Quotessence
Home / Quotes / S Quotes

S Quotes

Browse famous quotes beginning with S. This page is a child index of the full Popular Quotes A-Z directory.

All S Quotes

“Segregation laws were proposed as part of a deliberate effort to drive a wedge between poor whites and African Americans. These discriminatory barriers were designed to encourage lower-class whites to retain a sense of superiority over blacks, making it far less likely that they would sustain interracial political alliances aimed at toppling the white elite.”

“Segregation was ugly but we made something good out of something ugly. Since we were not welcome in other places run by White people, we were forced by circumstances to let our dollars circulate in our own communities. When you were young and I was young, there was a plethora of Black businesses. But when White folks said, "yes, come and spend your money with us," we ran downtown when we could only pass through downtown. Now downtown has our money.”

“Segregation, as even the segregationists know in their hearts, is morally wrong and sinful. If it weren't, the white South would not be haunted as it is by a deep sense of guilt for what it has done to the Negro - guilt for patronizing him, degrading him, brutalizing him, depersonalizing him, thingifying him; guilt for lying to itself. This is the source of the schizophrenia that the South will suffer until it goes through its crisis of conscience.”

“Segregations, by which I mean people living in a certain area, was a planned system. It was made that way. And what you have is a system in which people are there to be exploited. They're right there waiting for it. A community of people who've been denied wealth, denied wealth-building opportunities, are right there. And the banks went right after them.”

“Seguendo un meccanismo inconscio, gli adulti hanno fatto di tutto per asportare il futuro dal panorama dei figli. In questo modo essi riescono a raggiungere uno scopo per loro fondamentale: sentirsi essenziali, ritagliarsi un ruolo salvifico. Fintanto che un figlio sarà dipendente dai genitori, gli adulti potranno illudersi di non invecchiare. Un penoso patto faustiano: l'adulto si offre al giovane come tutor, come semplificatore, mediatore, finanziatore, e in cambio ottiene che il giovane rinunci alla libertà, alla felicità. Pur di assecondare questo patto diabolico, si trasforma la felicità in un optional, in una merce da baratto, in un desiderio comprimibile e secondario. Si educa un ragazzo a pensare che sia più importante usufruire di una buona elargizione di denaro piuttosto che della libertà per immaginare e costruire il proprio domani. E' doloroso pensare che un giovane rinunci ai suoi desideri, ai sogni, per patteggiare sulla propria sopravvivenza.”

“Seguiu pelo ermo areial até aos negros penhascos, e parou, debruçando-se no precipicio, onde as alterosas e phosphorescentes vagas se debatiam convulsas, partindo-se em niveos jorros, golfando a resaca em furia jactos de espuma na areia com um sussurro formidavel. O oceano e o vento pareciam unir-se, gemendo n'um lamento inconsolavel - o lamento de tudo que soffre na terra sem poder queixar-se. (pp. 204-205)”

“Segundo certo mito, cada qual procura no amor a outra metade que lhe falta. Assim é. Somente essa metade, no amor como em tudo o que se procura, é sempre inalcançável. Ter o que se procura está por vezes ao nosso alcance. O que não está nunca ao nosso alcance é ter o que se procura, depois de se alcançar. Mas só o que procura depois de se ter é que vale a pena. O resto é derrota de todas as vitórias. Só que a vitória que não se alcança é uma derrota a dobrar.”

“Segundo esses políticos e intelectuais, caberia então aos professores, aos bibliotecários, introduzir esses jovens marginalizados em uma espécie de rito de passagem, obrigando-os a pertencer, através do ato de compartilhar os grandes textos. Encontramos nesses discursos a crença antiga de que os textos escritos poderiam modelar aqueles que os decifram, e que certos textos considerados fundadores, poderiam imprimir-se neles como se fossem páginas em branco, até que os leitores se assemelhassem pouco a pouco ao que ingerem. Vejam que estamos na primeira vertente da leitura.”

“Segundo modo para hacer una buena elección: La primera es que aquel amor que me mueve y me hace eligir la tal cosa descienda de arriba, del amor de Dios. De forma que el que elige sienta primero en sí que aquel amor más o menos que tiene a la cosa que elige, es sólo por su Criador y Señor. La segunda, mirar a un hombre que nunca he visto ni conocido, y deseando yo toda su perfección, considerar lo que yo le diría que hiciese y eligiese para mayor gloria de Dios nuestro Señor y mayor perfección de su ánima; y, haciendo yo asimismo, guardar la regla que para el otro pongo. La tercera, considerar, como si estuviese en el artículo de la muerte, la forma y medida que entonces querría haber tenido en el modo de la presente elección; y, reglándome por aquella, haga en todo la mi determinación. La cuarta, mirando y considerando cómo me hallaré el día del juicio, pensar cómo entonces querría haber deliberado acerca la cosa presente; y la regla que entonces querría haber tenido, tomarla ágora.”

“Segundo o modelo amoroso prevalecente nesses anos de minha juventude (e nada me faz pensar que as coisas tenham mudado significativamente), os jovens, depois de um período curto de vagabundagem sexual que corresponde à pré-adolescência, deviam se envolver, supostamente, em relações amorosas exclusivas, acompanhadas de uma monogamia estrita, em que entravam em cena atividades não só sexuais mas também sociais (saídas, fins de semana, férias). Essas relações não tinham, porém, nada de definitivo, mas deviam ser consideradas aprendizados da relação amorosa, de certa forma estágios (cuja prática se generalizava, aliás, no plano profissional como algo prévio ao primeiro emprego). Relações amorosas de duração variável (a duração de um ano que, por minha vez, eu mantinha podia ser considerada aceitável), em número variável (uma média de dez a vinte parecia razoável), deviam supostamente se suceder antes de resultar, como uma apoteose, na relação última, que teria, agora sim, caráter conjugal e definitivo, e levaria, pela geração de filhos, à constituição de uma família.” Trecho de: Houellebecq, Michel. “Submissão.”

“Segundo Schelling, a arte é produto ou consequência da concepção de mundo segundo a qual o sujeito se torna o seu objecto e o próprio objecto se torna o seu próprio sujeito. A beleza é a imagem do infinito no finito. E o principal carácter da obra de arte é o infinito inconsciente. A arte é a união do subjectivo com o objectivo, da natureza com a razão, do inconsciente com o consciente. E por isso a arte é a mais elevada forma de conhecimento. A beleza é a contemplação das coisas em si mesmas, como elas são na base de todas as coisas (in den urbilden). O belo é produzido não pelo artista através do seu conhecimento ou vontade, mas pela própria ideia de beleza nele.”

“Seguramente, ésa es la gran victoria del campo sobre los prisioneros: unos están muertos y los que como yo consiguieron sobrevivir siempre guardarán un poso de suciedad en lo más profundo de sí mismos. Nunca podrán volver a mirar a los demás sin preguntarse si en el fondo de las miradas que cruzan no brilla el deseo de acosar, de torturar, de matar. Nos hemos convertido en eternas presas, en seres que, hagan lo que hagan, siempre verán el día que comienza como una larga prueba que hay que superar y la noche que cae con una curiosa sensación de alivio. Llevamos en nuestro interior el fermento de la decepción y la intranquilidad. Creo que nos hemos convertido, para el resto de nuestra vida, en la memoria de la humanidad destruida. Somos heridas que nunca se cerrarán.”

“Según Alain Ehrenberg, el éxito de la depresión se basa en la pérdida de la relación con el conflicto. La actual cultura del rendimiento y la optimización no tolera que se invierta trabajo en un conflicto, pues tal trabajo requiere mucho tiempo. El actual sujeto que se ve obligado a aportar rendimientos solo conoce dos estados: funcionar o fracasar. En ello se asemeja a las máquinas. Tampoco las máquinas conocen ningún conflicto: o bien funcionan impecablemente, o bien están estropeadas.”

“Según los integrantes del reparto, los Mickeys ocultos comenzaron como una broma que los imagineros se gastaban entre sí. En los diseños y planos de construcción, "escondían" Mickeys en donde podrían ser vistos lo mismo que la nariz en un rostro, si alguien sabía dónde buscar. Pero nadie llevó un registro de todos ellos. Y a medida que las atracciones cambiaban con el paso del tiempo, unos se perdieron y se agregaron otros. Pero los integrantes del reparto lo convirtieron en un torneo. Compiten para ver quién encuentra más Mickeys ocultos. Me recuerdan a los observadores de pájaros, que viajan por todo el mundo llevando listas y reuniéndose para presumir y comparar notas.”

“Según mi experiencia, las emociones no pueden describirse con una sola palabra. «Tristeza», «alegría», «remordimiento», esos términos no me dicen nada. La mejor prueba de que el lenguaje es patriarcal quizá sea que simplifica demasiado los sentimientos. Me gustaría tener a mi disposición emociones híbridas, complejas, construcciones germánicas encadenadas, como «la felicidad presente en la desgracia». O esta otra: «la decepción de acostarse con las propias fantasías». Me gustaría mostrar la relación entre «el presentimiento de la muerte suscitado por los ancianos de la familia» y «el odio por los espejos que se inicia en la madurez». Me gustaría hablar de «la tristeza inspirada por los restaurantes malogrados», así como de «la emoción de conseguir una habitación con minibar». Nunca he encontrado palabras adecuadas para describir mi propia vida, y ahora que ya he entrado en mi historia es cuando más las necesito. Ya no me puedo quedar sentado a ver lo que pasa. A partir de ahora, todo lo que cuente estará teñido de la experiencia subjetiva de formar parte de los acontecimientos. Aquí es donde mi historia se divide, se escinde, sufre una meiosis. Noto más el peso del mundo, ahora que formo parte de él.”

“Según su experiencia, había pocas cosas más parecidas entre sí que dos revoluciones. Y, sin embargo, él sólo había experimentado las que se llamaban "revolución" a sí mismas a voz en grito. Lo que distinguía a una revolución legítima -la científica, por ejemplo- era que, en vez de ufanarse de su condición revolucionaria, se limitaba a ocurrir. Sólo las débiles y recelosas, las ilegítimas, tenían que ufanarse. El lema de su infancia, bajo un régimen tan débil y receloso que había llegado a construir un muro para encerrar a la misma gente a la que supuestamente había liberado, era que la República contaba con la bendición de situarse a la vanguardia de la historia. Si tu jefe era un capullo y hasta tu marido te espiaba, no era culpa del régimen, porque el régimen estaba al servicio de la Revolución y la Revolución era al mismo tiempo históricamente inevitable y terriblemente frágil, acorralada por sus enemigos. Esa contradicción ridícula era una característica invariable de las revoluciones ufanas. No había delito, ni consecuencia imprevista tan grave que no pudiera justificarse en un sistema que "debía existir", pero "podía fracasar con facilidad.”