Quotessence
Home / Quotes / S Quotes

S Quotes

Browse famous quotes beginning with S. This page is a child index of the full Popular Quotes A-Z directory.

All S Quotes

“Se amava quel viso non indulgente, era perché era netto, espressivo e risoluto. Vedeva, o gli sembrava di vedere, come tali qualità fossero state mascherate o soffocate da atteggiamenti più convenzionali: una modestia simulata, un'appropriata pazienza, un disprezzo che si spacciava per calma. Al suo peggio - oh, lui la vedeva chiaramente, malgrado la possessione che esercitava su di lui - al suo peggio guardava in basso e di traverso e sorrideva timidamente, e questo sorriso era quasi una smorfia meccanica, perché era una bugia, una convenzione, un breve forzato riconoscimento delle aspettative del mondo. Lu aveva visto subito, così gli pareva, ciò che lei era in essenza, seduta alla tavola di Crabb Robinson ad ascoltare dispute maschili, credendosi osservatrice inosservata. Se, rifletté, la maggior parte degli uomini avesse visto la durezza e la fierezza e la tirannia, sì, la tirannia di quel volto, se ne sarebbe ritratta. Il suo destino sarebbe stato di essere amata solo da timidi inetti, segretamente desiderosi che lei li punisse o li comandasse, o da anime candide, convinte che la fredda aria di delicato riserbo esprimesse una sorta di purezza femminile che tutti a quei tempi facevano mostra di desiderare. Ma lui aveva capito immediatamente che lei era per lui, che lei aveva qualcosa in comune con lui, lei com'era veramente o avrebbe potuto essere, se fosse stata libera.”

“Se antes de cada acto nosso nos puséssemos a prever todas as consequências dele, a pensar nelas a sério, primeiro as imediatas, depois as prováveis, depois as possíveis, depois as imagináveis, não chegaríamos sequer a mover-nos de onde o primeiro pensamento nos tivesse feito parar. Os bons e os maus resultados dos nosso ditos e obras vão-se distribuindo, supõe-se que de uma forma bastante uniforme e equilibrada, por todos os dias do futuro, incluindo aqueles, infindáveis, em que já cá não estaremos para poder comprová-lo, para congratular-nos ou pedir perdão, aliás, há quem diga que isso é que é a imortalidade de que tanto se fala.”

“Se apretó más la capa mientras seguía a Sylas, que parecía estar a gusto bajo la noche estrellada. No estaba tiritando, como Signa, sino que tenía la cabeza echada hacia atrás para ver el cielo. Su melena negra volaba al viento, indomable y libre, igual que su manera de cabalgar. A su lado, Gundry corría a toda velocidad, resollando por el esfuerzo y con la lengua fuera; estaba disfrutando cada momento del trayecto. Sylas llamó la atención del sabueso, por lo que el dueño sonrió de manera traviesa. Inclinó la cabeza hacia atrás y aulló hacia la noche. Gundry hizo lo mismo. Fue un sonido precioso y evocador que resonó por todo el páramo. Viendo así a Sylas, Signa se ablandó. Parecía que cada día descubría una nueva parte de él. Hasta el momento, aquella era su favorita.”

“Se as minhas feridas não resplandecem aos olhos de quem as mira, são estimadas, pelo menos, por aqueles que sabem onde se ganharam; que o soldado melhor parece morto na batalha, do que livre na fuga: e tanto sinto isto que digo, que, se agora me propusessem e facilitassem um impossível, antes quisera ter estado naquela peleja prodigiosa, do que são das minhas feridas sem lá me ter achado. As cicatrizes que o soldado ostenta no rosto e no peito são estrelas que guiam os outros ao céu da honra, e ao desejar justo louvor; e convém advertir que se não escreve com as cãs, mas sim com o entendimento, que costuma aperfeiçoar-se com os anos.”

“Se as mulheres se esforçam para agradar homens segundo restritos padrões preestabelecidos por eles, o que pensar sobre a vida erótica dos homens heterossexuais? Minha hipótese é a de que o prazer para eles é, em grande parte, afetado ou mediado pelo poder que creem exercer ao terem junto a si uma mulher que, por sua aparência, não põe em questão os critérios culturais, artificialmente concebidos, do que é um objeto digno de ser desejado. Uma mulher sobre a qual ele pode projetar o que quiser é o prêmio a que ele pode almejar por se comportar como um bom exemplar dos machos. É “um selvagem tristemente domesticado”, diria Lou Andreas-Salomé. Também para eles, como ela escreveu em O erotismo, o apelo erótico tem a ver com novidade e com mudança, mas sinto que isso se dá só na medida em que o “antigo” gastou seu poder de garantir sua conformação ao que sua própria cultura predeterminou: quando perdeu seu valor na competição entre homens e quando deixou de reforçar, como um espelho benévolo, as qualidades que o sujeito acredita ou quer possuir.”

“Se c'è qualcuno che contesta un'opinione comunemente accettata, o che lo farebbe se solo la legge o l'opinione pubblica glielo consentissero, non abbiamo che da ringraziarlo, spalancare la nostra mente per ascoltarlo, rallegrarci che ci sia qualcuno pronto a fare per noi quel che ci costerebbe ben più fatica fare da soli, sempre che almeno un po' ci importi della certezza o della vitalità delle nostre convinzioni.”

“Se c'è una cosa che mi fa impazzire del cinema, è la terapia del dolore. La rimozione dell'infelicità. La censura della fatica di uscirne. La vita che ricomincia solo quando è tornata sopportabile. Non so che darei per praticare il «sei mesi dopo» nella vita non filmica. Oh, lo so cosa state pensando. Sento già l'obiezione: «Sì, d'accordo, ma anche quel tempo intermedio è vita: se lo salti, è come se morissi nell'intervallo». Sentite questa, allora: «Meglio aggiungere vita ai giorni che giorni alla vita». Bella, eh? E sapete chi l'ha detta? Rita.Levi.Montalcini. Ecco chi. Per cui, al diavolo la retorica dela vita che vale la pena anche quando è sofferenza. Io,se posso, la sofferenza la evito.”

“Se ci si pensa a fondo, la scrittura altro non dovrebbe essere che un processo ludico e naturale. Esiste, a mio parere, un solo modo per ''scrivere bene'': scrivere ciò che si vorrebbe leggere, collaborando in uno scambio comunicativo alla pari con il lettore che vive dentro di noi. Quel lettore che per la sua smoderata ricerca di emozioni e di vita sulla pagina scritta, è il critico più severo con cui dovremmo avere modo di confrontarci. Scrivere di ciò che vorremmo conoscere, attraverso le parole che più si avvicinano al nostro modo di essere. Scrivere per conoscere l'altra parte di sé, la zona d'ombra, rinforzando la luce che emaniamo naturalmente. Scrivere per piacersi, per amarsi di più.”

“Se cree a veces que los muertos nos están mirando. Y pensamos, con razón o sin ella, que, si nos miran, lo harán con mucha mayor claridad que antes. ¿Se dará cuenta ahora H. de cuánto espumarajo y oropel había en lo que tanto ella como yo llamábamos «mi amor»? Así sea. Mírame sin piedad, querida. Ni aunque pudiera hacerlo me escondería. No solíamos idealizarnos uno a otro. No teníamos secretos uno para el otro. Conocías de sobra mis rincones más putrefactos. Si ahora descubres algo aún peor, soy capaz de soportarlo. Y tú también. Rebate, explícate, búrlate de mí, perdóname. Porque este es uno de los milagros del amor; que consigue dar a la pareja –pero quizá más aún a la mujer– el poder de penetrar en sus propios engaños, y a pesar de todo no vivir desengañada.”

“Se Darwin e a tartaruga Henriqueta alguma vez se encontraram nas andanças deste mundo, não é uma questão de verdade científica. é sim uma questão de imaginação, e essa imaginação pode não ter limites se tu assim o desejares. É também para isso que os escritores escrevem livros e os leitores lhes acre3scentam vida enquanto os lêem e dão ao que neles encontram escrito todos os sentidos e interpretações que muito bem entendem. é, afinal, essa a tua liberdade.”

“Se decía con terror que era un barrio de putas, drogadictos y maricones, que atracaban a la gente y que, aunque estaba cambiando, aún no convenía descuidarse por allí. A mí, desde el Gran San Blas, esto me hacía mucha gracia. De mi barrio, en los setenta y los ochenta se decían cosas parecidas y, aunque podía ser un sitio difícil, no era lo que yo llamaría un infierno. Al menos no por las razones que le daban esa fama. De Villaverde también se hablaba en esos términos, y de Carabanchel o Aluche. No había que ser muy despierta para entender que todos eran barrios obreros, de rentas bajas, movilizados políticamente y a los que se había castigado con dureza, por ejemplo, introduciendo mareas de heroína y después catalogándolos a partir de las consecuencias que había dejado la droga. También eran barrios en los que había gitanos, que se encontraban bien entre iguales, entre obreros, entre pobres. A los gitanos no se les dejaba descansar y acarreaban con la fama de destrozar los sitios por donde pasaban o donde se asentaban. No se les concedía la mínima garantía ciudadana y se les culpaba por vivir con lo que se les dejaba.”

“Se desarrolla entonces toda una problemática: la de una arquitectura que ya no está hecha simplemente para ser vista (fausto de los palacios) o para vigilar el espacio exterior (geometría de las fortalezas) sino para permitir un control interior, articulado y detallado (...); en términos generales, la de una arquitectura que habría de ser un operador para la transformación de los individuos: obrar sobre aquellos a quienes abriga, permitir apresar su conducta, conducir hasta ellos los efectos del poder, darlos a conocer, modificarlos.”

“Se detuvo a medio camino para mirar atrás. De pie y temblando en el agua y no de frío porque no hacía ninguno. No le hables. No la llames. Cuando se acercó, él le tendió la mano y ella la tomó. Era tan pálida en el lago que parecía estar ardiendo. Como una luz fosforescente en un bosque tenebroso. Que ardía sin llama. Como la luna que ardía sin llama. Sus cabellos negros flotaban en el agua alrededor, caían y flotaban en el agua. Ella le rodeó el cuello con su otro brazo y miró hacia la luna en el oeste no le hables no la llames y entonces volvió su rostro hacia él. Más dulce por el hurto de tiempo y carne, más dulce por la traición. Grullas que anidaban y se sostenían sobre una pata entre las cañas de la orilla sur habían sacado sus esbeltos picos de debajo de las alas para vigilar. ¿Me quieres?, preguntó ella. Sí, dijo él. Pronunció su nombre. Dios mío, sí, dijo.”