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E Quotes

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“Entonces, ¿para qué recuerda la gente? ¿Para reestablecer la verdad? ¿La justicia? ¿Para liberarse y olvidar? ¿Por qué comprenden que han participado en un acontecimiento grandioso? ¿O porque buscan en el pasado alguna protección? Y todo eso, a sabiendas de que los recuerdos son algo frágil, efímero; no se trata de conocimientos precisos, sino de conjeturas sobre uno mismo. No son aún conocimientos, son solo sentimientos. Lo que siento.”

“Entonces, ¿para qué recuerda la gente? ¿Para restablecer la verdad? ¿La justicia? ¿Para liberarse y olvidar? ¿Porque comprenden que han participado en un acontecimiento grandioso? ¿O porque buscan en el pasado alguna protección? Y todo eso, a sabiendas de que los recuerdos son algo frágil, efímero; no se trata de conocimientos precisos, sino de conjeturas sobre uno mismo. No son aún conocimientos, son solo sentimientos. Lo que siento.”

“Entonces Rodolfo dijo: "Estoy convencido de que esta gran prueba en la que el Señor os tiene qe querida por El, para bien. Os impedirá a todos ser ricos, como realmente corriais el riesgo de ser". El padre estuvo a punto de protestar:"¿Pero no sabes que para crear un puesto de trabajo hoy hacen falta alrededeor de cinco millones? Si uno no reúne el capital necesario, ¿cómo puede crear nuevos puestos de trabajo? Y nosotros los industriales si no damos trabajo, ¿qué hacemos en el mundo?". Esto más o menos hubiera querido objetar Gerardo. Pero no dijo nada. En las palabras del hijo, fraile, que se dirigía a él con una nueva autoridad, sentía que había un fondo de verdad: se comportó, ante él, como si estuviese en la iglesia delante del confesor. "Lo sé", dijo el joven "sé que tú, papá, no has trabajado nunca por el dinero, y que toda tu vida ha sido un servicio. Esto lo he tenido delante de los ojos desde que estoy en el mundo. Es más, si hoy me voy donde me voy, es porque he aprendido tu lección: por el mismo motivo, me parece, también Pino es médico, misionero en Tanganica. Pero existía el peligro, no para ti, quizá, pero un poco para todos nosotros sí, de que tomásemos el gusto por la riqueza, que pegásemos el corázon a la abundancia material, esto es. Quisiera que este dato entrase a formar parte de vuestra consideración de las cosas". Se dirigió a la madre: "Mamá, si es así, no tenemos que consumirnos, no tenemos que angustiarnos por esta prueba. Quería decir esto, nada más".”

“Entonces, un día comencé a escribir, sin saber que me había encadenado de por vida a un noble pero implacable amo. Cuando Dios le entrega a uno un don, también le da un látigo; y el látigo es únicamente para autoflagelarse. [...] La diferencia entre escribir bien y el arte verdadero es sutil, pero brutal. (Capote, pág. 9) »[...] En un cuento de Henry James, creo que “The Middle Years”, su personaje, un escritor en las sombras de la madurez, se lamenta: “Vivimos en la oscuridad, hacemos lo que podemos, el resto es la demencia del arte”. O palabras parecidas. En cualquier caso, míster James lo expone en toda la línea; nos está diciendo la verdad. Y la parte más negra de las sombras, la zona más demencial de la locura, es el riguroso juego que conlleva. (Capote, pp. 12-13) »Los escritores, cuando menos aquellos que corren auténticos riesgos, que están ansiosos por morder la bala y pasar la plancha de los piratas, tienen mucho en común con otra casta de hombres solitarios: los individuos que se ganan la vida jugando al billar y dando cartas. (Capote, pág. 13) »[...] Para empezar, creo que la mayoría de los escritores, incluso los mejores, son recargados. Yo prefiero escribir de menos. Sencilla, claramente, como arroyo del campo. (Capote, pág. 15). »[...] Entretanto, aquí estoy en mi oscura demencia, absolutamente solo con mi baraja de naipes y, desde luego, con el látigo que Dios me dio (Capote, pág. 17)”

“Entonces él se inclina sobre mí y rodamos enlazados al hueco del lecho. Su cuerpo me cubre como una grande ola hirviente, me acaricia, me quema, me penetra, me envuelve, me arrastra desfallecida. A mi garganta sube algo así como un sollozo, y no sé por qué empiezo a quejarme, y no sé por qué me es dulce quejarme, y dulce a mi cuerpo el cansancio infligido por la preciosa carga que pesa entre mis muslos...”

“Entrai qualche volta da solo in cappella. Nel freddo buio mi raccolsi e cercai di pregare. L’odore antico dell’incenso e della pietra mi ricordò che non la vita importa a Dio, ma la morte. Per commuovere Dio, per averlo con sé - ragionavo come fossi credente - bisogna aver già rinunciato, bisogna esser pronti a sparger sangue. Pensavo a quei martiri di cui si studia al catechismo. La loro pace era una pace oltre la tomba, tutti avevano sparso del sangue, com’io non volevo. In sostanza chiedevo un letargo, un anestetico, una certezza di essere ben nascosto. Non chiedevo la pace del mondo, chiedevo la mia. Volevo esser buono per essere salvo.”

“Entrance into the Old Ways begins with the pricking of a finger with a rose thorn, which produces a drop of blood. This opens the way into the Thorned Path, a system, which uses five rose thorns to symbolize the five arts of Witchcraft that one should master. These arts are Herbalist, Fortune-Teller, Spirit Medium, Mystic, and Magician. We call mastering these aspects 'the gathered thorns' --thus the Thorned Path.”

“Entranced by promises of a material paradise of limitless luxury, humanity has too long ignored the mismatch between the imperatives of our existence as living beings on a finite planet and the imperatives of the institutions of money that chart our path to the future. Created to build colonial empires in service to kings, global corporations are ill suited to the task of building just, sustainable, and compassionate civil societies that nurture sufficiency, partnership, and respect for the whole of life.”

“Entrar en una canción tiene que ser como la electricidad: en vez de un sitio, algo que te atraviesa y, mientras lo hace, la atracción hacia unas cosas y la repulsión hacia otras se vuelve muy potente. Tanto que tienes la impresión de estar siendo abducida y ahí estás tú, fuera de órbita, en un sistema planetario nuevo donde importa lo que vibras, deseas, blasfemas y sueñas mientras vives esa maldita canción.”

“Entre el día y el sueño estoy en casa donde duermen los niños, tibios de correrías y los viejos se sientan por la tarde, y arden hogares y su espacio alumbran. Entre el día y el sueño estoy en casa donde suenan campanas de oración y muchachas, cohibidas por ecos que se extinguen, se apoyan fatigadas en el brocal del pozo. Y hay un tilo, que es mi árbol predilecto: y todos los veranos que en él callan se vuelven a mover en las mil ramas y entre el día y el sueño vuelven a despertar.”

“Entre las cosas más importantes que se van preparando dentro de uno se cuentan los encuentros aplazados. Puede tratarse tanto de lugares como de personas, tanto de cuadros como de libros. Hay ciudades que ansío tanto ver, que es como si estuviese predestinado a pasar en ellas una vida entera, desde el comienzo. Con cien ardides evito ir a esas ciudades, y cada nueva ocasión de visitarlas que dejo pasar acrecienta tanto su importancia en mí, que cabría pensar que estoy en el mundo únicamente en razón de ellas, y que si dichas ciudades, que me siguen aguardando, no existiesen, hace ya mucho tiempo que habría yo perecido. Hay personas sobre las cuales oigo hablar con gusto, y es tanto lo que oigo, y tal la avidez con que lo oigo, que podría pensarse que sé yo más sobre ellas que ellas mismas, pero evito ver alguna foto o cualquier representación visual suya, como si hubiera una prohibición especial y justificada de conocer su rostro. También hay personas con las que durante años me he venido encontrando en un mismo camino, personas sobre las cuales reflexiono, parecidas a enigmas que me hubieran encargado de resolver a mí, y no les dirijo, sin embargo, una sola palabra, paso mudo a su lado como mudas ellas pasan junto a mí, y nos miramos con una mirada que es una pregunta y mantenemos bien cerrados los labios; me imagino nuestra primera conversación, y me emociono al pensar cuántas cosas inesperadas llegaría a conocer. Y hay, finalmente, personas a las que desde hace años vengo amando sin que ellas puedan llegar a barruntarlo; yo me voy haciendo cada vez más viejo, y sin duda tiene que parecer una ilusión absurda el que alguna vez vaya a decirles que las amo, aunque siempre vivo pensando en ese instante magnífico. Sería incapaz de existir sin estos prolijos preparativos de lo futuro; y cuando me examino a mí mismo con detalle, veo que no son para mí menos importantes que las sorpresas súbitas que llegan como si no llegasen de ningún sitio y subyugan en el acto. No me gustaría mencionar los libros para los que todavía me estoy preparando; entre ellos se cuentan algunas de las obras más famosas de la literatura universal, obras de cuya importancia no me permitirá dudar, pues sobre ellas están de acuerdo todos aquellos autores del pasado cuyas opiniones han sido determinantes para mí. Es evidente que, tras haber estado aguardando veinte años, una colisión con esas obras se convierte en algo de enorme importancia; tal vez sólo así resulte posible acceder a esos renacimientos espirituales que nos preserven de las consecuencias de la rutina y la decadencia.”

“Entre las herencias del pasado protofarmacológico debemos nombrar -cuando sentimos la necesidad de un empujón, una descarga de tensión, una vacación mental de una realidad desagradable- nuestro hábito de beber alcohol o, si estamos inmersos en una cultura no occidental, de fumar hachís u opio, o masticar hojas de coca o betel o alguno de los tantos embriagantes.”

“Entre las muchas maneras de combatir la nada, una de las mejores es sacar fotografías, actividad que debería enseñarse tempranamente a los niños pues exige disciplina, educación estética, buen ojo y dedos seguros. No se trata de estar acechando la mentira como cualquier repórter, y atrapar la estúpida silueta del personajón que sale del número 10 de Downing Street, pero de todas maneras cuando se anda con la cámara hay como el deber de estar atento, de no perder ese brusco y delicioso rebote de un rayo de sol en una vieja piedra, o la carrera trenzas al aire de un chiquilla que vuelve con un pan o una botella de leche.”

“Entre los desquiciados del mundo, los terroristas son una minoría que tarde o temprano será exterminada.”

“Entre los medios, no sólo de pulir la lengua, sino de extender y generalizar todos los tramos de ilustración, pocos habrá más importantes que el de simplificar la ortografía, como que de ella depende la adquisición más o menos fácil de los dos artes primeros que són como los cimientos sobre los que descansa todo el edificio de la literatura y de las ciencias: leer y escribir.”