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Y Quotes

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“Yo lo amaba, a él sí lo amaba. Pero era poca cosa para una princesa como yo, dijeron, y se fue. Se fue tan lejos y me dolía tanto, que yo soñaba que era pájaro y volaba a su lado… Hasta que se fue para siempre, Nené, sí, mamá me lo dijo un día, «Ricardo ha muerto, cariño», y yo sentí que mi corazón se volvía de piedra, sentí que nunca más podría amar a ningún hombre, y tuve deseos de maldecir a Dios”

“Yo lo sabía, sabía que ella me había cogido la mano de una manera espontánea, pero que, en realidad, lo había hecho porque deseaba hacerlo. Aún hoy recuerdo el tacto de su mano aquel día. Es un tacto diferente a cualquier otro que haya experimentado después. Era simplemente la mano pequeña y cálida de una niña de doce años. Pero en aquellos cinco dedos y en aquella palma se concentraban, como en un catálogo, todas las cosas que yo quería saber, todas las cosas que tenía que saber. Y ella, al tomarme de la mano, me las enseñó. Me enseñó que en el mundo real existía un lugar como aquél. Durante diez segundos tuve la sensación de haberme convertido en un pajarillo perfecto. Surcaba el aire, sentía el viento. Desde las alturas, podía ver paisajes lejanos. Tan remotos que no era capaz de vislumbrar con claridad lo que había. Pero supe que existían. Y que algún día iba a visitarlos. Esa certeza me dejó sin aliento, me hizo estremecer.”

“Yo Mama's like a library, open to the public.”

“Yo Mama's like mustard, she spreads easy.”

“Yo Mama's so fat, her ass has its own congressman!”

“Yo Mama's so fat her butt cheeks have different area codes.”

“Yo Mama’s so poor, when I lit her house on fire, the cockroaches came out singing, “Clap your hands, stomp your feet, praise the Lord, we got some heat!”

“Yo Mama sucks so much d***, her lips went double platinum.”

“Yo me acordé de la leyenda del yaguareté. Había un guerrero muy poderoso, en la selva; tan famoso que otro igual de fuerte lo retó a duelo. Pelearon toda la noche y, cuando salió el sol, uno logró clavar la lanza en el corazón del rival. Pero el herido no murió. Ninguno de los dos murió, tampoco perdieron o ganaron la pelea. Se transformaron, los cuerpos unidos, en el yaguareté, el animal que brilla en los bosques de la noche, atrapado en la más perfecta simetría. (Todas las leyendas de varones transformados en animales son por competencia. La mayoría. A las mujeres nomás se las condena. Lo mismo pasa con las flores. Hay muchas flores que alguna vez fueron mujeres. La flor del ceibo, por ejemplo. Todos conocen la historia de Anahí. La quemaron. A los hombres nunca los queman.) "Los pájaros de la noche", p.42”

“Yo no conocía a Dios Padre. Además, parecía que la raíz de mi bloqueo radicaba en mi relación con mi padre. No tenía malos recuerdos de él. Simplemente no tenía suficientes recuerdos. El alcohol lo mantuvo emocionalmente distante. El trabajo lo mantuvo físicamente ausente. Su padre había muerto cuando tenía dos años y no podía darme lo que no había recibido. Con el rechazo se fue el miedo al rechazo. Ahora sabía el nombre de mi enemigo, y podía luchar contra los hábitos y patrones que se habían desarrollado en mí.”

“Yo no he de morir, pero tengo matarme", y antes que pudiera reaccionar, la singularidad de esta idea absurda se posesionó vorazmente de mi voluntad. "No he de morir, no... yo no puedo morir..., pero tengo que matarme." ¿De dónde provenía esta certeza ilógica que después ha guiado todos los actos de mi vida? Mi mente de despejó de sensaciones secundarias; yo sólo era un latido de corazón, un ojo lúcido y abierto al serenísimo interior. "No he de morir, pero tengo que matarme.”

“Yo no le caí simpático. No me quería porque era paisajista, porque en mis cuadros no mostraba las necesidades del pueblo y porque era indiferente –según le parecía– a todo aquello en lo que ella creía tan firmemente()Lida despreciaba en mí a un extraño. Exteriormente no manifestaba en absoluto su desafecto, pero yo lo sentía y, sentado en el primer escalón de la terraza, experimentaba cierta irritación y decía que curar a los campesinos sin ser médico significaba engañarlos, y que no era difícil ser benefactor poseyendo dos mil deciatinas de tierra. "La casa con desván”

“Yo no me callo Perdone el ciudadano esperanzado mi recuerdo de acciones miserables, que levantan los hombres del pasado. Yo predico un amor inexorable. Y no me importa perro ni persona: sólo el pueblo es en mí considerable: sólo la Patria a mí me condiciona. Pueblo y Patria manejan mi cuidado: Patria y pueblo destinan mis deberes y si logran matar lo levantado por el pueblo, es mi Patria la que muere. Es ése mi temor y mi agonía. Por eso en el combate nadie espere que se quede sin voz mi poesía.”

“Yo no nací dichoso. De niño, mi himno favorito era: «Cansado del mundo y con el peso de mis pecados». A los cinco años yo pensaba que si había de vivir setenta no había pasado aún más que la catorceava parte de mi vida vital, y me parecía casi insoportable la enorme cantidad de aburrimiento que me aguardaba. En la adolescencia la vida me era odiosa, y estaba continuamente al borde del suicidio, del cual me libré gracias al deseo de saber más matemáticas. Hoy, por el contrario, gusto de la vida, y casi estoy por decir que cada año que pasa la encuentro más gustosa. Esto es debido, en parte, a haber descubierto cuáles eran las cosas que deseaba más y haber adquirido gradualmente muchas de ellas. En parte es debido también a haberme desprendido, felizmente, de ciertos deseos (la adquisición del conocimiento indudable acerca de algo) como esencialmente inasequibles. Pero en la mayor parte se debe a la preocupación, cada día menor, de mí mismo.”

“Yo no quería rozar, como una araña, el teclado. Yo quería hundirme, clavarme, fijarme, petrificarme. Yo quería entrar en el teclado para entrar adentro de la música para tener una patria. Pero la música se movía, se apresuraba. Sólo cuando un refrán reincidía, alentaba en mí la esperanza de que se estableciera algo parecido a una estación de trenes, quiero decir: un punto de partida firme y seguro; un lugar desde el cual partir, desde el lugar, hacia el lugar, en unión y fusión con el lugar.”