Quotessence
Home / Quotes / E Quotes

E Quotes

Browse famous quotes beginning with E. This page is a child index of the full Popular Quotes A-Z directory.

All E Quotes

“El domingo, después del oficio, había bastantes enfermos; pedían socorros y se les daba sólo palabras: -Has pecado y Dios te aflige. Da gracias, menos tendrás que sufrir en la otra vida. Resígnate, sufre, muere. La Iglesia tiene plegarias para sus difuntos.- Débiles, desmadejados, sin esperanza, ni ganas de vivir, seguían bien este consejo y dejaban escapar la vida.”

“El drama del Monte de los Olivos consiste en que Jesús restaura la voluntad natural del hombre de la oposición a la sinergia, y restablece así al hombre en su grandeza. En la voluntad natural humana de Jesús está, por decirlo así, toda la resistencia de la naturaleza humana contra Dios. La obstinación de todos nosotros, toda la oposición contra Dios está presente, y Jesús, luchando, arrastra a la naturaleza recalcitrante hacia su verdadera esencia.”

“El dramaturgo cuyas obras maestras nunca tienen éxito debería considerar con calma la hipótesis de que sus obras son malas; no debería rechazarla de antemano por ser evidentemente insostenible. Si descubre que encaja con los hechos, debería adoptarla como haría un filósofo inductivo. Es cierto que en la historia se han dado casos de mérito no reconocido, pero son mucho menos numerosos que los casos de mediocridad reconocida. Si un hombre es un genio a quien su época no quiere reconocer como tal, hará bien en persistir en su camino aunque no reconozcan su mérito. Pero si se trata de una persona sin talento, hinchada de vanidad, hará bien en no persistir. No hay manera de saber a cuál de estas dos categorías pertenece uno cuando le domina el impulso de crear obras maestras desconocidas. Si perteneces a la primera categoría, tu persistencia es heroica; si perteneces a la segunda, es ridícula. [...] En el auténtico artista, el deseo de aplauso, aunque suele existir y ser muy fuerte, es secundario, en el sentido de que el artista desea crear cierto tipo de obra y tiene la esperanza de que dicha obra sea aplaudida, pero no alterará su estilo aunque no obtenga ningún aplauso. En cambio, el hombre cuyo motivo primario es el deseo de aplauso carece de una fuerza interior que le impulse a un modo particular de expresión, y lo mismo podría hacer un trabajo diferente.”

“El duelo es un mar hecho de nuestras propias lágrimas. Las olas saladas cubren las oscuras profundidades por las que debemos bucear cada uno a nuestro ritmo. Fortalecerse lleva su tiempo. Había días en los que mis brazos cortaban el agua sin problemas y me parecía que todo saldría bien, que la orilla no estaba demasiado lejos. Y de pronto un recuerdo, un solo momento, casi me ahogaba. Entonces volvía al punto de partida y tenía que luchar con todas mis fuerzas para mantenerme en la superficie, agotada, hundiéndome en mi propio dolor.”

“El día del Watusi fue el 15 de agosto de 1971. Aún no era septiembre y ya habíamos ocupado la portería en la que iba a trabajar mi madre, un sótano próximo al gran templo que bautiza el barrio donde impone su sombra. Toda la ciudad, y no sólo las familias de comerciantes y empleados a los que ella iba a servir, comulgaba en un exagerado afecto por la quimera arquitectónica. Eran incesantes las cuestaciones populares para que ese delirio creciera aún más. «¡Ya tenemos cinco torres! Ya tenemos seis!», exclamaba la población con entusiasmo.”

“El ejército alemán no está en el Reich para servir de escuela a la conservación de peculiarismos regionales, sino más bien para formar una institución donde todos los alemanes, aprendan a comprenderse recíprocamente y a adaptarse los unos a los otros. Todo aquello que en la vida nacional pudiera significar antagonismo, ha de saberlo allanar el ejército obrando como el factor de unificación. Deberá, además, sacar al joven conscripto del horizonte estrecho de su campanario y situarlo en el ambiente de la nación. No serán las fronteras de su terruño las que él vea; sino las de la patria, pues, son éstas las que un día tendrá él que defender. Por eso, es improcedente dejarlo en su propio terruño en lugar de hacer que conozca otras partes de Alemania durante el tiempo de su servicio militar.”

“El Ejército es Terrorismo Legal (Soneto de Alto el Fuego) Cualquier planeta que confunda armas con valentía es un planeta de simios. Al priorizar el ejército sobre la educación, solo construimos un mundo de terrorismo. El ejército es sólo terrorismo legal, Para comprender esto hay que ser humano. ¡Qué saben los monos de la paz y el amor, Cuando las armas son emblema del patriotismo! No necesitamos el desarme civil, Necesitamos un desarme universal absoluto. Sólo una prohibición mundial de la producción de armas, Puede facilitar un paradigma de convivencia pacífica. ¡Veamos qué nación tiene el corazón y conciencia, Para legislar prohibición absoluta de las armas! ¡Veamos quiénes son la primera gente civilizada, Veamos qué nación es la primera pacificadora! ¿Para qué sirve un alto el fuego? ¡Acabemos con toda guerra! Disolvamos todos los militares, y desviamos ese dinero a vivienda, educación y atención médica.”

“El ejército inculcó el sentimiento de la responsabilidad absoluta y fomentó también el espíritu de decisión. Contrariamente a lo que ocurría en la vida corriente, saturada de codicia y de materialismo, el ejército educó al pueblo hacia el ideal y hacia la devoción por la patria y por su grandeza. El ejército fue una escuela de educación del pueblo, unido frente a la división de clases y quizá su único defecto fue el de haber instituido el sistema del servicio voluntario de un año; defecto decimos, porque debido a ese sistema se dañaba el principio de la igualdad absoluta, colocando al individuo de mayor preparación intelectual fuera del marco común, lo contrario de lo cual es lo que precisamente habría sido lo provechoso. Ante la carencia del sentido real de la vida que dominaba en nuestras clases elevadas y su alejamiento de su mismo pueblo, habría sido el ejército precisamente el único capaz de influir benéficamente, evitando, por lo menos dentro de sus filas, todo aislamiento de la clase llamada intelectual”

“El Enemigo describió a la pareja casada como “una sola carne”. Pablo no lo limitó a las parejas casadas. Para él, la mera copulación da lugar a “una sola carne”. Lo cierto es que siempre que un hombre yace con una mujer, les guste o no, se establece entre ellos una relación trascendente que debe ser eternamente disfrutada o eternamente soportada.”

“El enemigo mucho mira si una ánima es gruesa o delgada; y si es delgada, procura de más la adelgazar en extremo, para más la turbar y desbaratar. Verbi gracia, si ve que una ánima no consiente en sí pecado mortal ni venial ni aparencia alguna de pecado deliberado, entonces el enemigo, cuando no puede hacerla caer en cosa que parezca pecado, procura de hacerla formar pecado adonde no es pecado, así como en una palabra o pensamiento mínimo. Si la ánima es gruesa, el enemigo procura de engrosarla más. Verbi gracia, si antes no hacía caso de los pecados veniales, procurará que de los mortales haga poco caso; y si algún caso hacía antes, que mucho menos o ninguno haga agora.”

“El enemigo no son las otras escuadras. El enemigo son los profesores. Nos obligan a pelearnos unos con otros, a odiarnos unos a otros. Nos estamos matando, nos estamos volviendo locos intentando vencernos unos a otros, y, mientras tanto, esos desgraciados nos observan, nos estudian, descubren nuestros puntos débiles, deciden si somos suficientemente buenos o no. Buenos ¿para qué? (...) Ellos decidieron que yo era bueno para el programa, pero nadie me preguntó si el programa era bueno para mí.”

“El ente existente “se” tiene a la vista tan sólo en la medida en que se ha hecho cooriginariamente transparente en su estar en medio del mundo y en el coestar con los otros, como momentos constitutivos de su existencia. A la inversa, la falta de transparencia del Dasein no proviene primaria ni únicamente de autoilusiones “egocéntricas”, sino también del desconocimiento del mundo. (Ser y tiempo - 1927)”