañé. No. Te lo juro. ¿Qué te hace pensar eso? No sé. El haberte extrañado, tal vez. ¿Qué podría pasarte si no hubiera llegado? Nada, supongo. Me dio miedo. ¿Miedo? Sí, miedo. ¿Por qué? Porque me sentí solo. Solo siempre has estado. Diferente solo. ¿Diferente cómo? Diferente feo. Solo feo. ¿Como cuando te das cuenta de que estás solo? No, peor. Entonces me extrañaste. Sí. Te extrañé. ¿Qué vamos a hacer en Año Nuevo? Me gusta Sidney. A mí también.”

“El silencio que había no provocaba paz alguna: al contrario, era tan perturbador como tener que escuchar un concierto de Blink 182 estando crudo. Y la recurrente voz me gritaba al oído, Esto —esto— es La Soledad. Bienvenido. Este es tu estado de confort, no porque te sientas cómodo en él, sino porque es el único que conoces. Por eso lo sigues buscando a dondequiera que vas, por eso te alejas de todo al punto en que llegas a la enajenación completa del resto del mundo. No lo quieres, pero no puedes vivir sin él, no sabes vivir sin él. Necesitas tanto a ese falso-estado-de-confort que, por más que lo quieres dejar, no puedes. Y se ha convertido en una trampa, un callejón sin salida del cual no puedes escapar, una adicción de la que por más que quieras no puedes desintoxicarte. Te han convertido en un junkie de soledad, todos se han encargado de darte tus dosis diarias sin falta, todos se han encargado de que te conviertas en eso. Y tampoco quieres aceptar esto pero tú, sí, tú, eres una buena persona. Eres la persona más buena que has conocido en tu vida porque nunca has orillado a nadie a que caiga en esta adicción como lo han hecho contigo. Y no lo has hecho porque sabes que eso es inhumano, que es lo peor que se le puede hacer a una persona. Te creen egoísta, pero tampoco lo eres. Al contrario, has dejado que todos a tu alrededor depositen en ti su egoísmo, el cual ha sido tanto que te ha orillado a lo más cercano que se puede estar del abismo. Eres noble, eres bueno, y tú, así como cualquiera de los que están allá afuera, sólo buscas una cosa. Eso me dijo —me gritó— al oído. Y lo hizo con tanta seguridad que casi se lo creí. Las voces: son tantas que llega un punto en el que no sabes cuál es la tuya.”

“Ya no tengo ni encuentro palabras con las que pedir misericordia. Baldía y fea como una rodilla desnuda es mi alma. Busco un poema que no encuentro, el poema de un cuerpo a quien la desesperación pobló súbitamente en su carne, de mil bocas grandiosas, de dos mil labios gritadores. A mis oídos llegan voces distantes, resplandores pirotécnicos, pero yo estoy aquí solo, agarrado por mi tierra de miseria como con nueve pernos.”

“La libertad es la posibilidad del aislamiento. Eres libre si puedes alejarte de los hombres, sin que te obligue a buscarlos la necesidad de dinero, o la necesidad gregaria, o el amor, o la gloria, o la curiosidad, que no puede encontrar alimento en el silencio y la soledad. Si te resulta imposible vivir solo, has nacido esclavo. Puedes tener toda la grandeza de espíritu, toda la grandeza del alma: eres un esclavo noble o un siervo inteligente: no eres libre. Y la tragedia no es cosa tuya, porque la tragedia de haber nacido así no es cosa tuya, sino solamente del Destino. Ay de ti, no obstante, si la opresión de la vida, ella misma te obliga a ser esclavo. Ay de ti si, habiendo nacido libre, capaz de bastarte y aislarte, la penuria te obliga a convivir. Ésa sí es tu tragedia y la que llevas contigo.”

“Sé que se preguntará cómo demonios sé tanto de usted, pero ¿sabe por qué es? Porque usted no es único. Lleva toda su vida pensando que es especial, que no hay nadie como usted, pero no, no lo es. Incluso su personalidad, moldeada por las gracias y tragedias del mundo, solo es una moneda más con la misma efigie en una gran fortuna. La gente como usted aparece una y otra vez en la historia y se comporta igual, quieran o no. No se puede escapar al destino, no se puede huir de la naturaleza humana. Yo leo la historia, vivo la historia, comprendo y escribo la historia. Sé quién es usted, así que resumamos en que ni ustedes les importamos ni a nosotros nos importan ustedes. No hay más. ¿Le parece bien? ¿Sí? Fenomenal. Se acabó. Fin.”

“Pero ¿Dónde estaban mis amigos y familiares? No había tenido un padre que cuidase de mi infancia, ni una madre que me bendijese con sus sonrisas y caricias; y si los tuve, toda mi vida pasada no era sino tiniebla, un ciego vacío que no distinguía nada. Desde el principio de mis recuerdos, había sido como era entonces en estatura y proporción. Hasta ahora, nunca había visto a un ser que se pareciese a mí ni pretendiese contacto alguno conmigo. ¿ Qué era yo? La pregunta me surgía una y otra vez, sólo para contestarla con gemidos”

“Mira, cariño, a nadie le pasaría nunca por la cabeza hacer una operación a un niño sin someterlo antes a una prueba. ¡Y nadie soñaría siquiera en separar a un niño de su daimonion! La única cosa que se le hace es un pequeñísimo corte y a partir de aquel momento ya no hay otra cosa que felicidad. ¡Felicidad para siempre! Tu daimonion es para ti un amigo y un compañero maravilloso mientras eres joven pero, cuando llegas a a pubertad, una edad que ya estás a punto de alcanzar, los daimonions te transmiten una gran cantidad de pensamientos y de sentimientos muy desagradables y eso es precisamente lo que hace que el Polvo penetre en el interior. Gracias a una rápida operación realizada antes de que esto suceda, se alejan para siempre las complicaciones. Y tu daimonion sigue contigo... sólo que queda desconectado de ti. Se convierte en... un cachorrillo encantador. ¡El mejor cachorrillo del mundo! ¿No te gustaría tener un cachorrillo? (Marisa Coulter)”

“Los progresos de las ciencias y de las técnicas, el desarrollo del espíritu crítico, la expansión del espíritu individualista y competitivo impuesto por un mundo donde la rentabilidad y el beneficio reemplazan a los antiguos valores, dejan solo al individuo. La salvación, si existe, no puede estar sino en él, así como la muerte es su muerte, que deberá afrontar sin la ayuda de Dios.”

“Razas víctimas de un poder extraño cualquiera (los negros norteamericanos por ejemplo), entablan un combate con una realidad concreta. Nosotros en cambio, luchamos con entidades imaginarias, vestigios del pasado y fantasmas engendrados por nosotros mismos. Esos fantasmas y vestigios son reales, el menos para nosotros. […] son intocables e invencibles, ya que no están fuera de nosotros, sino en nosotros mismos. […] el mexicano actual, como se ha visto, puede reducirse a esto: el mexicano no quiere o no se atreve a ser él mismo.”