Quotessence
Home / Topics / Amor Quotes

Amor Quotes

Browse 1864 quotes about Amor.

Amor Quotes

“—Yo me reí con él, al principio, pero acabé pensando igual que tu madre, presentí que eras una pequeña viciosa, una perdida potencial. La imagen se me quedó grabada en la cabeza, tú, desnuda, oliendo el camisón y repitiendo en voz baja, me ha cambiado el olor, aquella noche me masturbé con eso, fui construyendo una fantasía sólida, enloquecida, alrededor de esa imagen, una noche detrás de otra, me quedaba colgado de aquella imagen, tú escondiéndote por los rincones, despistando a todos tus hermanos y hermanas, para desnudarte y olerte, barriendo con la nariz la cama de tus padres para tocarte después, eras encantadora, claro que te imaginaba más mayor, cuando salí y te volví a ver, me asombré de que fueras todavía tan pequeña, pero ya había decidido que merecía la pena esperar, para intervenir en tu perdición, y esperé... Los ojos se me habían llenado de lágrimas. Como no quería que me viera, me di media vuelta, me arrebujé debajo de las sábanas y procuré no hacer ningún ruido. Fue inútil. Él se dio cuenta de todo, se acercó a mí, me abrazó, me besó en la frente y apagó la luz, para que pudiera llorar a gusto.”

“Lúcia tinha razão. Aqueles beijos, não é possível que os gere duas vezes o mesmo lábio, porque onde nascem queimam, como certas plantas vorazes que passam deixando a terra maninha e estéril. Quando ela colou a sua boca na minha pareceu-me que todo o meu ser se difundia na ardente inspiração; senti fugir-me a vida, como o líquido de um vaso haurido em ávido e longo sorvo. Havia na fúria amorosa dessa mulher um quer que seja da rapacidade da fera. Sedenta de gozo, era preciso que o bebesse por todos os poros, de um só trago, num único e imenso beijo, sem pausa, sem intermitência e sem repouso. Era serpente que enlaçava a presa nas suas mil voltas, triturando-lhe o corpo; era vertigem que nos arrebatava a consciência da própria existência, alheava um homem de si e o fazia viver mais anos em uma hora do que em toda a sua vida. A aspereza e feroz irritabilidade da véspera se dissipara. O seu amor tinha agora sensações doces e aveludadas, que penetravam os seios d’alma, como se a alma tivera tato para senti-las. Não fui eu que possuí essa mulher; e sim ela que me possuiu todo, e tanto, que não me resta daquela noite mais do que uma longa sensação de imenso deleite, na qual me sentia afogar num mar de volúpia. Quando o primeiro raio da manhã tremulando entre as folhas rendadas veio esclarecer-nos, Lúcia, reclinada a face na mão, me olhava com o ressumbro de doce melancolia, que era a flor de seu semblante em repouso. Embebendo o olhar no meu, procurou o pensamento no fundo de minha alma. Sorri; ela corou; mas desta vez entravam também no rubor os toques vivaces do júbilo que iluminou-lhe a fronte.”

“Bebeste o primeiro trago do vinho; provaste uma vez do fruto proibido. Já conheces o amor dessa mulher: é um gozo tão agudo e incisivo que não sabes se é dor ou delícia; não sabes se te revolves entre gelo ou no meio das chamas. Parece que dos seus lábios borbulham lavas embebidas em mel; que o ligeiro buço que lhe cobre a pele acetinada se eriça, como espinhos de rosa através das pétalas macias; que o seu dente de pérola te dilacera as carnes deixando bálsamo nas feridas. Parece enfim que essa mulher te sufoca nos seus braços, te devora e absorve para cuspir-te imediatamente e com asco nos beijos que atira-te à face!”

“Lembro-me é de quando na nossa primeira noite eu te disse que te amava e tu disseste também te amo. Hei-de lembrar-me decerto ainda de quantas outras palavras me disseste. Mas agora quero ouvir apenas essa tua palavra ardente em que toda a vida se me consumiu. E do sim gentil no pátio da Universidade e em que tudo começou. Também te amo. Sim. E é estranho como uma vida inteira se me resuma a uma palavra. Possivelmente por ser a única a dizer tudo o que valeu a pena saber.”

“—He pensado una cosa —dijo Kitty mientras vertía las gotas rojas y brillantes en las copas—. Si tú eres el trece, y Mai-Brit era el doce, entonces, ¿los demás también tenemos asignados un número que nos representa? Si es así, me gustaría conocer mi número. —Eh... Mai no era el doce —dijo Even, cohibido—. Era el veintiséis. —El doble que tú —determinó Kitty y le pasó la fuente de la carne—.Valía el doble que tú. —Bueno, sí, eso también, pero... —Even sintió que las cosas se le escapaban de las manos y que la tontería se estaba apoderando del momento. Al fin y al cabo, no era más que un estúpido juego infantil, un juego un poco demasiado serio, pero aun así, infantil. —¿Sí?, dime —dijo Kitty, que no se rendía tan fácilmente. —Bueno, verás. Hay algo especial en el número, el veintiséis. Es... —Even se concentró—. De hecho es un número único, tiene unas características que no tiene ningún otro. —Even miró a Kitty que en ese momento le acercaba la fuente con las patatas gratinadas con crema de leche haciéndole gestos para que se sirviera—.Y sabiendo que existen una infinidad de números, que sea demostrable que sólo éste tiene unas características especiales es realmente singular. —Vaya por Dios —dijo Kitty y empezó a cenar mientras escuchaba a Even. —Porque da la casualidad de que es el único número que está apretujado entre un número cuadrado y un número cúbico, bueno, ya sabes, entre el cinco a la dos, que es igual a veinticinco, y el tres a la tres, que es igual a 27. Kitty lo miró con una mirada que Even no fue capaz de interpretar. Even se irritó. ¡Maldita sea! ¿No se daba cuenta de lo único y excepcional de aquel número? —Fue Fermat quien lo descubrió —dijo Even, advirtiendo el tono ligeramente agresivo que había utilizado—. Finalmente logró probarlo, quiero decir, que el veintiséis era el único número que tenía esta característica. —Even agarró la copa de vino y empezó a darle vueltas para darse tiempo a tranquilizarse—. Sí, y luego está lo que dijiste tú, que es el doble de trece. Y Mai era... —Veintiséis y única. Qué dulce —dijo Kitty y alzó la copa en un brindis.”

“Si escorre’s és la petite mort (i a mi m’ho sembla, perquè durant aquell instant breu i explosiu tot desapareix entre les flames), despertar-se al llit d’algú és la resurrecció. Ara bé, com que tan sols és una petita mort, la resurrecció que li correspon és sòrdida, i no m’escomet tant la joia de la nova vida com el pes de les obligacions. Tinc enginyeria a les nou del matí i soc al seu llit. A l’hora abans de l’alba, no acostumo a estar enamorat.”

“La intensitat dels seus sentiments era tal que pareixia comèdia. Declamava com una mala actriu. Després he vist que molts de boigs, contra el que es podria esperar, són afectats. L'observació, si va a dir ver, és de Don Toni. «Quan la crítica no governa» —deia— «tot és teatre de cassola. Mira, si no, les cartes "sinceres" que s'escriuen ets enamorats de tot el món. ¿No mos pareixia ridícules? ¿No és Ofèlia, la pobra, una cursi modèlica, com dirien a Cadis?»”

“Pero ¿Dónde estaban mis amigos y familiares? No había tenido un padre que cuidase de mi infancia, ni una madre que me bendijese con sus sonrisas y caricias; y si los tuve, toda mi vida pasada no era sino tiniebla, un ciego vacío que no distinguía nada. Desde el principio de mis recuerdos, había sido como era entonces en estatura y proporción. Hasta ahora, nunca había visto a un ser que se pareciese a mí ni pretendiese contacto alguno conmigo. ¿ Qué era yo? La pregunta me surgía una y otra vez, sólo para contestarla con gemidos”

“La verdad es que usted y yo, y acaso todos, estamos siempre como en esos juegos de niños que consisten en no decir cierta palabra, a pesar de todas las complicadas preguntas que se nos hacen para obligarnos a pronunciarlas. Estamos jugando a no decir lo que tendríamos que decir, para reservarlo para determinado momento o para determinada persona, con el riesgo de que en el momento de decirlo, por inusitado, suene falso o convencional o lo que es peor, cursi.”